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¿Es el patrón de pisada un factor de riesgo de lesiones en corredores?

En una cohorte de 738 corredores seguidos durante un año, el patrón de apoyo del pie (retropié frente a no retropié) no se asoció con diferencias en la aparición de lesiones relacionadas con la carrera, ni en total ni por localización anatómica. Según los autores, el patrón de apoyo no aumenta ni reduce la probabilidad de lesión, un dato relevante para un debate muy extendido en el entrenamiento de carrera.

Patrón de apoyo en la carrera y lesiones: qué se estudió

Se trata de un análisis secundario de los datos del estudio Healthy Aging in the Industrial Environment (4HAIE, “envejecimiento saludable en el entorno industrial”). De una submuestra de 1315 participantes se seleccionaron 738 corredores (307 mujeres y 431 hombres), clasificados según su índice de golpe de pie (strike index) en dos grupos:

  • Retropié: 591 corredores (248 mujeres y 343 hombres).
  • No retropié: 147 corredores (59 mujeres y 88 hombres).

El protocolo incluyó cuestionarios y evaluaciones biomecánicas de la carrera. Durante 1 año de seguimiento, la aparición de lesiones relacionadas con la carrera se obtuvo a partir de cuestionarios semanales, de actividad autoiniciada y de disminución de la actividad. No hubo una intervención: el diseño es observacional.

Resultados: sin diferencias en el riesgo de lesión entre corredores de retropié y de no retropié

  • No hubo diferencias estadísticamente significativas en el porcentaje total de lesiones entre ambos grupos (p > 0,05).
  • Tampoco las hubo en el porcentaje de lesiones en cada localización anatómica (p > 0,05).
  • La regresión logística no mostró evidencia de asociación entre el patrón de apoyo y el riesgo de lesión; la probabilidad (odds) de lesión fue la misma en ambos grupos.

Qué significa para la práctica: cómo usar el patrón de apoyo en el entrenamiento de corredores

No usar el patrón de apoyo como criterio único de riesgo

En esta muestra, clasificar a un corredor como de retropié o de no retropié no sirvió para distinguir quién se lesionó más. Por tanto, conviene que el patrón de apoyo no sea el único argumento para considerar a un corredor “de alto riesgo” ni para justificar cambios técnicos con fines preventivos.

Prudencia al modificar la técnica solo por prevención

El estudio observó patrones habituales de apoyo; no evaluó programas de reeducación de la técnica ni transiciones de un patrón a otro. Sus resultados no permiten afirmar qué ocurre al cambiar de patrón. Aun así, no respaldan la idea de que adoptar un patrón concreto reduzca por sí mismo las lesiones. Si un corredor mantiene su patrón habitual y no presenta molestias, no hay base en estos datos para intervenir únicamente por ese motivo.

Evaluar al corredor de forma integral

Dado que el patrón de apoyo no explicó la aparición de lesiones, la valoración debería apoyarse en otros elementos de la práctica profesional, como la historia de molestias, la respuesta a la carga de entrenamiento y los objetivos del corredor. Este estudio no analizó esos factores, de modo que se mencionan como criterio general de buen juicio profesional y no como hallazgo del trabajo.

Comunicación con corredores y alumnos

Puede ser útil explicar que, en una cohorte de 738 corredores, ni el apoyo de retropié ni el de no retropié se asociaron con más o menos lesiones. Esto ayuda a moderar mensajes absolutos sobre “la mejor forma de pisar”. Ante dolor persistente o lesiones, corresponde derivar al profesional sanitario; este estudio no ofrece indicaciones individuales.

Limitaciones del estudio

  • Es un análisis secundario y observacional: describe asociaciones y no permite establecer causalidad.
  • Los grupos son desiguales (591 frente a 147), lo que puede limitar la capacidad de detectar diferencias pequeñas.
  • La aparición de lesiones se derivó de cuestionarios, es decir, de información autorreportada.
  • Los resultados se refieren a los corredores de esta cohorte y a un seguimiento de un año; conviene no extrapolarlos a otras poblaciones, niveles de rendimiento o plazos.
  • El resumen disponible no informa porcentajes de lesión por grupo, razones de momios (odds ratios), intervalos de confianza ni tamaños del efecto, por lo que no es posible valorar la magnitud de las diferencias.

Conclusiones aplicables

  • El patrón de apoyo (retropié o no retropié) no aumentó ni redujo la probabilidad de lesión en esta cohorte de corredores seguida durante un año.
  • No hubo diferencias en el total de lesiones ni en su distribución por localización anatómica.
  • El patrón de apoyo no debería usarse como único criterio para predecir lesiones ni para decidir cambios técnicos.
  • Los resultados proceden de un estudio observacional y no evalúan el efecto de modificar el patrón de apoyo.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original