Dr. Alejandro Gómez Monroy

Adherencia a la Rehabilitación Cardiovascular

Adherencia a la Rehabilitación Cardiovascular

Si la Rehabilitación Cardiovascular es para todos los
pacientes cardiovasculares, por que son tan pocos los que acceden a la misma…

La RHCV es una terapéutica cardiovascular que ya ha
demostrado tener un enorme impacto en la mejora de la mayoría de las
enfermedades cardiovasculares, no solo en la disminución significativa
demostrada científicamente de la mortalidad cardiovascular y la morbilidad,
sino también un importante efecto terapéutico en todo lo que hace el control de
los factores de riesgo coronario, la adherencia a la terapia medicamentosa y el
control de la progresión de la enfermedad vascular ateromatosa.

Las arterias recuperan su capacidad vasodilatadora, se
estabiliza el endotelio y se disparan todos los mecanismos fisiológicos que pueden
llevar a la angiogénesis, en el musculo cardíaco y en los miembros inferiores
en los casos con claudicación intermitente.

Sin embargo, el nivel de derivación de los pacientes a los
centros de RHCV, es escasa, si bien varía según los países sabemos que no
alcanza los niveles que debería tener a la luz de los resultados que sabemos
que ocurren quienes estamos en estas disciplinas.

Como ejemplo, vemos que el porcentaje de derivación de
pacientes coronarios usuarios del Medicare (es decir pacientes mujeres mayores
de 60 años y hombres mayores de 65 años) fue de solo 12 % en 50 estados de los
EEUU, y cuando vemos cuántos de estos sufrían de Insuficiencia Cardíaca, el
porcentaje de derivación fue mucho peor, solo el 2,4 % de los más de 600.000
pacientes evaluados…

Las causas de esta escasa derivación tiene distintos puntos
centrales de interés que merecen análisis, causas propias de los centros de
RHCV, causas formativas de los profesionales de la salud, causas culturales y
prejuicios erróneos de los pacientes y finalmente causas sociales y económicas
todas las cuales afectan en su medida la aplicación de esta terapéutica…

Cuáles cree usted que son las causas más serias de esta
situación y cuáles serían las estrategias que usted sugeriría para cambiar esta
realidad…

Rehabilitación Cardiovascular, una indicación para todos…

Rehabilitación Cardiovascular, una indicación para todos…

 

Rehabilitación
Cardiovascular, una indicación para todos…

Las enfermedades cardiovasculares,
constituyen hoy en día un serio problema de salud pública, y pese a los
importantísimos avances en lo que respecta a tecnología para el diagnóstico y
el tratamiento de las mismas, las proyecciones de crecimiento del número de
enfermos cardiovasculares que hace la Organización Mundial de la Salud (OMS)
para el futuro cercano son realmente alarmantes.

Desde el punto de vista individual, el
ser portador de una enfermedad cardiovascular, también constituye un serio
problema, no solo por las implicancias que podemos atribuir a cierta
“discapacidad” física, sino también por todas las repercusiones psíquicas y
social – vocacionales que pueden llevar consigo estas enfermedades.

Habitualmente las enfermedades
cardiovasculares (en especial la enfermedad de las arterias coronarias) afectan
aspectos físicos, psíquicos y sociales por lo cual un completo e integral
tratamiento debe siempre abarcar estos tres aspectos de la vida del paciente.

Quien ha sufrido un evento
cardiovascular en su vida, conoce mejor que nadie de que manera pueden
afectarse uno o todos estos factores y de que forma la enfermedad propiamente
dicha y/o el tratamiento empleado afectan la “Calidad de Vida” (bien
individual, intangible valorado principalmente por quien ha perdido su status
de salud).

Es en este contexto en que aparece la
Rehabilitación Cardiovascular (RHCV) como un valioso recurso terapéutico para
todos los pacientes cardiovasculares.

La RHCV es una práctica cardiológica
terapéutica de prevención secundaria (es decir actúa una vez que la enfermedad
ya esta establecida). Fue definida por la OMS como “El conjunto de acciones
medicas que se aplican a los pacientes cardiovasculares, para llevarlos al
mejor estado posible en su condición física, psíquica y social – vocacional,
ayudándolos a recuperar y/o mantener un rol activo dentro de la sociedad”

Esta práctica esta indicada para todos
los pacientes cardiovasculares, (salvo muy pocas excepciones) siendo la
indicación más importante el tratamiento de la enfermedad coronaria ya sea en
pacientes con o sin infarto de miocardio, con o sin isquemia, con o sin
deterioro de su función cardiaca (insuficiencia cardiaca), con o sin
intervenciones como angioplastias, cirugía de by pass y/o trasplante.

Es decir que sea cual fuere el
tratamiento empleado, higiénico – dietético, medicamentoso, endovascular
(angioplastias) y/o quirúrgicos, todos esos pacientes debieran ingresar a un
Programa Integral de Rehabilitación Cardiaca.

Para cumplir tan ambicioso proyecto terapéutico,
la RHCV se vale de tres herramientas: un plan de educación sanitaria, un
programa de actividad física específica y un sistema de control medico.

Los pacientes deben saber que si falta
alguna de estas herramientas, entonces no se esta cumpliendo con todas las
normas de la RHCV.

El plan de educación sanitaria consiste
en la entrega en distintos formatos de pautas educativas relacionadas con la
enfermedad en cuestión, es muy importante destacar que en las enfermedades
cardiovasculares, en especial en la enfermedad coronaria, el conocimiento de
los “Factores de Riesgo Coronario” verdaderos agentes causales de la
enfermedad, permite tomar medidas preventivas tanto para evitar la enfermedad
como para limitar su evolución e incluso (en ciertos casos) producir su
regresión.

El programa de actividad física
específica, se refiere a una estructura de ejercicios físicos, planificada por
profesionales, diseñada a la medida de cada paciente en particular, teniendo en
cuenta que no cualquier actividad física hace bien, sin olvidar nunca que
estamos tratando pacientes cardiovasculares.

Para lograr los efectos terapéuticos buscados
dentro de un marco apropiado de seguridad, se deben considerar, la frecuencia
de trabajo (de tres a cinco días por semana), la intensidad (en promedio 2.200 Kcal.
por semana), el tipo de ejercicio (aeróbico, mayormente dinámico), el tiempo a
emplear (20 a 60 minutos según el caso), y finalmente la duración del trabajo
en RHCV que debe ser durante “toda la vida del paciente”.

Aquí es muy importante destacar, que
los efectos terapéuticos de la RHCV se mantienen mientras la misma se practica,
no existen efectos residuales, el abandono de hábitos tóxicos como la mala
alimentación, el cigarrillo, el sedentarismo, la actitud de vida beligerante y
conflictiva entre muchos otros factores de riesgo cardiovascular, sumados a los
efectos físicos, psíquicos y metabólicos de la actividad física regular solo
ocurren cuando justamente se practican con regularidad y método, por lo tanto
la única forma de lograr beneficios a largo plazo es asumiendo el problema en
toda su real magnitud y haciendo realmente efectivo un cambio de estilo de vida
que incorpore a el tratamiento de RHCV como parte indispensable para vivir
mucho más y mejor.

Finalmente el sistema de control medico
se refiere no solo a la supervisión de eventuales complicaciones, sino a un
cercano y amigable control de los cambios buscados, monitoreo del uso de drogas
y ajuste de todas las actividades según transcurren los años y la evolución de
la enfermedad.

El control medico, es efectuado por el
Profesional Cardiólogo al frente del Programa de RHCV y por todos los agentes
de salud que deben estar involucrados en este tratamiento (Prof. en Educación
Física, Kinesiólogos, Nutricionistas, Terapeutas Ocupacionales, Psicólogos,
Instructores de Yoga, etc.).

Efectuada la RHCV con las condiciones
que se han descrito anteriormente, se podrán lograr la mayoría de los efectos
de la misma. Así entonces un paciente cardiovascular podrá:

Disminuir su presión arterial tanto la
tensión arterial máxima como la mínima.

Mejorar su perfil lipídico disminuyendo
su colesterol total, colesterol malo (LDL) y triglicéridos, aumentando el
colesterol bueno (HDL).

Cambiar peso graso por peso magro,
mejorando la calidad y distribución de la grasa corporal disminuyendo su
perímetro de cintura y peso corporal (importantísimos factores de riesgo
coronarios).

Mejorar la capacidad funcional
(capacidad física) pudiendo hacer más trabajo con menor esfuerzo
cardiovascular, siendo el aumento de la capacidad funcional un valioso
predictor del riesgo cardiovascular futuro.

Disminuir los síntomas de insuficiencia
coronaria (angina de pecho), mejorando la irrigación de áreas del músculo
cardiaco anteriormente amenazadas, estimulando la apertura de vasos colaterales
y generando las condiciones que permiten a las arterias coronarias mejorar la
vasodilatación ante el aumento del requerimiento de oxígeno.

Tomar menos dosis y cantidad de
medicamentos cardiovasculares.

Disminuir las posibilidades de lo que
en medicina llamamos “eventos duros” como ser la muerte de causa cardiovascular
(mortalidad), y de nuevas complicaciones cardiovasculares, re internaciones y
nuevas y complejas intervenciones, manteniendo estable su condición de salud
(morbilidad).

Mejorar el estado anímico, alejando la
posibilidad de síntomas de ansiedad y depresión tan comunes en quienes han
sufrido un infarto agudo de miocardio.

Elevar el nivel de “Calidad de Vida” recuperando
una vida plena y activa, aprendiendo a manejar positivamente los temores y la
influencia de los distintos factores de riesgo cardiovascular.

Estos son solo algunos de los efectos
que puede vivir quien ingresa a un Programa Integral de Rehabilitación
Cardiovascular.

Si usted sufre de alguna enfermedad
cardiovascular (especialmente enfermedad de las arterias coronarias) y su
cardiólogo aún no lo ha derivado a un Programa de Rehabilitación Cardiovascular
no lo dude, háblelo con él, infórmele de su deseo de probar este tratamiento y
entonces, si su condición lo permite empezara a gozar de los enormes beneficios
(tangibles e intangibles) que esta moderna practica terapéutica podrá
brindarle.

Muchos “enfermos” que practican RHCV
viven una vida más plena, sana y activa, que muchas personas “sanas” que no
hacen nada por su salud.

Sócrates decía: “Sabio es quien sabe
vivir y no el que sabe de muchas cosas” la Rehabilitación Cardiovascular lo
ayudara, sin duda, a ser más “sabio” tanto para su beneficio personal como el de
todas las personas que lo rodean.

Dr. Alejandro M. Gómez
Monroy

Especialista Consultor
en Cardiología

Ex. Presidente del
Comité de Cardiología del Ejercicio FAC

Ex. Jefe del área de
RHCV del HIEA y C. San Juan de Dios de La Plata

Director medico de los
Institutos de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular “Asistencia
Cardiológico Integral” La Plata y City Bell. www.cardioactivo.com.ar

Dar años a la vida o vida a los años…

Dar años a la vida o vida a los años…

En los procesos terapéuticos de las enfermedades
cardiovasculares, como en cualquier otra enfermedad, la misión del equipo de
salud, se centra en prolongar la vida…, sin duda una misión importante y loable
desde los diferentes puntos de vista que se quiera mirar.

Sin embargo, concentrar todos los esfuerzos en prolongar la
vida como único objetivo central, puede en muchos casos ser un esfuerzo sin
sentido, o al menos insuficiente.

La enfermedad coronaria, junto con los accidentes
cerebrovasculares, constituyen en su conjunto, la principal causa de muerte en
la mayoría de los países del mundo, esta información, actualmente, es conocida
por la población no solo por la presencia de información médica en revistas de
interés general o en periódicos que cuentan con secciones dedicadas a la salud,
sino por la gran cantidad de información que pueden obtener fácilmente por
medio de Internet…

Esta plétora de información sin control de calidad y sin el
conocimiento apropiado, pueden generar creencias erróneas, temores infundados y
estados que comprometan la calidad de vida, aun en pacientes que han sido
correctamente tratados.

Hoy en día, los avances en materia de medicamentos
cardiovasculares y procedimientos terapéuticos como los stent y by pass con
cirugías cada vez menos invasivas han hecho que la mayoría de los pacientes
cardiovasculares puedan volver a tener una vida plena y activa, sin embargo en
algunos pacientes, los prejuicios o la visión de lo que era en el pasado ser un
“enfermo cardíaco” puede deteriorar su calidad de vida y limitarlo aun cuando
su tratamiento cardiovascular haya sido cardiológicamente exitoso.

Por otra parte, este aspecto de la medicina, como comente
anteriormente, no es en general el que más recursos utilice.

La calidad de vida de un individuo, es definida por la Organización Mundial
de la Salud
como “La capacidad de una persona, para desempeñar adecuadamente y con
autosatisfacción, su rol, a nivel personal, familiar, laboral y social” pero
cuando esto se lo relaciona con la calidad de vida referida a la salud,
entonces la definición se transforma en “Una compleja construcción
multifactorial, que comprende factores fisiológicos, psicológicos, emocionales
y sociales y la repercusión que la enfermedad, su tratamiento o las secuelas
producen en cada uno de estos aspectos…”

Es en este contexto, en donde la rehabilitación
cardiovascular puede actuar con gran efectividad mejorando la calidad de vida
en los pacientes que la practican, naturalmente que no es el único efecto
demostrado de la rehabilitación cardiovascular, pero sin duda que es uno de los
más conocidos y a veces denostado como menor, por quienes tienen un criterio
acotado, solo biológico de las enfermedades y los efectos de los tratamientos, pero
sin embargo, suele ser el más valorado por el paciente y su entorno…

Nuestro grupo de la
Sala de RHCV del Hospital Interzonal de Agudos y Crónicos San
Juan de Dios de La Plata
y el Centro privado de RHCV “Asistencia Cardiológica Integral” de la misma
ciudad, presentó en el año 2004 en el Congreso Argentino de Cardiología de la Federación Argentina
de Cardiología un pequeño trabajo que nos permitió comparar la calidad de vida
de pacientes coronarios, con similar número de lesiones coronarias, infartos y
tratamientos, diferenciados solo si se encontraban en RHCV o no.

Debo destacar que los pacientes que no estaban en plan de
RHCV, no habían sido derivados por causas no médicas.

Fueron 138 pacientes, de ambos sexos, con una edad promedio
de 62,3 años, 113 se encontraban en RHCV (grupo intervención) y 19 no, (grupo
control).

Se utilizo el Test de Calidad de Vida de Velazco – Del
Barrio, test auto administrado, específico para evaluar la calidad de vida de
pacientes cardiovasculares que evalúa nueve sub escalas ( 1)Percepción de salud, 2) Descanso-sueño, 3) Comportamiento
emocional, 4)Percepción de futuro, 5) Movilidad, 6) Relaciones sociales, 7)
Comportamiento de alerta, 8) Comunicación y 9) Tiempo de ocio-trabajo), en
total son cuarenta preguntas, con cinco opciones de respuesta, el menor puntaje
representa una mejor calidad de vida…

Todos los
pacientes del grupo intervención mostraron una menor puntuación que el grupo
control, en el total del test: GI: 68,99 ± 14.87 GC: 96,68 ± 27.85 (P 0.000) y
en cada una de las nueve sub escalas del test (todas con significación
estadística).

La
conclusión fue que todos los pacientes en plan de RHCV mostraron una mejor
Calidad de Vida en el total de la evaluación, como en cada una de las nueve sub
escalas estudiadas, en relación a aquellos pacientes que no estaban tratados
con RHCV.

Como hacía
falta un mayor número de pacientes para confirmar estos datos, unos años
después, ampliamos este estudio con pacientes de Centros de RHCV de las
Ciudades de Corrientes y Tucumán.

Este nuevo
estudio multicéntico, fue presentado en el Congreso Mundial de Cardiología del
año 2008 e incluyo 256 pacientes coronarios, 144 en Plan de RHCV y 108 sin RHCV
y los resultados se replicaron mostrando una diferencia estadísticamente
significativa a favor de quienes se encontraban en RHCV en todas y en cada una
de las nueve sub escalas evaluadas…

La RHCV, disminuye la mortalidad y la morbilidad, controla los
factores de riesgo coronario en su conjunto, como ningún medicamento lo hace y
mejora lo que más valoran los pacientes… la Calidad de sus Vidas, dándoles años a la vida y
vida a esos años demostrando que ambas cosas son importantes y posibles…

Dr. Alejandro M. Gómez Monroy

Especialista Consultor en
Cardiología

Ex. Presidente del Comité de
Cardiología del Ejercicio FAC

Ex. Jefe del área de RHCV del
HIEA y C. San Juan de Dios de La
Plata

Director medico de los Institutos
de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular “Asistencia Cardiológico
Integral” La Plata
y City Bell. www.cardioactivo.com.ar

PROXIMAS FORMACIONES

Derivación a RHCV, en que estamos fallando

Derivación a RHCV, en que estamos fallando

Si la Rehabilitación Cardiovascular es para
todos los pacientes cardiovasculares, por que son tan pocos los que acceden a
la misma…

La RHCV es una
terapéutica cardiovascular que ya ha demostrado tener un enorme impacto en la
mejora de la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, no solo en la
disminución significativa demostrada científicamente de la mortalidad
cardiovascular y la morbilidad, sino también un importante efecto terapéutico
en todo lo que hace el control de los factores de riesgo coronario, la
adherencia a la terapia medicamentosa y el control de la progresión de la
enfermedad vascular ateromatosa.

Las arterias recuperan
su capacidad vasodilatadora, se estabiliza el endotelio y se disparan todos los
mecanismos fisiológicos que pueden llevar a la angiogénesis, en el musculo
cardíaco y en los miembros inferiores en los casos con claudicación
intermitente.

Sin embargo, el nivel
de derivación de los pacientes a los centros de RHCV, es escasa, si bien varía
según los países sabemos que no alcanza los niveles que debería tener a la luz
de los resultados que sabemos que ocurren quienes estamos en estas disciplinas.

Como ejemplo, vemos
que el porcentaje de derivación de pacientes coronarios usuarios del Medicare
(es decir pacientes mujeres mayores de 60 años y hombres mayores de 65 años)
fue de solo 12 % en 50 estados de los EEUU, y cuando vemos cuántos de estos
sufrían de Insuficiencia Cardíaca, el porcentaje de derivación fue mucho peor,
solo el 2,4 % de los más de 600.000 pacientes evaluados…

Mientras que en la
Ciudad de la Habana en Cuba, la derivación de pacientes cardiovasculares es del
100 % dado que todo paciente cardiovascular que ingresa al hospital por
protocolo debe pasar antes del alta por la sala de RHCV…

Las causas de la
escasa derivación tiene distintos puntos de interés que merecen análisis,
causas de políticas de salud, causas propias de los centros de RHCV, causas
formativas de los profesionales involucrados, causas culturales y/o prejuicios
erróneos de los pacientes y finalmente causas sociales y económicas todas las
cuales, en su medida, afectan la aplicación de esta fantástica terapéutica…

Cuáles cree usted que
son las causas más serias de esta situación y cuáles serían las estrategias que
usted sugeriría para cambiar esta realidad…

Dr. Alejandro
M. Gómez Monroy

Especialista
Consultor en Cardiología

Ex. Presidente
del Comité de Cardiología del Ejercicio FAC

Ex. Jefe del
área de RHCV del HIEA y C. San Juan de Dios de La Plata

Director medico
de los Institutos de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular “Asistencia
Cardiológico Integral” La Plata y City Bell. www.cardioactivo.com.ar

Angiogénesis: Mito o Realidad? Historia de un caso real

Angiogénesis: Mito o Realidad? Historia de un caso real

Angiogénesis: mito o realidad?

Paciente masculino, de 67 años, que es derivado a RHCV con
diagnóstico de IAM inferior con múltiples FRC, una CCG que mostró obstrucción
total de CD, DA con lesiones difusas la más importante en tercio medio de30 % y
Cx 40 % proximal. Su CG de ingreso muestra
una PEG Smx (-) para CI con una CF de 6.6 mets con ITT de 24332 y EV al
esfuerzo, en la CG
presentaba al esfuerzo isquemia inferobasal, medio y apical con recuperación
medio y apical, sin cambios en basal, Fey 45%.

¿Ocho meses (no entendimos su apuro)? después de una muy buena evolución en RHCV su cardiólogo
de cabecera le solicita nueva CG y allí presenta una PEG SMx(+) para CI por 2.5 mm de infradesnivel ST a
11.4 mets con un ITT 32300 CG con isquemia al esfuerzo de cara inferior de apex
a base y perfusión normal en reposo, Fey: 54%, el paciente continúa en RHCV y
nuevamente su cardiólogo a los ¿diez meses (nuevamente no entendimos su apuro)? le solicita otra CG que muestra:
PEG: SMx ( +) por infradesnivel de 2
mm del ST a 13.2 mets un ITT de 28800 CG con severo
defecto de perfusión inferior medial y basal y reversibilidad en reposo parcial
basal y total medial, FEy: 44%.

En todo este tiempo el paciente continuó con la misma
medicación, el único cambio a su tratamiento fue la incorporación a nuestro
programa de RHCV, se mantuvo asintomático, duplico su capacidad funcional y
disminuyo sus territorios isquémicos…
¿Que fue lo que pasó en este paciente?
Posiblemente aquellos cardiólogos que desconocen los efectos
de la RHCV sobre
la cardiopatía isquémica y no la recomiendan a sus pacientes nos podrían decir
todas estas alternativas:
“Podríamos pensar que presentó una regresión espontánea de
su enfermedad”,

Situación poco probable para la CI, enfermedad crónica que
habitualmente tiene una progresión lenta y es incurable.
“Podría ser el efecto de la medicación”,

Podría ser cierto pero el paciente cuando fue derivado a
RHCV ya estaba con la misma medicación y tenía isquemia en toda la cara
inferior.
“Tal vez las cámaras gamma fueron mal hechas”,

Sin embargo es poco probable que las tres lo estén, además
fueron realizadas por el mismo operador, uno de los mejores especialistas en
medicina nuclear de la
Argentina y en un muy buen lugar.
“Podría ser cierto efecto placebo que podría tener la RHCV”,

Pero duplicar la
VO2 Max y eliminar dos de tres segmentos isquémicos en la CG serían dos situaciones difíciles
de comprender por un efecto placebo.

Quienes hacemos la
RHCV y vemos muchos de estos casos todos los días sabemos
que la RHCV
produce un sinnúmero de modificaciones fisiológicas que de alguna manera
contrarrestan los efectos fisiopatológicos de la CI y que actuando en conjunto pueden ser las
responsables de esto que nosotros vemos frecuentemente:
La
RHCV
mejora la disfunción endotelial y con esta la respuesta a la acetilcolina
produciendo vasodilatación no solo en las grandes arterias coronarias de
conductancia, sino también en la microcirculación, pero en este último caso
mayormente por el incremento de la adenosina.

El aumento en la producción del óxido nítrico y la generación
de la superóxido dismutasa extra celulal producida por las células musculares
lisas neutralizan los efectos oxidantes de los radicales libres, de tal forma
que se frena la destrucción del ON el cual puede entonces generar la
vasodilatación apropiada, cierto efecto antiagregante plaquetario y evitar la
oxidación del LDL evitando la aparición de las moléculas de adhesión (CAM)
cortando la respuesta inflamatoria, esto también ha sido demostrado evaluando
un descenso de la PCR
por medio del ejercicio por nosotros en un trabajo presentado en el Congreso
Argentino de Cardiología 2006, este efecto antiinflamatorio del ejercicio podríamos
llamarlo también efecto pleiotrópico del ejercicio al igual que ocurre con las
estatinas, pero sin los efectos adversos de las mismas.

Debo destacar que este efecto antiiflamtorio del ejercicio
físico, solo ocurre cuando este es realizado en un ambiente de RHCV habida
cuenta que todo ejercicio es productor de stress oxidativo y solo esto es
apropiadamente contrarrestado cuando el paciente es guiado a realizar la
actividad con una intensidad, duración, tiempo, tipo y forma determinada, por
lo tanto cuando decidimos tratar a un paciente debemos hacerlo de la forma
correcta y de esa forma se hace solo en RHCV y no en el tan usado “camine que
hace bien”.
Por otra parte la
CI no es una enfermedad estática, una fotografía, por el
contrario es una película y la misma se modifica constantemente por lo cual
suponiendo que el paciente cumpla la indicación, Caminará a la intensidad
apropiada para ese momento?
No producirá stress oxidativo?
Tendrá la periodicidad correcta para mantener un nivel
elevado de todas las sustancias que producen un fenotipo endotelial
antiaterogénico?
Y por último alguien puede creer que quien es un adulto
mayor, que sufre una enfermedad coronaria, que tiene un tipo característico de
personalidad, que habitualmente es sedentario y gusta del buen comer, que
generalmente ha sido fumador, que suele tener sobrepeso u obesidad, que por
diversas circunstancias niega la existencia de su enfermedad y que como sabemos
y nos mostrara tan claramente tiene tan poca adherencia incluso a la toma de un
simple comprimido con drogas, es capaz de cumplir y autorregular su ejercicio
físico no supervisado para siempre?
Con calor, con frío, con sol o lluvia?
Yo no lo creo y las estadísticas nos dicen lo mismo.
Dr. Alejandro M. Gómez Monroy

Ex Jefe de la
Sala de Rehabilitación Cardiovascular del Htal. San Juan de
Dios de La Plata
Argentina. Director medico de los Centros de Rehabilitación
Cardiovascular “Asistencia Cardiológica Integral” de La Plata y City Bell ,
Argentina. Director del Posgrado Presencial de Rehabilitación
CardiovascularIntegral de la Ciudad de La Plata. International
Service Award del American College of Cardiology.

TALLER DE CESACIÓN TABÁQUICA

TALLER DE CESACIÓN TABÁQUICA

En este Blog, el Dr. Eduardo Valeff, Médico Especialista
en Cardiología y experto en programas para dejar de fumar, nos muestra los
conceptos básicos de los Talleres de Cesación Tabáquica para pacientes
cardiovasculares (prevención secundaria) y para población sana (prevención primaria) y su importancia,
un trabajo que todo miembro de un equipo de salud del Programa de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular, debe conocer…

Talleres de Casación Tabáquica

Dr. Eduardo Valeff

El Dr. Eduardo Valeff, Médico Especialista
en Cardiología y experto en programas para dejar de fumar, nos muestra los
conceptos básicos de los Talleres de Cesación Tabáquica para pacientes
cardiovasculares (prevención secundaria) y para población sana (prevención primaria),
un trabajo que todo miembro de un equipo de salud, debe conocer…

Fundamentos
El tabaquismo es una de las principales causas prevenibles de
enfermedad y muerte en el mundo. Se estima que la mortalidad mundial por esta causa se incrementará
desde aproximadamente 5.000.000 millones en la actualidad a casi 10 millones en el año 2030, el
70% de estos fallecimientos ocurren en los países en vías de desarrollo.

Actualmente la prevalencia mundial de este hábito es muy alta.
Según cifras aportadas por la Organización Mundial de la Salud, se estima que en los países en
vías de desarrollo fuman alrededor de un 50% de los hombres y un 10% de las mujeres, lo que se
traduce en aproximadamente 1.500 millones de fumadores. Por todo ello, la lucha antitabaco ha de
ser una estrategia mundial a largo plazo, en la que han de implicarse las Administraciones Públicas,
tanto con competencias sanitarias como socioeconómicas.

Podemos definir prevención como la forma de conservar, cuidar,
mejorar y restaurar la salud para no perderla o para recuperarla al máximo. Este objetivo, no sólo debe
ser llevado a cabo en el ámbito médico, sino a nivel de toda la sociedad, que ha de luchar por
alcanzarlo, siendo en el marco político donde hay que comenzar a buscar soluciones.

En nuestro país, actualmente fuma el 34 % de los adultos, el 23 %
de los adolescentes de 12 a 14

años y el 40 % de los de 15 a 18 años. Cada año mueren 40.000
argentinos debido a enfermedades directamente relacionadas con el consumo de tabaco.

Nuestro país gasta 4300 millones de pesos anuales (a valor del
2003) en el tratamiento de patologías tabaco dependientes. Esto representa el 15 % del gasto total en
salud, no compensado por las recaudaciones obtenidas por el conjunto de impuestos al tabaco,
que para el año 2003, fueron de 2500 millones de pesos.

Consideramos que todos estos datos, son argumento suficiente para
que decidamos ayudar a aquellos tabaquistas que deciden dejar de fumar y su adicción, en la
mayoría de los casos, no se los permite.

Ante esta necesidad, nuestro grupo asume la responsabilidad de
intentar ayudarlos.

Objetivo
Brindar herramientas reconocidas y probadas internacionalmente
para apoyar a aquellos individuos que desean dejar de fumar.

Intervención Individual y Grupal
Un equipo interdisciplinario trabajará durante 5 semanas con cada
grupo (15 individuos como

máximo).

La consulta médica inicial, será el primer contacto del tabaquista
con el programa de cesación.

Durante la misma, se realizará una exhaustiva historia clínica y
cinco tests que permitirán evaluar:
Etapa de abandono (Prochaska y Diclemente)

Nivel de motivación (Richmond)

Nivel de confianza

Nivel de dependencia psicológica, social y gestual
(Glover-Nilsson)

Nivel de dependencia Física (Fagerström)

En esta entrevista se determinará si nuestro paciente necesita
tratamiento medicamentoso, aunque en nuestra experiencia la gran mayoría se ha beneficiado por los
distintos fármacos utilizados para tal fin.

Talleres de Cesación
Luego de la primer consulta médica, habiendo identificado las
características de cada uno de los participantes, damos comienzo a los talleres de cesación. Durante
el curso se pondrá de relieve el desarrollo de aquellas dimensiones de la personalidad, para que el
individuo adicto pueda dar respuestas desde el autocontrol, a las presiones que le plantea su
diaria rutina y entorno.

El desarrollo de la intervención será de tipo psicosocial (y
farmacológico cuando se considere necesario).

La terapéutica clínica grupal, se apoya en la interacción, para
enseñar a manejar la ansiedad, los temores, las fantasías y otros obstáculos.

Esta práctica grupal, permite a los individuos conocerse y
facilita el aprendizaje en la toma de decisiones.

Al trabajar la autoestima, es posible ver y valorar las propias
cualidades y de esta manera se sienten capaces de afrontar las dificultades. Esta revalorización
como individuos, les permite visualizar la oportunidad de elegir una vida saludable y mejor.

El tratamiento se efectiviza como un proceso que se aplica en
forma sistemática y organizada, mediante el cual las personas aprenden conocimientos, aptitudes y
habilidades que los llevarán al cambio de arraigados hábitos de vida, a través de un objetivo
claramente definido.

La segunda consulta médica, se realizará durante la cuarta semana
del curso, y servirá para evaluar si nuestro paciente presenta síndrome de abstinencia (Test de
valoración del síndrome de abstinencia).

La tercer consulta médica, al finalizar las actividades, permitirá
fortalecer la motivación, planear el seguimiento y mantenimiento en aquellos que han logrado su
objetivo y en aquellos que no lo hayan podido alcanzar, buscar establecer junto a nuestro paciente, una
nueva estrategia.

La intervención se aplica en tres niveles:

Táctico
Se brindan herramientas que apuntan a modificar actitudes y
hábitos.

Metodológico
A través de diferentes acciones para cumplir con diversos tipos de
entrenamiento.

Estratégico
Responde a las necesidades actuales y a futuro de cada persona.

Se aplicarán diferentes técnicas de dinámica de grupos, métodos de
insight, simulación, etc. en las

que se trabajarán los siguientes campos:

Valores
Autorrealización personal, desarrollo de actitudes saludables,
etc.

Comunicación
Intrapersonal, interpersonal, etc.

Competencia individual para la interacción social
– Hacer frente a las presiones de su entorno, resolver conflictos,
etc.

– Toma de decisiones

– Favorecer el autocontrol, buscar posibles soluciones
alternativas, etc.

– Medición del Monóxido de Carbono

(Es la determinación de la cantidad de monóxido de carbono (CO) en
el aire espirado del paciente. Esta medición se realiza mediante la utilización
de un cooxímetro.

Número de cigarrillos consumidos: existe una relación directa
entre el número de cigarrillos consumidos y las concentraciones de CO en el aire espirado por el
fumador; de manera que cuanto mayor es el número de cigarrillos consumidos más alta es la
cantidad de CO obtenida).
En todas las sesiones se medirá el CO con un monitor personal
portátil, marca Bedfont, modelo piCO Smokerlizer.

En el primer encuentro se hará entrega a los participantes de una
boquilla personal que deberá tener consigo en todos los encuentros.

Esta medición es importante tanto para el grupo de salud, como
para los individuos que realizan el curso, ya que se sentirán estimulados al ver cómo disminuyeron los
valores de CO.

Seguimiento
El seguimiento será de tipo telefónico. Se realizarán llamadas a
todos los participantes y a la persona de sus afectos que ellos designen para pedirle que los apoyen en
la decisión tomada.

Llamadas a los participantes:
1- A los tres, seis y doce meses
Llamada a las personas designadas por los participante
1- En la segunda semana
Registro y control individual en todas las sesiones de:
1- Peso corporal

2- Monóxido de carbono (por cooximetría del aire espirado)

Temas a Desarrollar en los Talleres

Buenas Razones para Dejar de Fumar
– Síntomas del fumador

– Disparadores de consumo: internos y externos

– Mitos y verdades sobre el tabaco

– La importancia de determinar el Día D

La adicción y su contexto
– Etapas de la adicción: uso, abuso y dependencia

– Naturaleza adictiva de la nicotina

– Cesación. Diferentes temores (aumento de peso, pérdida de placer, temor al fracaso, etc.). Soluciones
alternativas.

– Desarrollo de habilidades y resolución de problemas

Manejo de la autoestima
– Autorrealización personal

– Desarrollo de actitudes saludables

– Herramientas para el cambio

– Valores

El tabaquismo. Análisis crítico reflexivo
– Efectos nocivos del tabaco

– Tabaquismo pasivo

– Enfoque desde la perspectiva médico psicológica, social,
familiar y del consumidor

– Pautas para sobrellevar la abstinencia

Influencia de los medios publicitarios
– La construcción estética publicitaria. Formas y objetivos de la
misma.

– Aspectos comunes de las diferentes publicidades.

– El hombre como sujeto de derecho.

– Mantenimiento de la abstinencia. Pautas.
Dr. Valeff Eduardo

Curriculum del Autor

– Ex. Presidente del Comité de Epidemiología y Prevención
de la Federación Argentina de Cardiología.

– Miembro de la Secretaria de Planeamiento y Desarrollo en
Gestión de la Federación Argentina de Cardiología.

– Director de Procordis. Programa de Prevención de
Enfermedades Cardiovasculares de la fundación Bioquímica

Argentina.

– Director del Programa ALAS (Adultos Libres en Actitud
Saludable) Procordis, Fundación Bioquímica Argentina.

– Director de Cestaba, Programa de Cesación tabáquica del
Instituto de Cardiología de La Plata.

– Coordinador de la Comisión de Comunidad y Medio Ambiente
de la UATA (Unión Antitabáquica Argentina)

El Corazón “Obeso” mecanismos del daño…

El Corazón “Obeso” mecanismos del daño…

Dr. Antonio J. PascaMédico Cardiólogo Universitario.

Jefe de Cardiología Especialidades Médicas Villa Bosch, Universidad del Salvador, Argentina.
Las enfermedades cardiovasculares (EC) representan la causa de un
tercio aproximadamente del total de muertes que se producen en el mundo
anualmente, y ocupan el primer lugar en la distribución global de etiologías.

El siglo XX ha sido indefectiblemente el periodo de auge,
consolidación y perpetuación de las patologías cardiovasculares.

Esta etapa breve de la historia de la humanidad no permite suponer
cambios en el genoma humano que justifiquen el estado de situación.
Modificaciones ambientales que llevaron a la ganancia de peso y a la Obesidad
(O), han disparado los mecanismos responsables de la expansión de estas enfermedades,
incrementando notablemente la incidencia de las mismas en las últimas décadas,
razón por la cual se ha sostenido que estamos en presencia de una epidemia cardiovascular.
Ésta ocasiona aproximadamente 18 millones de muertes por año. Entre el 30% y el
50% de los óbitos se debe a enfermedad coronaria (ec) y alrededor del 25% se vincula
con accidentes cerebrovasculares.

Además, es imposible calcular con precisión las incapacidades
psicofísicas que estas entidades nosológicas acarrean y el impacto económico
sobre los presupuestos de salud de las diversas comunidades [1-3].

La disminución de la actividad física, la extensión promedio de la
edad poblacional, el aumento de la Diabetes mellitus (DBT) y fundamentalmente
los altos índices de O, son los motivos básicos que favorecen el apogeo y el
mantenimiento de las EC.

Uno de los primeros y más representativo estudio que examinó la
influencia del peso sobre el desarrollo de (EC) fue el Framingham Heart Study.
Según el cual, la O es un factor predictivo significativo e independiente de
las EC. Cinco mil setenta varones y mujeres libres de enfermedad cardiovascular
fueron seguidos durante 26 años para investigar el progreso de ec,
insuficiencia cardiaca congestiva, accidente cerebrovascular y claudicación
intermitente; período en el cual

la mayor parte de los eventos correspondió a ec (angina estable e
inestable, infarto de miocardio -IM- y muerte súbita), especialmente en mayores
de 50 años. El peso corporal (expresado a través del Indice de Masa Corporal
-IMC-) se relacionó con frecuencia a la ec y aun más con muerte súbita, después
de los ajustes para edad, presión sistólica, colesterolemia, tabaquismo,
intolerancia glúcida e hipertrofia ventricular izquierda.

El riesgo de mortalidad aumentó por cada libra ganada un 1% entre
la población de 30–42 años y el 2% entre la de 50–62 años. La muerte de origen cardiovascular
se acrecentó considerablemente a partir de los 28.5 kg/m2 de IMC en los hombres
y 28.7 kg/m2 en las mujeres [4].

Tanto los ensayos de Calle [5], como los de Manson [6]
en población norteamericana,
demostraron una asociación continua entre el aumento del IMC y la mortalidad
cardiovascular (figura 2 y 3).
El estudio de los 8.800 adventistas del séptimo día seguidos hasta
26 años, demostró que aquellos que excedían un IMC ≥ de 27.5 kg/m2 tenían un riesgo de
muerte doble por cualquier causa y más de triple por ec en comparación con los
queposeían
un IMC ≤de
22.3 kg/m2. Las personas de sexo masculino pertenecientes a este último grupo
tenía una edadpromedio
al morir de 80.5 años, en cambio los integrantes del primero era de 75.8 años
[7].

El Nurses’ Health Study [8], llevo a cabo un seguimiento durante 16 años de 115.195
mujeres, sin enfermedad cardiovascular previa, determinando que entre aquellas
que nunca habían fumado y de peso más bajo no se había registrado aumento de
mortalidad, mientras que cuando el IMC superó 29 kg/m2 el riesgo relativo
ascendía a 2.1 para todas las causas de mortalidad y a 4.6 para mortalidad
coronaria. Cuando el IMC era superior a 32 kg/m2 el riesgo para muerte
cardiovascular era 5.8 veces mayor.

Satish Kenchaiah y col. [9]
analizaron la relación entre el IMC y
el riesgo de insuficiencia cardiaca (IC) en 5881 individuos, con una edad media
de 55 años (54% mujeres y 46% hombres) seguidos durante 14 años bajo
supervisión continua, para detectar el desarrollo de eventos cardiovasculares.
Luego de ajustar los factores de riesgo, se registro un aumento en el riesgo de
IC de un 5% para los varones y un 7% para las mujeres por cada incremento de una
unidad en el IMC.

Comparados con los sujetos de peso normal, los obesos tenían un
riesgo doble de IC; en el sexo femenino la tasa de riesgo fue de 2.12 y en el
masculino de 1,90. Las personas con sobrepeso poseían un riesgo intermedio. El
efecto del IMC sobre la IC, no varió con la edad, el sexo, el tabaco, el
alcohol o la presencia o ausencia de enfermedad valvular y DBT.

The Renfrew-Paisley study [10]
examinó las consecuencias
cardiovasculares de la O en 15402 individuos adultos seguidos durante 20 años,
analizando todas las muertes y hospitalizaciones de origen cardiovascular de
acuerdo al IMC. Al realizar la comparación con los sujetos de peso normal, los
obesos poseían una tasa de riesgo para ec: 1.60; IC: 2.09; Stroke: 1.41;
trombosis venosa: 2.29 y fibrilación auricular: 1.75. La O estuvo asociada con
nueve muertes cardiovasculares y treinta y seis admisiones hospitalarias cardiovasculares cada 100
varones afectados. En las mujeres siete muertes y ventiocho admisiones.

El mega estudio INTERHEART [11]
identificó 9 factores de riesgo que
justifican más del 90% de los casos de IM, en 12.461 pacientes con IM y en
14.637 sujetos controles sanos, en 52 países del mundo, demostrando que la O
abdominal es un factor de riego independiente del IMC, para las EC, y por el
otro lado evidenció que el incremento de la circunferencia de las caderas tuvo
un valor predictivo negativo para el IM (figura 4).
Es importante señalar la divergencia existente entre dos modelos
de enfermos: obesos pobres y obesos ricos. Los primeros culminan en el exceso
de peso, por los insuficientes recursos económicos que poseen para su
alimentación (productos manufacturados de escasa calidad, alto contenido de
carbohidratos y grasas, con exiguos micronutrientes), entorpeciendo una
apropiada sustentación, que muchas veces arranca desde la vida intrauteriana,
hipotecando su futuro y a la sociedad a la cual pertenece. En oposición a los
segundos, la O es el resultado de un exagerado aporte alimentario

que conlleva a una situación de sobrenutrición, pero además éstos
se distinguen de los anteriores, porque gozan de la posibilidad de elegir y
acceder a los servicios de salud de primera línea para poder intentar dar
solución a la problemática que los afecta (figura 5). En nuestra Región
Latinoamericana el predominio del obeso pobre se suma a la tradicional desnutrición
crónica de varias generaciones constituyendo «La Carga Sanitaria Dual del
Siglo XXI». Sobre este punto, es interesante traer a colación la hipótesis
de Barker [12-13]: un atrayente e intrincado, y a la vez controvertido modelo, el cual explica el desarrollo de la O, las EC y la DBT en la etapa
adulta, a partir de la desnutrición durante el periodo prenatal, así como la
exposición a infecciones en la temprana infancia. En síntesis, esta teoría
presenta tres etapas: 1) Inicial: Las carencias nutricionales maternas originan
una desnutrición fetal que causa en él, modificaciones estructurales y funcionales
en diversos sistemas y aparatos. 2) Intermedia: Cambios clínicos y bioquímicos
que contribuyen a la evolución de las EC y 3) Final: instauración definitiva de las EC.
Las acciones deletéreas de la O sobre el miocardio y sobre su
funcionalidad se producen por mecanismos indirectos y directos.
MECANISMOS INDIRECTOS:
Tradicionalmente el adipocito era considerado un deposito de
reserva energética. Ultimamente se ha comprobado que desempeña un importante
papel endócrino e inmunitario. El adipocito hipertrófico, predominante en
tronco y abdomen, exacerba la producción de sustancias que pueden resultar
nocivas para el aparato cardiovascular. Son ejemplos la resistina, el factor de
necrosis tumoral alfa, leptina, inhibidor de la activación del plasminógeno –
1, interleuquina 6, angiotensinógeno, entre otras, en desmedro de la secreción
de sustancias cardiovasoprotectoras fundamentalmente

representadas por la adiponectina [14-15], cuya proSe producen acciones
deletéreas de la obesidad sobre el miocardio.

La grasa abdominal por ser más sensible a los estímulos lipolíticos
ocasiona una sobreoferta de ácidos grasos libres a la circulación general y
portal, sentando parte de las bases fisiopatológicas de la dislipidemia
aterogénica típica de la O (incremento de triglicéridos con disminución de
HDL-c, normo o ligera hipercolesterolemia y predisposición a transportar el colesterol
por medio de partículas de LDL más pequeñas y densas) que contribuye a la
producción de arterioesclerosis y ec[16].

El resultado es la isquemia que altera y disminuye la
contractilidad miocárdica pudiendo ocasionar con frecuencia la dilatación de
las cavidades izquierdas con distintos grados de disfunción miocárdica.

Asimismo, el alza de los lípidos ocasiona una notable
proliferación de la capa arterial media de los vasa vasorum y apoptosis de los
macrófagos de la misma, facilitando la liberación de las citoquinas
inflamatorias descriptas anteriormente acrecentando su accionar en los tejidos
periféricos en pos de la reducción de la sensibilidad insulinica [17].

La DBT es otro factor de riesgo cardiovascular que se asocia con
la ec y la O es precisamente una predictora de aquella.

Varios estudios han señalado que el exceso de peso se correlaciona
con mayor riesgo de DBT tipo II, cuyas consecuencias perjudiciales sobre el
miocito son ampliamente reconocidas [18-19]. La miocardiopatía metabólica diabética es una realidad y
afecta a un gran numero de pacientes, parte de los cuales desarrollará una
miocardiopatía dilatada que conduce a la falla cardiaca.

Paralelamente a este disbalance metabólico se genera un estado de
hiperinsulinismo que de por sí provoca un elevado estrés oxidativo y tiende a
anular la vasodilatación endotelial, acción que es exacerbada por el
neuropéptido Y. La Insulina, en este estado fisiopatológico anómalo, estimula
al sistema nervioso simpático sobreactivando al eje hipotálamo – hipofisario –
adrenal (aumento del intercambio Na+/H+), lo que acrecienta la reabsorción
renal del cloruro de sodio, modifica el transporte iónico de la membrana
celular (estimulación de la bomba Na+/K+, acumula Ca++ intracelular, etc.),
facilita la respuesta constrictora vascular periférica de los agonistas de la
angiotensina II y de la noradrenalina, y engendra por su acción mitogénica la
hipertrofia de las células vasculares, con lo cual se crea el medio propicio
para la aparición y desarrollo de la HTA [20-21].

La permanente y sostenida estimulación simpática agregada al
TSUNAMI endocronológico derivado de la hipersecreción de la célula adiposa
hipertrofiada y a múltiples sustancias intervinientes, interactúan sobre la
compleja genética del organismo del obeso, generando más INSULINORESISTENCIA,
la cual constituye el sustrato princeps para el desarrollo de la DBT tipo II.
Así pues, tendremos O, dislipidemia aterogénica, hiperinsulinismo, insulinoresistencia,
HTA, DBT tipo II, que sumados al estado inflamatorio crónico y protombótico,
constituyen las bases del síndrome metabólico [22-26].

Otros mecanismos dependen de la hiperleptinemia y de la
leptinoresistencia [27], frecuentes en el Sobrepeso y la O, estados en los cuales el
papel protector de la leptina contra estados nutricionales deficientes se
transforma en una estimulación simpática sostenida, actuando sobre áreas
hipotalámicas específicamente vinculadas con la regulación cardiovascular,
teniendo consecuencias preferentemente renales, que conllevan a la elevación de
los valores tensionales.

Además, significativas concentraciones de leptina se asocian con
daño de la distensibilidad arterial fundamentalmente en los adolescentes
obesos.

La O y el síndrome metabólico comparten el estado de insulino–leptinoresistencia,
derivado entre otras cosas, del incremento de la actividad secretoria de
leptina por parte del adipocito hipertrofiado, siendo el miocardio un efector
de este desorden endocrino–metabólico, que lo convierte en la víctima
tradicional del mismo, afectando su metabolismo, citoarquitectura y función,
dando origen a: hipertrofia ventricular, fibrosis intersticial,
transformaciones microvasculares y subcelulares (figura 7).

Los principales determinantes de la hipertrofia ventricular
izquierda son: la carga hemodinámica (volumen–presión), los factores genéticos–ambientales
(edad, genero, raza, etc.) y los factores tróficos (angiotensina II,
catecolaminas, insulina, endotelina, etc). De alguna manera, el exceso de peso
y la O inciden en todos ellos.

La hipertrofia ventricular izquierda es el sustrato
fisiopatológico de la isquemia miocárdica, de la alteración de la contractilidad
y del llenado ventricular izquierdo y de las arritmias ventriculares, que
pueden dar paso a la insuficiencia coronaria, cardiaca y muerte súbita
respectivamente.

El sistema renina–angiotensina se encuentra altamente estimulado
en la O; la abundancia de angiotensina II incrementa las cifras tensionales por
intensificación de la post-carga del VI (vasoconstricción periférica) e
hipertrofia del miocito y por aumento de la liberación de aldosterona. Estos
dos últimos propician la fibrosis interticial miocárdica.

De esta maraña fisiopatológica surge la hipertrofia ventricular
izquierda que deriva en la disfunción diastólica y ésta, junto al
acrecentamiento de los receptores a la angiontensina II miocardicos, el
accionar de las citoquinas inflamatorias, la merma de la densidad de los
capilares con alteraciones mitocondriales concomitantes, aceleran el proceso de
apoptosis de la célula miocardica y de la instalación de la miocardiopatía por
O [20].

La función endotelial se halla alterada en el obeso [28], presentando una reactividad
endotelial anormal, debida a una merma en la liberación y acción del oxido
nítrico, que reduce los efectos sobre la función miocárdica y vascular, es decir,
existe una interferencia principalmente en la modulación del inotropismo y
cronotropismo miocárdico, en el ciclo del Ca++, en la transmisión autonómica,
en la respiración mitocondrial, en el consumo de oxigeno miocárdico, en la
estimulación del tono vagal y en la actividad antitrombótica y
anti-inflamatoria. Alteraciones en el nivel de dimetilarginina asimétrica podrían
contribuir a la alteración del metabolismo del óxido nitrico en la pared
arterial [29].

Diversos ensayos comprueban que la microalbuminuria (marcador de
daño renal endotelial) se relaciona tempranamente con la adiposidad central y
con los estados de insulinoresistencia evidenciando que la disfunción de la más
influyente glándula endocrina del organismo, el endotelio vascular, esta severamente
comprometida en la O.

MECANISMOS DIRECTOS

La O, por sí sola, actuaría nocivamente de modo directo sobre el
miocito. O sea, la vía hemodinámica; ya que para satisfacer las necesidades
metabólicas del organismo obeso el corazón debe recurrir a un aumento del volumen
minuto (mayor retención de sodio y agua), el cual se realiza a expensas del
volumen sistólico, condicionando el desarrollo de hipertrofia ventricular
izquierda que generalmente es excéntrica, es decir, incremento del estrés
parietal y caída de la resistencia periférica, con mantenimiento de la tensión
arterial normal. Pero si, la resistencia periférica no desciende, las

cifras tensionales aumentan, dando una sobrecarga de tensión en el
ventrículo izquierdo que conlleva a la hipertrofia ventricular concéntrica. El
estado de disfunción diastólica, se instala desde el inicio [30].

En ocasiones, en algunos pacientes se genera también disfunción
sistólica, como resultado de la dilatación de las cavidades izquierdas,
especialmente quienes posee un IMC ≥ 35 mg/m2, que habitualmente desemboca en la miocardiopatía
dilatada. La rama lipo-hormonotóxica mencionada en los párrafos anteriores,
actúa paralelamente alterando la citoarquitectura y función miocárdica [20-30].

Ante el sueño normalmente existe una fisiológica disminución del
tono muscular de la faringe, siendo más susceptible a las reducciones de su
diámetro interno, acompañado de una merma en la actividad ventilatoria de los
músculos respiratorios,

respuesta que puede exacerbarse en ciertos estados
fisiopatológicos como por ejemplo la O, a tal punto de producir un descenso de
la saturación de la oxihemoglobina que lleva a microdespertares que alteran
distintos estadios del sueño, conduciendo al individuo a una desproporcionada
somnolencia diurna, irritabilidad y deterioro cognitivo, así como también a la
potenciación de múltiples mecanismos patogénicos que propician la aparición de
diferentes complicaciones cardiometabólicas, las cuales son causa de aumento de
la morbi-mortalidad, sin dejar de mencionar el empeoramiento de la calidad de vida y la mayor probabilidad de padecer accidentes.

En sentido paralelo al aumento de la masa corporal existe un
coherente incremento del metabolismo basal tanto en reposo como en el
ejercicio. O sea, mayor consumo de O2, producción de CO2 y trabajo
respiratorio. Las vías respiratorias experimentan cambios estructurales y
funcionales con el exceso de peso, fundamentalmente en las superiores, en donde
el tejido graso en demasía, específicamente en la zona del cuello puede
originar compresión mecánica que favorece al desarrollo de obstrucción completa
ó parcial de la faringe durante el periodo del sueño. En caso de la primera
situación estamos en presencia de apneas (cesación completa del flujo aéreo), y
en la segunda hipopneas (cesación incompleta del flujo aéreo) [30]. El síndrome de apneas-hipopneas
durante el sueño (SAHS) ú Obstructive Sleep Apnea Síndrome (OSA) esta
íntimamente relacionado con la O, en especial, con la mórbida, siendo más
prevalente en las mujeres postmenopausicas y los hombres. Los pacientes
portadores de SAHS [31] pueden poseer comparados con la población general el doble de
riesgo de desarrollar HTA, el triple de ec y cuádruple de accidente
cerebrovascular.

El SAHS a través esencialmente de la hipoxia y la
sobreestimulación simpática afecta el aparato cardiovascular, exacerbando los
mecanismos fisiopatológicos que hemos descripto en los párrafos anteriores ya
preexistente en la O (insulinoresistencia, estimulación del sistema
renina-angiotensiona, estado protrombotico-inflamatorio, disfunción endotelial,
entre otros), incrementando el riesgo de desarrollar ec, arritmias, disfunción
miocárdica y otras enfermedades cardiovasculares.

El examen cardiovascular de un paciente con exceso de peso
requiere un interrogatorio exhaustivo y un examen físico completo. Es
imprescindible el registro electrocardiográfico con el fin de detectar en
especial hipertrofia ventricular izquierda y distintos tipos de arritmias
cardiacas. La infiltración grasa del tejido de conducción (sistema AV predominantemente)
[32] y el miocito hipertrófico sería la base fisiopatológica de la
aparición de Fibrilación auricular, extrasístoles supraventriculares y
ventriculares, episodios de Taquicardia ventricular y aún de muerte súbita.

La teleradiografía de tórax constata la posible presencia de cardomegalia.
La Prueba Ergométrica Graduada, nos brindará información sobre, el
comportamiento de la tensión arterial intraesfuerzo, el desarrollo de
alteraciones en el ritmo cardiaco en las etapas de esfuerzo y recuperación, y
la capacidad funcional del sujeto.

El ecocardiograma–doppler cardiaco merece un comentario
diferenciado. Los mecanismos indirectos y directos que hemos descripto
anteriormente se ensamblan en el organismo obeso, provocando en forma conjunta
sobre el miocardio, transformaciones estructurales y funcionales. Es por ello
de fundamental trascendencia reconocer dichas modificaciones en los estadios
iniciales (subclínicos), en los cuales la aplicación de correctas medidas
terapéuticas pueden otorgar resultados más eficientes. La disfunción diastólica
es generalmente la primera en aparecer en la evaluación ecocardiográfica, como resultado
de la dificultad del llenado ventricular izquierdo, debido a los cambios
morfológicos que éste sufre (miocito hipertrofiado y fibrosis intersticial) y
el incremento del estrés parietal de la cámara [33]. La vía hemodinámica (aumento del gasto
cardiaco) junto la rama lipo-hormonotóxica (estimulo en la secreción de
angiotensina II por parte de los lípidos y el efecto mitogénico insulinico,
entre otros) puede conducir al crecimiento de la masa del ventrículo izquierdo
y la dilatación

del mismo con la consecuente aparición de la disfunción sistólica,
es decir, dificultad en la eyección ventricular, que muy bien se evidencia en
la ecocardiografía tradicional y el doppler tisular.

Estas modificaciones se relacionan de modo lineal con el grado de
O, especialmente quienes posee un IMC≥35 mg/m2.

Asimismo, el Ventrículo derecho debe también ser explorado, ya que
existen ensayos en donde manifiestan que la función sistólica y diastólica de
dicha cavidad se altera, se acompañen de apnea del sueño o no [30].

El IMC sería un predictor significativo de disfunción de VD; cuyas
causas serían múltiples.

El ecodoppler de los vasos del cuello y eventualmente de vasos de
territorios periféricos, también pueden ofrecer información adicional,
sobretodo el espesor de la pared vascular.

La O es considerada un severo estado patológico en lo general, y
en lo particular para el corazón (víctima tradicional de la O), que
favorece el despliegue de múltiples tipos de respuestas fisiopatologicas, que
generalmente no poseen una expresión clínica evidente (exacerbación de los
sistemas nervioso autonomo y renina-angiotensina-aldosterona,
insulinoleptinoresistencia, trastornos metabolicos-endocrinos variados, estado protombotico e
inflamatorio crónico, respuesta cardiovascular alterada, entre otros), pero sí deben estar presentes
en la mente del equipo profesional tratante, con el fin de brindar al paciente
obeso un adecuado manejo terapéutico multidisciplinario.

BIBLIOGRAFÍA:

1. Second Joint Task Force of
European and Other Societies on Coronary Prevention: Prevention of coronary
heart disease in clinical practice. Eur Heart J 1998; 19: 1434-1503.

2. Rayner M, Peterson S: European
Cardiovascular Disease Statistics. London,
British Heart Foundation 2000.

3. Colominas M: Factores socioeconómicos y enfermedad
cardiovascular. A propósito de la confección de Guías de Prevención. Rev Fed
Arg Cardiol 2005; 34: 235-248.

4. Hubert HB, Feinleib M, McNamara
PM, et al. Obesity as independent risk factor for cardiovascular disease: a
26-year follow-up of the participants in the Framingham Heart Study. Circulation 1983;67:968-77.

5. Calle EE, Thum MJ, Petrelli JM , et al. Body-mass
index and mortality in a prospective cohort of US adults. N Eng J Med 1999;341:1097-110.

6. Manson JE, Willett WC, Stampfer
MJ, et al. Body weight and mortality among women. N Engl J Med 1995;333:677-85.

7. Lindsted K, Tonstad S, Kuzma
JW. Body mass index an patterns of mortality among seventh day asventist men.
Int J Obes 1991:15: 397-406.

8. Sarna L, Bialous ST, Hee JJ et
al.: Smoking Trends in the Nurses’ Health Study. Nursing research 2008: 6:
374-382

9. Kenchaich S, Evans JC, Levy D,
et al. Obesity and the risk of heart failure. N Eng J Med 2002; 347:305-13.

10.Murphy N, MacIntyre K, Stewart
S y col: Long-term cardiovascular consequences of obesity: 20 year follow-up of
more than 15,000 middle-aged men and women (The Renfrew-Paisley Study). Eur
Heart J 2006; 27: 96-106.

11.Yusuf S, Hawken S, Ounpuu S, et
al, on behalf of the INTERHEART Study Investigators. Effect of potentially
modifiable risk factors associated with myocardial infarction in 52 countries
(the INTERHEART study): casecontrol study. Lancet 2004;364:937-52.

12.Barker DJP, Osmond C. Infant
mortality, childhood nutrition and ischaemic heart disease in England and
Wales. Lancet 1986; 1:1077-1081.

13.Durán P: Nutrición temprana y enfermedades en la edad adulta:
acerca de la “hipótesis de Barker” Arch.argent.pediatr 2004; 102 (1):26-34

14.Montero J, Facchini M, Cúneo A: CD Obesidad. Buenos Aires,
Biblioteca Médica Digital. AMA. 2003

15.Klein S. The case of visceral
fat: argument for the defence. JCI.
2004:130;1530-31.

16.Valenzuela A: Obesidad: Definición, etilología y diagnóstico.
En Valenzuela: Obesidad (2nd ed). Editorial Mediterráneo Ltda. 2002; pp 33 –
54.17.Haslam DW, James WPT: Obesity. Lancet 2005: 366 (9492): 1197-1209. 18.Van
Hoeven KH, Factor SM.. A comparison of the pathological spectrum of
hypertensive, diabetic, and hypertensive-diabetic heart disease. Circulation
1990;82:848-55.

19.Haffner SM, Lehto S, Rönnemaa
T, Pÿorala K, Laakso M.. Mortality from coronary heart disease in subjects with
type 2 diabetes and in non diabetic subjects with and without prior miocardial.
N Engl J Med. 1998;339:229-34

20.Pasca A, Pereiro G, Spairani S y col: Miocardiopatías y
obesidad. REV FED ARG CARDIOL 2001; 31: 39.

21.Pasca A, Pereiro G, Spairani S, y col: Obesidad y prevención
secundaria en la República Argentina. Rev Fed Arg Cardiol 2003; 32: 44-49.

22.Laclaustra Gimeno M, Bergua Martínez C, Pascual I y col:
Síndrome metabólico. Concepto y fisiopatología Rev Esp Cardiol 2006; 5: 3 – 10.

23.Executive Summary of The Third
Report of The National Cholesterol Education Program (NCEP) Expert Panel on
Detection, Evaluation, And Treatment of High Blood Cholesterol In Adults (Adult
Treatment Panel III).. JAMA. 2001;285:2486-97.

24.Balletshofer BM, Rittig K,
Enderle MD, et al.. Endothelial dysfunction is detectable in young normotensive
first-degree relatives of subjects with type 2 diabetes in association with
insulin resistance. Circulation. 2000;101: 1780.

25.Vega GL.. Results of expert
meetings: obesity and cardiovascular disease. Obesity, the metabolic syndrome and
cardiovascular disease. Am Heart J. 2001;142:1108-16

26.Garza Benito F, Ferreira Montero I, del Río Ligorit A.:
Prevención y tratamiento del Síndrome Metabólico. Rev Esp Cardiol 2006; 5: 46 – 52

27.Correia ML, Haynes WG, Rahmoun
K, Morgan DA, Svitz WI, Mark AL. The concept of selective leptin resistance:
evidence from agouti yellow mice. Diabetes 2002 Feb;51(2):439.

28.Steinberg H.O., Chaker H.,
Leaming R., Johnson A, et al. Obesity/insulin resistance is associated with
endothelial dysfunction. J. Clin.Invest.1996;97:2601-10.

29.Chen JW, Hsu NW, Wu TC, et al:
Long-Term Angiotensin-Converting Enzyme Inhibition Reduces Plasma Asymmetric Dimethylarginine
and Improves Endothelial Nitric Oxide Bioavailability and Coronary
Microvascular Function in Patients with Syndrome X. Am J Cardiol 2002: 90:
974-982

30.Arias MA, García Río F; Alonso Fernández A et al: Síndromes de
apneas-hipopneas durante el sueño e insuficiencia cardiaca. Rev Esp Cardiol.
2007;60:415-27.

31.Salvador J., Iriarte J, Silva C y col.: El síndrome de apneas
obstructivas del sueño en la obesidad: un conspirador en la sombra. Rev Med
Univ Navarra 2004:48:2: 55-62.

32.Luengo Fernández E., Ordóñez Rubio B, Bergua C y col: Obesidad,
dislipemia y síndrome metabólico Rev Esp Cardiol 2006; 5: 21 – 29.

33.Marwick T, Wong CY, O’Moore-Sullivan
T et al: Alterations of left ventricular myocardial characteristic associated
with obesity. Circulation 2004 110(19); 3081-7.

Ejercicio vs. Sedentarismo Salud vs. Enfermedad

Ejercicio vs. Sedentarismo Salud vs. Enfermedad

Dentro de los distintos hábitos tóxicos,
cierto tipo de enfermedades y algunas conductas nocivas que sabemos enferman el
corazón y a sus arterias, (aquellos que son conocidos como Factores de Riesgo
Coronario FRC), existe uno que en apariencia sería el más fácil de controlar,
dependiendo de una actitud individual, que además ha demostrado ser efectivo
para prevenir y tratar la mayoría de las enfermedades cardiovasculares e incluso
que podría ser completamente erradicado.

Ese FRC es el sedentarismo el cual se
encuentra dentro de estos otros FRC conocidos como mayores.

El Sedentarismo fue el último en ingresar al
grupo, recientemente en el año1992 la American Heart Association confirmo,
luego de evaluar una importante serie de trabajos científicos, la relación
existente entre la inactividad física y la génesis de la enfermedad coronaria y
el aumento de la mortalidad cardiovascular.

Pero no siempre el sedentarismo fue
considerado nocivo para la salud cardiovascular, no hace muchos años el reposo
prolongado en cama luego de sufrir un infarto agudo de miocardio era lo
universalmente recomendado.

A aquellas personas que eran portadoras de una
enfermedad coronaria se les aconsejaba abandonar todo tipo de trabajo que
demandara esfuerzo físico y quedaban, sin importar su edad, relegados a un
estado prácticamente de discapacidad permanente.
El
comienzo del cambio:
El primer estudio epidemiológico de magnitud
que relaciono a la actividad física como agente capaz de prevenir la enfermedad
coronaria fue realizado en Europa, por el Prof. Jeremy Morris en el año 1953.
Este medico ingles estudió la incidencia del infarto de miocardio y la
evolución cercana del mismo, en un grupo de trabajadores del transporte público
de Londres, que desempeñaban sus tareas en los famosos “Double-Decker Buses”.

Dentro de este grupo de trabajadores, observo
que aquellos que eran los encargados de conducir, es decir que estaban todo el
día sentados al volante, sufrían más del doble de infartos que aquellos boleteros,
que por su tarea específica,subían y
bajaban continuamente la escalera del colectivo, además Morris observo que la
evolución inmediata post infarto (hasta 72 hs.) era peor, con una mayor
mortalidad en el primer grupo, en relación al segundo mas activo demostrando tener
un estado más grave de su enfermedad.

Otro histórico estudio fue presentado unos
años después por el Dr. Ralf Paffenbarger en California, en donde se profundizo
sobre la prevalencia de enfermedad coronaria en los obreros del puerto de San
Francisco, según fueran los niveles de su actividad física, encontrando que
aquellos que desarrollaban una actividad de intensidad moderada y alta, tenían
una prevalencia menor de infartos y una tasa de mortalidad cardiovascular más baja
que aquellos que hacían una actividad física de menor intensidad durante su
trabajo.

Pero fue recién en el año 1978, en donde
nuevamente el Dr. Paffenbarger aplicando sobre 17.000 alumnos y ex alumnos de la Universidad de Harvard
un test que le permitía evaluar las distintas
intensidades del ejercicio físico y haciendo un seguimiento de 22 años, pudo demostrar,
luego de ajustar sus datos según la edad y presencia de otros FRC que aquellos
alumnos y ex alumnos que registraban un nivel moderado de actividad física
durante toda su vida, tenían una disminución significativa de la morbilidad y
mortalidad de causa cardiovascular y no cardiovascular, cuando los comparaba
con aquellos que habían tenido una actitud de vida más sedentaria.

Con respecto a los que registraban un grado
aun mayor de intensidad en su nivel de actividad, el impacto sobre su salud era
levemente mayor pero se acompañaba de otro tipo de lesiones que finalmente no
justificaba utilizar esa intensidad.

El
nivel de intensidad fue medido en relación al gasto calórico semanal,
estableciendo como un nivel bajo a quienes tenían un consumo calórico menor a
700 kcl./sem., moderado entre 700 – 3.000 y alto más de 3.000 kcl./sem.

Este importante estudio concluyó que la
intensidad necesaria para lograr los efectos beneficiosos para la salud por
medio del ejercicio físico, deben estar entonces en el nivel moderado, (2.000 a 2.200 kcl/sem. en
promedio) y por debajo de esto no habría efectos preventivos y por arriba el stress
oxidativo generado por el esfuerzo, produciría un efecto nocivo para las arterias.

Otro punto destacable y esperanzador de este
estudio, fue que los que mostraron un perfil de riesgo cardiovascular elevado
al ser durante varios años sedentarios, cambiaba favorablemente al adoptar una
vida activa, es decir que nunca es tarde para iniciar la actividad y reducir el
riesgo cardiovascular.

Un aspecto importante, que nos
confirmo este estudio, es que solo sirve el ejercicio actual y no el histórico,
es decir los efectos beneficiosos de una vida activa, se mantienen mientras se
continúe con este estilo de vida, no importando la edad ni cuando se ha
comenzado, solo hay que mantener alejado al sedentarismo de nuestros hábitos de
vida.

Por otra parte, como se comento
anteriormente, los efectos saludables de la actividad física no se limitan solo
a personas jóvenes ni tampoco requiere complejos y costosos planes de ejercicio
físico.

El Honolulu Heart Study
evaluando los efectos de una simple caminata en adultos mayores de ambos sexos
de entre 61 a
81 años de edad y comparando la distancia realizada diariamente demostró que
aquellos que caminaban menos de 1,6
km diarios, tuvieron el doble de mortalidad
cardiovascular que aquellos que caminaban al menos 3,2 km por día.

Para comprender como actúa el ejercicio físico
en el tratamiento y prevención de la enfermedad coronaria, se debe conocer previamente
como se produce esta enfermedad.

Haciendo una simplificación extrema,
el proceso ateromatoso requiere varios años de evolución (se estiman de 10 a 15 años) y aparece cuando
confluyen en una persona una serie de circunstancias conocidas como FRC, en términos
generales existen cuatro tipos de FRC, los causales, los predisponentes, los
condicionales y la presencia de placa, pero simplificando aun más, podemos
decir que hay solo dos tipos de FRC, los NO modificables y los modificables,
los NO modificables son: la edad, la herencia y el sexo genético, y dentro de
los modificables los mas importantes son: las alteraciones del colesterol (Colesterol
total, LDL y triglicéridos altos y el HDL bajo), la hipertensión arterial, el
tabaquismo, el sedentarismo, la diabetes, los factores psicosociales (como la depresión
y el stress), la obesidad abdominal y la mala alimentación entre otros 270 ya
conocidos.

La influencia universal en la
génesis de un primer infarto de solo nueve de estos FRC conocidos, fue
debidamente demostrada recientemente (2004) en un gran trabajo llamado
Interheart Study llevado a cabo en distintas ciudades del mundo, en los cinco
continentes, (la Argentina también participo), concluyendo que la presencia de
estos FRC justifica hasta el 90 % de los Infartos de miocárdio, dejando una
influencia de solo el 10 % a la herencia.

Esto último no sería de esta forma solo
cuando la enfermedad coronaria apareciera en edades tempranas de la vida, en
donde la influencia genética sería la responsable en un 50 %.

La presencia de estas noxas hacen
que las arterias vayan perdiendo sus características anatómicas y funcionales,
disparando una serie de eventos en cascada, en donde la inflamación de la pared
arterial ocurre y facilita la conformación de las temidas placas ateromatosas.
Como
actúa el ejercicio físico:

Los efectos del ejercicio físico en
relación a la prevención y el tratamiento de la enfermedad de la arterias coronarias
actúa sobre cuatro niveles básicos:
A)Factores
que intervienen en la génesis de la ateromatosis coronaria

B)Factores
relacionados con la coagulación de la sangre

C)Factores
que regulan el consumo de oxígeno del músculo cardíaco

D)Factores
que intervienen en la generación de arritmias
A)
Factores que intervienen en la génesis de la ateromatosis coronaria

El ejercicio físico regular produce
efectos múltiples y variados siendo los más destacados: la mejora del perfil
lipídico, aumentando el colesterol HDL (colesterol bueno), disminuyendo los
triglicéridos, el colesterol total y el colesterol LDL (colesterol malo), la disminución de la
incidencia de hipertensión arterial y en los que ya lo son, la disminución de
sus cifras tensionales, mejora la utilización de la glucosa y retrasa la
aparición de la diabetes tipo II, cuando se acompaña de una alimentación
saludable y una intensidad apropiada contribuye con el descenso de peso y
disminución de la peligrosa grasa intervisceral, por otra parte al realizarse
regularmente, contrarresta el estilo sedentario que impera en la vida moderna,
erradicando el sedentarismo, importante FRC mayor.
B)
Factores relacionados con la coagulación de la sangre

Si bien el ejercicio físico
inicialmente tiene una acción pro coagulante, cuando se lo practica en forma
regular y sistemática, este efecto se revierte y se produce una disminución de
la adhesividad de las plaquetas, un neto estímulo de la actividad
fibrinolítica, una disminución del nivel de fibrinógeno y una caída de la
viscosidad sanguínea es decir aquellas personas que hacen ejercicio físico
regularmente tienen un riesgo menor de trombosis, factor fundamental en la
generación del infarto agudo de miocardio.
C)
Factores que regulan el consumo de oxígeno del músculo cardíaco

Las demandas de oxígeno del
músculo cardíaco dependen principalmente de la frecuencia cardiaca, la presión
arterial sitólica y del flujo coronario.

El ejercicio físico realizado
en forma sistemática produce una disminución del tono simpático incrementando
el control del parasimpático con lo que la frecuencia cardiaca se reduce a
cargas submáximas, también la presión arterial cae como consecuencia de una
caída de las resistencias periféricas, ambas acciones conllevan una disminución
del trabajo cardiovascular con la consecuente disminución del consumo
miocárdico de oxígeno, en otras palabras quien se encuentra entrenado puede
desarrollar un mayor trabajo físico con un menor “esfuerzo o gasto”
cardiovascular.

Además al actuar sobre las causas de la
disfunción endotelial, produce una vasodilatación de las arterias coronarias de
conductancia (arterias coronarias epicárdicas) y también de las de resistencia
(microcirculación) lo que produce un aumento del flujo coronario con mejora de
la perfusión miocárdica.
D) Factores que intervienen en la generación de
arritmias

Como se comentó anteriormente, el lograr un estado de fitness físico,
estimula el control del sistema parasimpático aumentando el tono vagal,
acompañado de una menor liberación de catecolaminas con la consecuente
disminución de la incidencia de arritmias ventriculares severas potencialmente
letales responsables de la muerte súbita en la enfermedad coronaria.
Erróneamente muchos colegas
creen que el ejercicio físico disminuye el riesgo cardiovascular exclusivamente
por su acción sobre la modificación de los FRC, sin embargo diversos estudios
han demostrado lo contrario.

El ejercicio físico tiene
efectos propios mas allá de la modificación o no de los FRC, el Sedentarismo
(lo opuesto al ejercicio físico) es un FRC mayor, por lo tanto su erradicación no
es un hecho menor, el ejercicio físico aumenta la capacidad funcional
(Capacidad de realizar esfuerzos físicos) y esto tiene un tremendo impacto
sobre la salud tanto en personas sanas como enfermas.

Meyer y sus colaboradores han comparado la
mortalidad a 14 años (6,4 años en promedio) por hipertensión arterial,
enfermedad pulmonar obstructiva crónica, obesidad, diabetes,
hipercolesterolemia y tabaquismo, según distintos niveles de capacidad funcional
y en todos los casos aquellos pacientes con la misma enfermedad pero menor
capacidad funcional, su mortalidad en general se encuentro entre dos y tres
veces incrementada.

Es decir que ante una misma
enfermedad, el que se encuentra entrenado y muestra una mejor capacidad
funcional tiene un riesgo de morir mucho menor que el desentrenado / sedentario.

Más aun, como nos muestra este estudio de la
Universidad de Stanford, cuando comparamos la mortalidad según la capacidad funcional
entre grupos de personas “sanas” versus “enfermos” coronarios, separando la
capacidad en quintilos, los enfermos en los más altos niveles de capacidad
funcional, presentan una menor mortalidad que aquellos “sanos” con una menor
capacidad funcional, estableciendo a la capacidad funcional como el mejor
predictor de mortalidad en estos pacientes.

Lamentablemente el
sedentarismo, aparentemente el más sencillo FRC totalmente erradicable tiene
una alta prevalencia en la sociedad actual, todo nos lleva a ser más
sedentarios, la OMS estima entre los adultos que el 60 % es totalmente
sedentario, el 25 % realiza algún tipo de actividad física, pero no lo
necesario para producir impacto sobre su salud, esto empeora en ciertos grupos
como los adultos mayores en donde el impacto del ejercicio potencialmente
tendría un mayor efecto.

Nuestras Guías de Prevención y
Tratamiento de la Federación Argentina de Cardiología recomiendan un mínimo de
30 minutos de ejercicio físico de moderada intensidad durante cinco a siete
días a la semana como prevención de las enfermedades cardiovasculares en
personas sanas y el ingreso a un Plan de Rehabilitación Cardiovascular, con no
menos de tres días de actividad física supervisada para todas aquellas personas
portadoras de enfermedad de sus arterias coronarias, con o sin infarto,
angioplastias o by pass.

Existe una responsabilidad
profesional de quienes tenemos el conocimiento, de difundir a la comunidad estos
aspectos que hacen al cuidado de la salud, pero también debe haber un
compromiso individual, un deseo de educarse y adoptar un cambio en el estilo de
vida para vivir una vida mejor y hacer entre todos, una comunidad más sana.
Dr. Alejandro M. Gómez Monroy

Especialista Consultor en Cardiología

Ex. Presidente del Comité de Cardiología del Ejercicio
FAC

Ex. Jefe del área de RHCV del HIEA y C. San Juan de Dios
de La Plata

Director médico de los Institutos de Prevención y
Rehabilitación Cardiovascular “Asistencia Cardiológico Integral” La Plata y
City Bell. www.cardioactivo.com.ar

Revisión de actualizaciones de protocolos de entrenamiento de rehabilitación cardíaca para mejorar la disfunción endotelial

Revisión de actualizaciones de protocolos de entrenamiento de rehabilitación cardíaca para mejorar la disfunción endotelial

Revisión de actualizaciones de
protocolos de entrenamiento de rehabilitación cardíaca para mejorar la disfunción
endotelial
Autor: Lic. Valentina Izaguirre
El endotelio sano interviene de
forma activa en el intercambio de sustancias, en la regulación del flujo
sanguíneo, previene la adhesión e invasión de células inflamatorias, y suprime
la formación de trombos. En repuesta a diferentes estímulos mecánicos,
autonómicos o inflamatorios, las células endoteliales sintetizan y liberan un
gran número de sustancias vasoactivas, factores de crecimiento y otros factores
mediadores de sus funciones dinámicas. (1,2)

La disfunción endotelial puede
definirse como un desequilibrio entre la síntesis, la liberación o el efecto de
los factores endoteliales capaces de relajar el músculo liso vascular, entre
ellos, la prostaciclina, oxido nítrico o factor hiperpolarizante y las
sustancias vasoconstrictoras que pueden sintetizarse en las células de este
tejido. Este desequilibrio se manifiesta con un reducción en la respuesta
vasodilatadora dependiente del endotelio, o con una mayor respuesta
vasoconstrictora. (3)

La disfunción endotelial también se
puede describir como un estado en lo que los factores que favorecen la
vasoconstricción, promueven el crecimiento y en el estado pro-coagulador y
pro-inflamatorio llegan a ser prominentes sobre los mediadores que facilitan el
estado de vasodilatación inhibidor de crecimiento, antitrombótico y antiinflamatorio.
(1)
Se puede diagnosticar en forma no
invasiva por eco-doppler de la arteria humeral, midiendo la dilatación, mediada
por el flujo, luego de comprimir la arteria por espacio de 5 minutos. Cuando la
dilatación es igual o menor al 4.5 % se diagnostica disfunción endotelial y se
comporta de manera predictiva de enfermedad cardiovascular. La respuesta normal
para vasos de 6 mm
o menos, es una dilatación del 10 %. (Celermajer DS, 1992) También se pueden
evaluar las arterias femoral y poplítea. La vasodilatación posisquémica de la
arteria humeral es función del óxido nítrico que libera el endotelio por efecto
de la presión de rozamiento (shear stress) de la corriente sanguínea, y su
magnitud expresa el estado funcional endotelial. (Vilariño J, 1998) (4)
La aterosclerosis es el prototipo de
la enfermedad caracterizada en todas sus fases por una disfunción endotelial,
que es definida como una oferta insuficiente de óxido nítrico (NO), el cual
expone al endotelio a estrés oxidativo, inflamación, erosión y
vasoconstricción. En ese sentido, numerosos estudios experimentales han
demostrado que el ejercicio físico es capaz de restaurar y mejorar la función
endotelial. (3)
Revisión
de protocolos de estudios que relacionan el ejercicio con la modificación de
la función endotelial:
– Se encontró que cuatro semanas de entrenamiento de
ejercicio vigoroso mejora la función endotelial coronaria en pacientes con
aterosclerosis coronaria asintomática. Vasoconstricción coronaria en respuesta
a la acetilcolina fue significativamente atenuada después de la práctica de
ejercicio, lo que indica que el ejercicio tuvo efectos beneficiosos sobre el
endotelio de los vasos de conducción epicárdicas. De acuerdo con este resultado
fel hallazgo fue de que la adenosina inducida por la vasodilatación dependiente
del flujo después del entrenamiento se mejoró notablemente. Este estudio
utilizó el siguiente protocolo: 4 semanas, seis veces al día, 10min de
ejercicio al 80% de la frecuencia cardíaca máxima en cicloergómetro con 5
minutos de calentamiento y 5 enfriamiento (5) (2000)
– En el siguiente estudio el ejercicio se asoció con un
aumento del 29% en la capacidad funcional (7,3 + / – 2,2 frente a 9,4 + / – 2,7
MET, p <0,001), y una mejora significativa en la función endotelial de dilatación mediada por flujo arterial de la pierna, pero no el brazo. La dilatación mediada por la nitroglicerina en el brazo y las extremidades inferiores no se vio afectada. Estos hallazgos sugieren que el ejercicio mejora la función endotelial en arterias de conducción periférica de pacientes con enfermedad arterial coronaria y que el efecto beneficioso puede ser más marcada en los lechos vasculares de las extremidades ejercitadas. En este estudio participaron 40 pacientes (59 / + años - 10 años) en un programa de rehabilitación cardíaca supervisada que predominantemente involucraba ejercicio de la pierna, de intensidad moderada (tres sesiones de 30 minutos / semana) comparado con un grupo control de 18 pacientes. (6) (2002) - En el estudio de Walsh (2003) se realizó un entrenamiento en circuito de 8 semanas, combinando ejercicio de resistencia y aeróbico (en cinta y cicloergómetro). Los 8 ejercicios de resistencia se realizaron con máquinas de peso en barras, alternados con 8 ciclos de 45:15 segundos de cicloergómetro, haciendo un total de 16 minutos, más cinco minutos al finalizar, de cinta. Los sujetos realizaron 1-3 circuitos progresivamente. La intensidad del ejercicio de resistencia fue de 55% 1RM (repetición máxima) aumentando hasta 65% a la cuarta semana y la intensidad del ejercicio intermitente en cicloergómetro inicial fue de 70% a 85% a partir de las sexta semana. La conclusión de los resultados es la mejora en la función de dilatación coronaria mediada por el endotelio pero no la dilatación independiente del endotelio, en pacientes con enfermedad arterial coronaria. Coincidiendo con los resultados de los estudios de Hambrecht, Gokce y otros (8) (2003) - El protocolo de entrenamiento en el estudio de Goto, utilizó sujetos sanos sedentarios, y se realizó 30 minutos de cicloergómetro, 5 a 7 veces por semana, por 12 semanas con 5 minutos de calentamiento y 5 de enfriamiento. Los sujetos fueron divididos en tres grupos, baja intensidad (25% VO2max), moderada intensidad (50% VO2max) y alta intensidad (75% VO2max). El resultado obtenido es que se notaron aumentadas las respuestas del flujo sanguíneo braquial ala acetilcolina (máximo, 13,1 ± 8,8 a 19,6 ± 12,7 ml / min por cada 100 ml de tejido), mientras que las intensidades leves y altas de ejercicio no alteró las respuestas al flujo sanguíneo braquial a la acetilcolina. En conclusión un programa de ejercicio de intensidad moderada de 12 semanas mejoró la vasodilatación dependiente del endotelio con acetilcolina, pero no la vasodilatación endotelio-independiente con dinitrato de isosorbida. Estos hallazgos indican que el aumento de la relajación vascular inducida por acetilcolina puede estar relacionado con una mejora en la función del endotelio, músculo liso, pero no vascular. (9) (2003) - Siguiendo la tendencia de Walsh, Watts realizó un protocolo de ejercicio en circuito, lo aplico a niños con obesidad, consistió en tres sesiones de 1 hora de entrenamiento por 8 semanas, en circuito, con la participación tanto en cicloergómetro y entrenamiento de resistencia. La cicloergometría se mantuvo a 65% a 85% de la frecuencia cardíaca máxima y la intensidad de entrenamiento de resistencia en el 55% al 70% de la fuerza máxima antes de la formación. Obtuvo los siguientes resultados; en el diámetro arterial basal (3,46 ± 0,15 mm) no se alteró en el grupo de obesos (3.42 ± 0.12 mm). Antes de la práctica de ejercicio, el estímulo isquémico aumentó el diámetro arterial de 3,46 ± 0,15 mm a 3,64 ± 0,16 mm (p <0,0001). Después de la intervención de ejercicio, el aumento fue de 3,42 ± 0,12 mm y 3,72 ± 0,14 mm (p <0,0001). Por lo tanto, la arteria braquial dilatación mediada por flujo aumentó significativamente después de la práctica de ejercicio, de 5,3 ± 0,9% a 8,8 ± 0,8% (p <0,05). A pesar de la dilatación mediada por flujo se vio afectada significativamente en los sujetos obesos con respecto a los controles al ingreso (p <0,05), la práctica de ejercicio normaliza la respuesta (8,8 ± 0,8% y 8,9 ± 1,5%, p = NS) En conclusión se obtiene mejoría en la dilatación de la arteria braquial medida por el flujo más no hay alteración en el diámetro basal arterial. (10) (2004) - Comparando el ejercicio intervalado de alta intensidad(EivAI) con el ejercicio continuo de moderada intensidad (ECMI), Wisloff realizó los siguientes protocolos; el EivAI primero se realizó un calentamiento de 10 min. Al 50% a 60% del VO2pico (»606 a 70% de la FCpico) seguido por 4 min al 90% a 95% de la FCpivo y cada intervalo es separado por 3min de pausa activa a un 50% a 70% de la FCpico. La sesión es concluido por 3 min de enfriamiento al 50% a 60% de la FCpico. El trabajo total del EivAI es es de 38 min y el de ECMI es de 47 min de caminata continua al 70% a 75% de la FCpico, se aseguró que ambos entrenamientos tengan un gasto isocalórico. Después de 12 semanas de entrenamiento, VO2pico aumentó 46% y 14% en los grupos de EIvAI y ECMI, respectivamente (P <0,001). El umbral anaeróbico aumentó más en términos relativos (porcentaje del VO2pico), pero no en términos absolutos (mL · kg-1 · min-1, y la carga de trabajo) en el ECMI en comparación con EivA. EivA mejoró la economía del trabajo como se ha demostrado en un 15% del costo reducido de oxígeno, un ritmo cardíaco 8-lpm inferior, y 59% menor de lactato en sangre. El presente estudio demostró que el entrenamiento de alta intensidad con respecto al consumo máximo de oxígeno del individuo es factible incluso en pacientes ancianos con insuficiencia cardíaca crónica y función cardiovascular gravemente deteriorada. También muestra que la intensidad de ejercicio puede ser un factor importante para la mejora de la capacidad aeróbica, y la mejora de la calidad de vida en pacientes con insuficiencia cardiaca postinfarto. (11) (2007) - En el estudio de Tyldum (2009) el protocolo de entrenamiento se compararon tres grupos, uno que realizó ejercicio intervalado de alta intensidad (EIvAI), otro que realizó ejercicio continuo de moderada intensidad y un grupo control que no realizó ejercicio. El EIvAI consistió en 10 minutos de calentamiento al 50% a 60% de la frecuencia cardíaca máx (FCmax) seguido por 4 intervalos de 4 minutos a una intensidad del 85% a 95% de la Fcmax y entre cada intervalo realiza 3 minutos de actividad recuperadora a una intensidad del 50% a 60% de la Fcmax, la sesión concluye con 5 min de enfriamiento. El otro grupo realizó ejercicio continuo de moderada intensidad (ECMI) caminando en cinta con una intensidad del 60% al 70% de la Fcmax. En ambos protocolos, ECMI y EivAI, desde la primera serie, se notó la mejora de la dilatación medida por el flujo (FMD), medida 16 a 18 horas después del ejercicio, mientras que este flujo no se vió modificado en el grupo control. Todos los sujetos alcanzaron la mayor FMD después de realizar EivAI (p <0,01). El ECMI no protege totalmente la función vascular de la reducción inducida por alimentos en la FMD, sin embargo, después de la comida la caída de la FMD fue significativamente menor que la observada en el grupo control. En contraste, el EIvAI no sólo protegía completamente los vasos de la reducción de la lipidemia inducida en la FMD observado después de la comida hiperlipídica en los otros 2 grupos (ECMI y control), sino en realidad resultó en una mayor función vascular que la inicialmente se evaluó al inicio del estudio. (12) (2009) - En una revisión realizada por Ribeiro, F. y col. concluye que el ejercicio físico mejora consistentemente la biodisponibilidad de óxido nítrico, y el número de células progenitoras endoteliales, y también disminuye el nivel de marcadores de inflamación, es decir, las citoquinas pro-inflamatorias y de la proteína C reactiva. (13) (2010) - Rognmo en su estudio del 2012 compara los riesgos cardiovasculares comparando el ejercicio intevalado de alta intensidad con el ejercicio aeróbico de moderada intensidad. El protocolo de entrenamiento, se realizó en una gran población, utilizando dos grupos, está el de EIvAI, que realizaban un calentamiento de 10 minutos al 60% a 70% de FCpico con intervalos de 4 minutos al 85% a 95% de la FCpico separados por una pausa activa de intensidad 50% al 70% de la FCpico, concluido con un período de enfriamiento de intensidad del 50% al 70% de la FCpico. El grupo de ejercicio moderado utilizó una intensidad que pudiese mantener por un período prolongado y que el sujeto pueda mantener una conversación con oraciones completas (£ 70% FCpico) El EIvAI se encontró un aumento de la capacidad aeróbica y mayores efectos cardioprotectores que el ejercicio a intensidades moderadas. Los resultados del estudio indican que el riesgo de un evento cardiovascular es baja después del EivAI y ejercicios de intensidad moderada en un centro de rehabilitación cardiovascular. Al considerar las indicaciones anteriores de que la adaptación de la capacidad de ejercicio y la función cardíaca muestran una relación dosis-respuesta, o mostrar un umbral de intensidad de la adaptación que se produzca, la práctica de EivAI debe ser considerado en futuros programas de rehabilitación entre los pacientes con cardiopatía coronaria. (15) (2012) Se puede concluir, que la modalidad de la programación de ejercicio para la rehabilitación cardíaca, con respecto a las disfunción endotelial, se ha ido modificando y los típicos programas de ejercicio continuo de moderada a baja intensidad ha ido cambiando y que las nuevas modalidades de ejercicio intervalado de alta intensidad y ejercicio de fuerza, están tomando más campo en esta área. Sin descartar ninguno sino incluyendo estas modalidades. Siguen habiendo estudios que rechazan lo intervalado de alta intensidad, como han habido otros que comparan sus riegos y efectos positivos, exponiendo y demostrando beneficios en ambos y en unos más que en otros según el protocolo de entrenamiento y el objetivo de tratamiento. Se necesita seguir con la línea de investigación y regular adecuadamente los protocolos y sobretodo las variables de prescripción para así tener resultados con mayor validez. Lo importante es desmitificar que el paciente que asiste a rehabilitación cardíaca no puede hacer ejercicios de fuerza o alta intensidad o que hay un sólo método de entrenamiento para su recuperación, sobretodo porque cada sujeto es diferente e individual por ello se deben combinar los protocolos con la individualidad de la persona y de la patología en si.Universidad Nacional de La Plata Faculta de humanidades y ciencias de la educación Especialización en programación y evaluación del ejercicio Seminario de Rehabilitación CardíacaDocente Prof. Dr. Alejandro Gómez Monroy Bibliografía: 1.-Sabán Ruiz, J. Marcadores inmunológicos de la disfunción endotelial y ateroesclerósis. Control global del riesgo cardiometabólico. Ediciones Díaz Santos. 2012 2.- Ross, M., Wojciech, P. Histología. Panamericana. 2007 3.- Aleixandre, Mº A., Ortega, A. Función y Disfunción Endotelial. Editorial Complutense. 2000 4.- Ramos, M. Disfunción endotelial. Facultad de Medicina . UNNE 5.- Hambrecht, R. M.D. Effect of Exercise on Coronary Endothelial Function in Patients with Coronary Artery Disease. The New England Journal of Medicine. 02/2000 6.- Gokce, N. Effect of exercise on upper and lower extremity endothelial function in patients with coronary artery disease. Boston University School of Medicin. 07/2002 8.- Walsh, J. Exercise training improves conduit vessel function in patients with coronary artery disease. Journal of Applied Physiology. 2003 Vol. 95 9.- Goto, C. Effect of Different Intensities of Exercise on Endothelium-Dependent Vasodilation in Humans. America Heart Association. 2003 Vol. 108 10.- Watts, K. Exercise training normalizes vascular dysfunction and improves central adiposity in obese adolescents. Journal of the american College of Cardiology. 2004 Vol.43 11.- Wisloff, U. Superior Cardiovascular Effect of Aerobic Interval Training Versus Moderate Continuous Training in Heart Failure Patients. Exercise Physiology, American heart association. 2007 Vol. 115 12.- Tyldum, G. Endothelial Dysfunction Induced by Post-Prandial Lipemia: Complete Protection Afforded by High-Intensity Aerobic Interval Exercise. Journal of the American College of Cardiology. 2009 Vol. 53 13.- Ribeiro, F., Alves, A., Duarte, J., Oliveira, J. Is exercise training an effective therapy targeting endothelial dysfunction and vascular wall inflammation?. International Journal of Cardiology. 2010 Vol. 141 13.- Lima de Melo Ghisi, G. Ejercicio físico y disfunción endotelial. Arquivos Brasileiros de Cardiología. 2000 Vol. 95 15.- Cardiovascular Risk of High- Versus Moderate-Intensity Aerobic Exercise in Coronary Heart Disease Patients. Exercise Physiology.American Heart Assosation. 2012 Vol. 126 16.- Kemi, O., Wisloff, U. High-intensity aerobic exercise training improves the heart in health and disease. Journal of Cardiopulmonary rehabilitation and prevention. 2010 Vol.30

ROL DEL KINESIOLOGO EN REHABILITACION CARDIOVASCULAR

ROL DEL KINESIOLOGO EN REHABILITACION CARDIOVASCULAR

En el mes de Marzo de este año,
pregunte en el Blog de la
Sección temática de Prevención y RHCV, “quien era más apto
para formar parte de un equipo de RHCV, los kinesiólogos o los Prof. en Educación
Física” con la obvia intensión de generar la polémica que después se genero…

Distintas opiniones, distintos
puntos de vista, algunos muy profundos, otros menos… pero todos aportaron lo
suyo para que quienes quieran participar de esta apasionante Práctica Medica
Cardiológica, defendieran su visión y ubicación dentro de la práctica.

Yo, como Médico, Especialista
Consultor en Cardiología y experto en el tema, con mas de 25 años de ejercicio
en la materia, se muy bien que ambas carreras deben estar en un apropiado
programa de RHCV siempre que quienes entren tengan la formación de Posgrado
necesaria, para trabajar dentro de esta delicada especialidad cardiológica, ya
que lamentablemente, en la mayoría de los países de habla hispana, esta formación
no forma parte, con la profundidad necesaria, de la formación de grado.

En esta oportunidad, les
propongo leer esta valiosa “opinión” de dos Kinesiólogos que han cursado
nuestro “Posgrado Presencial de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular
Integral” ( www.cursorehab.com.ar ) de la Ciudad de La Plata y que actualmente trabajan en el calificado
“Centro de Vida” del Instituto Cardiovascular de Corrientes bajo la Dirección del Dr. Alejandro
Amarilla actual Presidente de la
Sociedad de Cardiología de Corrientes.

Espero que les guste…

Prof. Dr. Alejandro M. Gómez
Monroy

ROL DEL KINESIOLOGO EN REHABILITACION
CARDIOVASCULAR

Llevar a cabo un
protocolo de rehabilitación cardiovascular (RHCV) requiere de la intervención
de un equipo multidisciplinario, en el cual se plantean objetivos generales y
específicos para cada paciente con la premisa común de mejorar la calidad de
vida de los mismos.

El kinesiólogo es
un puente de enlace entre los distintos profesionales que integran el equipo
multidisciplinario de rehabilitación cardiovascular, y los pacientes que acuden
a la institución.

La RHCV cuenta con determinadas fases en las cuales la
kinesiología interviene de manera precoz
desde las etapas más tempranas de las mismasen el tratamiento intrahospitalario del paciente, hasta las etapas
tardías en su tratamiento ambulatorio.

Al hablar de “calidad de vida” la OMS establece que se trata de un concepto amplio
que esta influido de un modo complejo por la salud física del sujeto, su estado
psicológico, su nivel de independencia, sus relaciones sociales, así como su
relación con los elementos esenciales de su entorno. Actualmente el rol del
kinesiólogo dentro de un equipo de RHCV mas allá del entrenamiento físico y funcional del paciente con cardiopatía, incluye una visión global e integral tanto
del mismo como de su entorno.

Como adelantamos en párrafos anteriores la intervención
kinesica cobra vital importancia en etapas tempranas en aquellos pacientes
sometidos a intervenciones cardiovasculares tanto central como periférica,
permitiendo de esta manera acortar los periodos de internación y las
complicaciones producto de la inmovilización que esto acarrea, las mismas se
traducen en respiratorias,
musculoesqueléticas, dermatológicas, circulatorias.

En esta etapa cobra un valor significativo la educación del
paciente y su entorno, la RHCV
es un proceso continuo y prolongado en el tiempo razón por la cual el índice de
deserción es alto, de tal manera que la adhesión del paciente a un
programa resulta primordial para poder
continuar con las siguientes fases del protocolo.

Por lo tanto sin entrar
en detalles de los componentes de cada una de las fases, y a sabiendas de que
no todos los pacientes con FRCV son intervenidos quirúrgicamente, dentro de un
el protocolo de RHCV, el rol del kinesiólogo incluye:

Entrenamiento físico: Es de singular importancia, el conocimiento de las leyes
del ejercicio, para poder aplicarlos con
criterio en pacientes con factores de riesgo y cardiopatías.

La planificación de la actividad, estableciendo objetivos
primarios y secundarios, de forma individualizada, organizando y programando
día a día, mantiene y genera mayor adherencia, puesto que el paciente se siente
escuchado e interesado realizando actividad física sin caer enla rutina.

El control de las variables intensidad, duración,
progresión, guarda relación con los objetivos trazados, de esta manera,
estableciendo las metas, el Kinesiólogo, deberá acudir a los estudios
complementarios, como ser la prueba de esfuerzo, cámara gamma, para
obtener datos que nos indiquen el
porcentaje en METs, distancia,que
ayuden establecer los parámetros en los ejercicios.

La supervisión de la frecuencia cardiaca, la escala de
borg, aplicado durante el ejercicio, son datos que intervienen en el criterio
del desarrollo del ejercicio para beneficios tangibles en el paciente, como así
también, en la evidencia médica científica.

El kinesiólogo debe estar capacitado para leer y detectar
anomalías en el electrocardiograma, además reconocer de los signos y síntomas
de las cardiopatías, de manera que el control durante el esfuerzo esta más allá
de la actividad cronotropica sino que también incluye una adecuada semiología.

Comprender los efectos directos y colaterales de los
medicamentos, en los pacientes atendidos, es una necesidad para el profesional,
que ayuda a discriminar manifestaciones de los efectos colaterales,
trasmitiendo tranquilidad y seguridad a las inquietudes de los pacientes.

Otros aspectos a tener cuenta para trabajar en las
sesiones de rehabilitación, son:

Flexibilidad muscular, que sujeto a las capacidades
individuales, se pueden adaptar y programar, utilizando herramientas como ser
la barra, espaldar, colchonetas; bajo el control del profesional. Es útil
utilizar escalas de mediciones globales, como ser el flexitest, goniometría
entre otros, de forma tal de ir evaluando la progresión en cada paciente.

La resistencia muscular, el cual se inicia con test de
resistencia máxima, y luego calculamos el porcentaje adecuado para cada
paciente, trabajando grandes masas musculares.

Es una realidad, que los pacientes cardiópatas, que son
indicaciones de rehabilitación cardiovascular, hay que recibirlos como un todo,
y no solo ver al corazón como la única problemática.

Es así que nos encontramos, en la práctica diaria, con
pacientes cardiacos que se acompañan con problemas de origen traumatológico,
neurológico entre otros, de forma tal, que mediante una evaluación detallada,
el kinesiólogo debe adaptar las variables de ejercicios, respondiendo a la ley
de individualidad.

Control de factores de riesgo coronario: El control de los factores de riesgo
coronarios es tarea del equipo multidisciplinario, pero con el kinesiólogo el
paciente pasa mas tiempo durante la actividad física, estableciendo un lazo de
confianza y dialogo, lo que en cierta manera, abre la oportunidad para
informar, aclarar dudas acerca de los factores de riesgos, patología que
padece, hábitos que conducen a una mejoría en la salud.

Es necesario, aprovechar estos espacios, para dialogar,
individualmente y grupalmente, acerca los riesgos y beneficios durante
ejercicio físico supervisado, para trasmitirtranquilidad y seguridad.

Siguiendo los lineamientos de
seguridad la reanimación cardiopulmonar es el componente necesario dentro de la
formación y capacitación del profesional que integra el equipo
multidisciplinario de RHCV. Ateniéndonos
a esta premisa y dado el contacto directo y continuo durante una sesión de
ejercicios, el kinesiólogo debe tener presente y muy en claro cómo actuar con
rapidez y organizaciónante un evento
determinado.

Es función también, del kinesiólogo, estimular, el
encuentro del equipo multidisciplinarios entre si, y con los pacientes, para
dar información precisa y certera, de forma tal que se incremente el
conocimiento, disminuyan las dudas y se genere un ambiente de confianza.

Terapia psicológica: El apoyo emocional a los pacientes, es algo
indispensable, en el kinesiólogo que se encuentra día a día en continuo dialogo
con el paciente.

No se trata bajo ningún punto de vista de sustituir el
rol de la terapia psicológica con el profesional idóneo, sino de fomentar
justamente ese encuentro con dicho profesional.

Es frecuente recibir pacientes, con mucha ansiedad,
angustia y depresión, lo que es un factor que interviene negativamente en el
desarrollo beneficioso de la rehabilitación cardiaca.

Identificar, la ansiedad descontrolada, la depresión y
angustia, alerta al profesional, y conduce al dialogo que sugiere la entrevista
con el profesional adecuado.

Tratamiento medicamentoso: Los
medicamentos involucrados en rehabilitación cardiovascular, buscan evitar el
progreso de las enfermedades establecidas, eludir las sintomatologías y dar el
mayor bienestar posible. Por si solo, y sin cambio de conducta y estilo de
vida, se genera, un camino donde el aumento de las dosis, la revisión de los
medicamentos, el agregado de nuevos fármacos es la salida.

El kinesiólogo,no prescribe los medicamentos pero debe
conocer los efectos directos y colaterales,de los mismos, e insistir, que el foco de la mejoría y el progreso esta,
no solo en los medicamentos, sino también, incorporando nuevos hábitos sanos y
saludables en la vida de los pacientes, de tal forma, que se traduzca en una
mejoría de calidad de vida.

Tratamiento dietético: Medir el peso, índice
cintura cadera, perímetro abdominal, grasa corporal y índice de masa corporal
son datos objetivos que cooperan en el proceso de evaluación establecidos.

Los pacientes tienden, muchas
veces, a mirar con gusto el descenso de peso, y también a desanimarse cuando no
logran disminuir los mismos.

Sucede que el licenciado en
nutrición, realiza también las mediciones y además influye en la alimentación.

El kinesiólogo, asume la
función de explicar los alcances del ejercicio y el metabolismo de las grasas,
para evitar crear falsas expectativas, explicando los tiempos, en los cuales se
espera y la magnitud del descenso de peso. Por otro lado, centra el foco, en la
educación, colocando en relieve, las prioridades, como ser disminuir el LDL,
aumentar el HDL, descender la masa grasa y aumentar la masa magra, puesto que
en su mayoría los pacientes colocan al peso como un indicador de su progreso, y
se transforma en tu peor enemigo.

Concluyendo, la fase II y III
de rehabilitación cardiovascular, exigen un equipo multidisciplinarlo
preparado, coordinado, y dispuesto a dar lo mejor, disponer de tiempo y actuar
en conjunto para bien y beneficio del paciente.

En este contexto, el
kinesiólogo se ocupa de la actividad física supervisada, brindando seguridad
variedad y asesoramiento respecto a los beneficios de la actividad física como
también los riesgos que hay en ella.

Acompaña en los aspectos
psicosociales, nutricionales, y en la educación, para el cambio a un estilo de
vida saludable colaborando de esta manera con los demás profesionales
abocados específicamente en esta área de
la salud que tiene como objetivo y premisa clara impulsar la mayor calidad de
vida posible en nuestros pacientes.

Bibliografía

Dr. Gerard Burdiat Rampa; Programa
práctico de Rehabilitación Cardiovascular REV URUG CARDIOL 2006; 21:
240-251

Alan J
Goble, MD, FRCP, FRACP Marian U C Worcester, PhD, MA; Best Practice Guidelines
for Cardiac Rehabilitation and Secondary Prevention HEART RESEARCH CENTRE

Lic. Reinol Hernández González,
Dr. Eduardo Rivas Estany, Lic. Ismaris Núñez Hernández. Instituto de
Cardiología y Cirugía Cardiovascular PAPEL DEL ESPECIALISTA EN EJERCICIO FÍSICO
EN EL PROGRAMA DE REHABILITACIÓN CARDÍACA Cubana Cardiol 2000;14(1):48-54
Autores:

GENTIL JULIO MP 924: Lic. en Kinesiología y Fisiatría, Kinesiólogo del Centro de Vida del “Instituto
de Cardiología de Corrientes Juana Francisca Cabral”, Jefe de Trabajos
Prácticos de la Cátedra
ANATOMIA NORMAL Y FUNCIONAL de la Carrera de Lic. En
Kinesiología y Fisiatríade la Facultad de Medicina de la UNNE, Jefe de trabajos
prácticos en Metodología de investigación II y Monografía, Curso de Posgrado Teórico/Practico de Rehabilitación Cardiovascular
Integral con el aval científico de la Federación Argentina
de Cardiología, UNLP, la
Sociedad Platense de Cardiología y el Instituto de
Rehabilitación ACAI de La Plata
y City Bell.

ZARACHO ALFREDO MP 928: Lic. en Kinesiología y Fisiatría, Kinesiólogo del Centro de Vida del “Instituto
de Cardiología de Corrientes Juana Francisca Cabral”, Jefe de Trabajos
Prácticos de la Cátedra
ANATOMIA NORMAL Y FUNCIONAL de la Carrera de Lic. En
Kinesiología y Fisiatríade la Facultad de Medicina de la UNNE, Curso de Posgrado
Teórico/Practico de Rehabilitación Cardiovascular Integral con el aval
científico de la
Federación Argentina de Cardiología, UNLP, la Sociedad Platense
de Cardiología y el Instituto de Rehabilitación ACAI de La Plata y City Bell.

Podemos uniformar la Rehabilitación Cardiovascular?

Podemos uniformar la Rehabilitación Cardiovascular?

Podemos
uniformar la Rehabilitación Cardiovascular?

Las ciencias médicas, funcionan, entre
otras múltiples cosas, bajo estándares que son consensuados por instituciones,
grupos de expertos y políticas sanitarias.

De este modo, las distintas terapéuticas, siguen
normas que funcionan como marco, como si fueran límites, que las colocan dentro
de lo que se considera seguro y efectivo, salir de estos parámetros expone a
los pacientes a prácticas que no tienen consenso científico, esto último no
significa que dichas actividades no puedan tener resultados positivos para
quienes la reciben, pero del punto de vista científico generalmente dichas
prácticas, se muestran como débiles.

De este modo, la ciencia, estima distintos
niveles de evidencia, según, los efectos de determinada conducta terapéutica
sea demostrada por estudios prospectivos, randomizados, doble ciego,
metanalíticos, retrospectivos o bien simplemente bajo consenso o la opinión de
expertos.

La rehabilitación cardiovascular, es una
práctica cardiológica terapéutica, convencional, es decir que se encuentra
totalmente aceptada por la comunidad médica, con la suficiente evidencia científica
que abala su amplio uso como terapéutica de la mayoría de las enfermedades
cardiovasculares en general mejorando y complementando a las otras terapéuticas
usadas y en unos pocos casos, reemplazándolas totalmente.

Tengo que destacar, como Especialista
Consultor en Cardiología, que la mayoría de las enfermedades cardiovasculares,
a pesar de los enormes avances de los últimos años, tienen tratamiento pero aún,
no cura, sutil pero importante diferencia… Entonces quien sufre, por ejemplo de
una enfermedad coronaria y es tratado con una angioplastia, con o sin
colocación de Stent, o con cirugía de revascularización miocárdica con by pass
o con implantes arteriales, está tratando su enfermedad coronaria, pero no
podemos decir que ha curado su enfermedad, su problema seguirá avanzando si no
se hace nada más que esto e incluso, podrá la misma enfermedad comprometer también
a los by pass y/o a los stent, alterando su función o limitando el tiempo
deseado de buen funcionamiento, en definitiva todos estos, mas allá de todos
los avances científicos – tecnológicos, son solos tratamientos paliativos que
intentan evitar un desenlace peor a un corto plazo.

La Rehabilitación Cardiovascular, tampoco
cura la mayoría de las enfermedades cardiovasculares, pero tiene la ventaja de
actuar en distintos y muy variados niveles de esas mismas patologías, por
ejemplo en la enfermedad coronaria actúa desde los factores de riesgo coronario
que enferman las arterias, hasta en la isquemia que esta enfermedad produce
sobre el miocárdio, es decir que es una herramienta terapéutica de amplio espectro
actuando desde los factores que inician la enfermedad y estimulan su progresión
como así también, sobre las consecuencias cardíacas que la misma produce.

Cuando se habla entonces de un recurso
terapéutico tan amplio como la Rehabilitación Cardiovascular que puede tener
efectos tan variados que van desde la posible acción sobre el envejecimiento
celular endotelial actuando sobre la longitud de los telómeros de las cadenas
de ADN, pasando por el control de la isquemia miocárdica desplazando el umbral
isquémico y/o estimulando la angiogénesis, hasta la disminución de la mortalidad,
tan solo con aumentar la capacidad funcional modificando hacia arriba la Vo2 máxima, nosotros observamos
que la forma de llegar a estos efectos, por el solo hecho de tener un amplio espectro
de ataque de una misma situación, nos presenta a diferencia de otros recursos
mas puntuales, una gran dispersión en la forma de como brindar efectivamente
esta práctica.

Por todo esto, la creación de guías
(consensos), hechas por expertos de distintos países, crean un “marco” para
desarrollar la actividad y así, a pesar de ser una práctica multifactorial en
donde los hábitos de vida influyen significativamente en la génesis y en la
evolución de la enfermedad y todo esto inmerso en un contexto local con
hábitos, costumbres, prejuicios, políticas sanitarias y culturas diferentes, nos
permite, de alguna manera, a quienes somos efectores de la práctica, recolectar
datos que, luego de establecidas las diferencias locales, nos pueden ayudar a analizar resultados comunes a
todas las poblaciones tratadas.

Así, sin duda, la Rehabilitación
Cardiovascular, puede mostrar sus efectos con una intervención más
estandarizada, con lo cual se le agrega un mayor rigor científico a nuestro
trabajo.

Definitivamente, no podemos afirmar que la
rehabilitación cardiovascular sea la misma en una ciudad capital que en un
pequeño pueblito del interior, tampoco igual en un gran centro del primer mundo o en otro de un país en vías de desarrollo, pero las guías nos muestran un marco referencial
en donde, quienes llevamos adelante este tratamiento, debemos intentar movernos
adaptando las mismas técnicas y protocolos a las necesidades locales
particulares, con los recursos y elementos disponibles.

No existiendo este tipo de Consenso en Latinoamérica,
el grupo de trabajo del “Comité Interamericano de Prevención y Rehabilitación
Cardiovascular de la Sociedad Interamericana
de Cardiología y la Sociedad Sudamericana
de Cardiología se reunieron y realizaron un gran trabajo, con los expertos de la Mayo Clinic de
Rochester, Minnesota, junto con importantes referentes de la prevención y
rehabilitación cardiovascular latinoamericana conformaron el comité redactor que confeccionó las primeras guías
de la región.

Sus autores fueron: Los
Dres. Francisco López-Jiménez (Estados Unidos); Carmen Pérez-Terzic (Estados
Unidos); Paula Cecilia Zeballos (Argentina); Claudia Victoria Anchique
(Colombia); Gerard Burdiat (Uruguay); Karina González (Venezuela); Graciela
González (Paraguay); Rosalía Fernández (Perú); Claudio Santibáñez (Chile);
Artur Herdy (Brasil); Juan Pablo Rodríguez Escudero (Ecuador), Hermes
Ilarraza-Lomelí (México).

Felicito a todos los
autores por este importante trabajo en conjunto, les agradezco la autorización
que me han dado para compartir el mismo e invito a todos a que visiten la Biblioteca virtual de
nuestra sección Temática de Prevención y Rehabilitación Cardiovascular, o ingresen a este Link: https://g-se.com/es/prevencion-y-rehabilitacion-cardiovascular/biblioteca desde
donde podrán acceder al consenso completo.-

Prof. Dr. Alejandro M.
Gómez Monroy Especialista Consultor en
Cardiología Editor Sección Temática Prevención y RHCV de G-SE

Nuevo, Ultimo Consenso de Rehabilitación Cardiovascular

Nuevo, Ultimo Consenso de Rehabilitación Cardiovascular

El Comité Científico de Prevención y Rehabilitación de la Sociedad
Interamericana de Cardiología y de la Sociedad Sudamericana de
Cardiología, publicaron el Primer Consenso de la región en materia de
Rehabilitación Cardiovascular y Prevención Secundaria, los invito a
todos a leer este indispensable trabajo…Prof. Dr. Alejandro M. Gómez Monroy

Video de Rehabilitación Cardiovascular para pacientes…

Video de Rehabilitación Cardiovascular para pacientes…

Este es otro de los video que le muestro a los pacientes que estan
por ingresar a mi Centro de RHCV, en el, ustedes podran encontrar en un
lenguaje simple, claro y entendible, distintos aspectos que hacen a la
RHCV como indicaciones, efectos, herramientas, etc. seguro les será muy
útil, no solo para sus pacientes, sino para todos ustedes…Espero les guste.Prof. Dr. Alejandro M. Gómez Monroy