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Guía dietética y composición corporal en atletas profesionales de atletismo

Una intervención nutricional individualizada, diseñada específicamente para atletas, mejoró la composición corporal y la condición física en atletas de pista y campo de Sri Lanka durante 16 semanas. Esto importa porque la evidencia con este enfoque en atletismo es limitada. Los autores concluyen que la guía dietética específica para atletas mejoró de forma significativa ambos aspectos.

Guía dietética para atletas de pista y campo: qué se estudió

Se realizó un ensayo controlado aleatorizado de 16 semanas con 30 atletas de pista y campo de Sri Lanka, repartidos en dos grupos de 15: intervención (GI) y control (GC). El estudio está registrado en el Registro de Ensayos Clínicos de Sri Lanka.

El GI recibió orientación dietética específica para atletas mediante consultas individuales en las semanas 0, 4 y 8, además de consejos nutricionales semanales. La composición corporal se evaluó con tres métodos: antropometría, análisis de impedancia bioeléctrica (BIA) y absorciometría de rayos X de doble energía (DEXA). La fuerza muscular, como componente de la condición física, se midió con la fuerza de prensión manual (HGS, por handgrip strength). Completaron el estudio 14 participantes por grupo.

Resultados: reducción de grasa corporal y aumento de masa libre de grasa

  • Porcentaje de grasa por BIA: en el GI bajó de 21,80 ± 7,0 % a 17,25 ± 5,8 % (cambio de −4,55 ± 1,2 %; p = 0,003). En el GC pasó de 18,87 ± 7,84 % a 19,60 ± 5,84 % (+0,73 ± 3,0 %; p = 0,475, sin cambio significativo).
  • Porcentaje de grasa por DEXA: en el GI bajó de 21,60 ± 7,1 % a 17,30 ± 6,0 % (−4,30 ± 1,1 %; p = 0,005). En el GC pasó de 18,84 ± 3,9 % a 19,61 ± 6,5 % (+0,77 ± 0,4 %; p = 0,367, no significativo).
  • Masa libre de grasa (FFM) por DEXA: en el GI aumentó de 42,29 ± 6,0 kg a 46,57 ± 6,4 kg (+4,28 ± 0,4 kg; p < 0,001). En el GC bajó de 39,13 ± 11,4 kg a 38,05 ± 11,7 kg (−1,08 ± 0,3 kg; p = 0,051).
  • Fuerza de prensión manual: el GI mostró una HGS significativamente mejor.

Qué significa para la práctica en nutrición deportiva y atletismo

Individualizar y mantener el seguimiento

El componente que se evaluó no fue una dieta genérica, sino un acompañamiento individual con consultas en las semanas 0, 4 y 8 y mensajes semanales. Para quienes trabajan con atletas, conviene priorizar este modelo de contacto frecuente y personalizado sobre las recomendaciones puntuales o generales. Las consultas espaciadas, reforzadas con contacto semanal, parecen una estructura viable de seguimiento.

Evaluar la composición corporal con criterio

Los resultados de BIA y DEXA fueron coherentes: ambos mostraron una reducción cercana a 4–4,5 puntos porcentuales de grasa en el GI. Si no tienes acceso a DEXA, la BIA puede servir para el seguimiento, siempre que se mantengan condiciones de medición estandarizadas. Conviene registrar los datos al inicio y repetirlos a intervalos regulares, para evaluar la respuesta individual y no solo el promedio del grupo.

Mirar más allá del peso corporal

En el GI la reducción de grasa se acompañó de un aumento de la masa libre de grasa y de mejor fuerza de prensión. Esto sugiere que un enfoque nutricional bien orientado puede perseguir recomposición corporal y no solo pérdida de peso. Con todo, un aumento de 4,28 kg en 16 semanas es una magnitud notable que conviene interpretar con cautela, dado el tamaño reducido de la muestra. No lo tomes como un resultado que deba esperarse en cualquier atleta.

Precauciones al aplicar los hallazgos

  • Los resultados corresponden a atletas de pista y campo de Sri Lanka. No se deben extrapolar automáticamente a otros deportes, niveles competitivos o poblaciones.
  • La HGS es un indicador de fuerza general, no una medida directa del rendimiento en las pruebas de atletismo. Úsala como complemento de otras evaluaciones específicas de tu disciplina.
  • La planificación nutricional de cada atleta debe estar a cargo de un profesional cualificado, que ajuste las pautas a sus necesidades y a su carga de entrenamiento.

Limitaciones del estudio

La muestra fue pequeña (30 participantes, 28 en el análisis final) y el seguimiento duró 16 semanas, por lo que no se conoce si los efectos se mantienen a más largo plazo. El resumen disponible no detalla el contenido concreto de las pautas dietéticas, las características de los participantes (como sexo o nivel competitivo) ni los tamaños del efecto. Además, la fuerza se evaluó solo con HGS y no se informan resultados de rendimiento deportivo. Por todo ello, conviene tomar los hallazgos como una señal prometedora que requiere confirmación en muestras mayores.

Conclusiones aplicables

  • La guía dietética específica para atletas mejoró significativamente la composición corporal y la condición física en atletas de pista y campo de Sri Lanka tras 16 semanas.
  • El grupo con intervención redujo su porcentaje de grasa (≈ −4,3 % por DEXA y −4,55 % por BIA) y aumentó su masa libre de grasa (+4,28 kg por DEXA); el grupo control no mostró cambios significativos en grasa.
  • El acompañamiento individual, con consultas periódicas y consejos semanales, es un modelo razonable para replicar.
  • Los resultados deben interpretarse con prudencia por el tamaño de la muestra y la falta de datos sobre rendimiento deportivo.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original