Agregar foam rolling y estiramientos a un programa de fortalecimiento de cadera se asoció con mejores resultados en función del miembro inferior, flexibilidad de la banda iliotibial y calidad de vida global en deportistas con síndrome de la banda iliotibial (SBIT). En dolor, en cambio, los porcentajes de mejora fueron casi idénticos en ambos grupos, y la fuerza de abductores no mostró diferencias. Es un ensayo pequeño, pero útil para decidir qué incluir en la readaptación.
Qué se estudió: ensayo clínico aleatorizado en deportistas con síndrome de la banda iliotibial
Se realizó un ensayo clínico aleatorizado con 20 deportistas con SBIT confirmado (11 varones y 9 mujeres; edad media 33,6 ± 9,5 años), reclutados entre diciembre de 2024 y marzo de 2025 en Sanandaj, Irán. Se asignaron al azar, con bloques para equilibrar el sexo, a dos grupos de 10:
- Grupo de fortalecimiento (SFG): programa centrado en abductores de cadera (abducción de cadera, almeja o clamshell, caída pélvica, descensos de escalón a una pierna, estocadas hacia adelante y atrás, ejercicios “matrix” modificados y “wall-banger”).
- Grupo integrado (ITG): el mismo fortalecimiento, más estiramientos (de pie y “pretzel” en decúbito lateral) y foam rolling de la banda iliotibial (BIT). Todo se hacía después del fortalecimiento, en la vuelta a la calma.
Ambos grupos hicieron 24 sesiones en 8 semanas (3 por semana, de 25 a 30 minutos). Las primeras 4 semanas incluyeron una fase de recuperación sin correr ni pedalear, con acetaminofén solo si era necesario y masaje con hielo dos veces al día durante las primeras dos semanas. Después, ambos grupos siguieron un retorno gradual a la carrera guiado por síntomas, con intervalos cortos y rápidos de correr y caminar, aumentos de volumen de no más del 10 % semanal y reducción o suspensión si aparecía dolor.
La variable principal fue el dolor (escala visual analógica, EVA, de 0 a 10). Las secundarias fueron función del miembro inferior (LEFS, Lower Extremity Functional Scale), fuerza isométrica de abductores (dinamometría manual), flexibilidad de la BIT (test de Ober) y calidad de vida (SF-36). Se midieron antes y después de la intervención y se compararon con ANCOVA (análisis de covarianza) ajustado por el valor basal y el tiempo de lesión.
Qué encontraron: dolor, función, flexibilidad y calidad de vida
Los 20 participantes completaron el estudio. La asistencia fue alta en ambos grupos (ITG 96,7 %; SFG 95,0 %).
| Variable | ITG | SFG | Diferencia entre grupos |
|---|---|---|---|
| Dolor (EVA) | −79,7 % | −81,0 % | Efecto de grupo p = 0,02 (d = −1,25) |
| Función (LEFS) | +25,7 % (15,5 puntos) | +21 % (12,2 puntos) | p = 0,02 (d = 1,20) |
| Flexibilidad (Ober) | +59,4 % (6,0°) | +1,7 % (0,2°) | p = 0,001 (d = 0,82) |
| Fuerza de abductores | +7,9 % | +5,7 % | p = 0,16 (no significativa) |
| Calidad de vida global (SF-36) | +19,9 % (13,7 puntos) | +12,6 % (8,5 puntos) | p = 0,006 (d = 1,33) |
Los componentes físico y psicológico del SF-36, analizados por separado, no mostraron diferencias significativas (p = 0,07 y p = 0,08). La percepción global de cambio (GRCS) tendió a favorecer al ITG, pero sin significación (p = 0,25).
Una advertencia sobre el dolor: el ANCOVA informa un efecto de grupo significativo, pero los porcentajes de reducción son prácticamente iguales y el del SFG es levemente mayor. El texto no aclara en qué dirección va la diferencia. Con estos datos no puede afirmarse que el ITG alivie más el dolor, aunque los autores lo interpreten así. Lo seguro es que ambos grupos redujeron el dolor cerca del 80 %, por encima del umbral de relevancia clínica citado por los autores (≥30 % o ≥1,5 puntos en la EVA).
En función, ambos grupos superaron el umbral de 9 puntos de la LEFS citado como cambio clínicamente relevante, y el ITG lo hizo por mayor margen. En flexibilidad, solo el ITG superó los 5° que los autores toman como referencia funcional, que no es una diferencia mínima clínicamente importante validada.
Qué significa para la práctica: cómo incorporar foam rolling y estiramientos en la readaptación del SBIT
El fortalecimiento de cadera sigue siendo la base
Ambos grupos hicieron fortalecimiento y ambos mejoraron mucho en dolor y función. Los estiramientos y el foam rolling aparecen en este estudio como un complemento, no como un reemplazo. La fuerza de abductores tampoco difirió entre grupos, así que no hay base para esperar que estas técnicas aumenten la fuerza.
Cómo y cuándo agregarlos
- Al final de la sesión. En el estudio se hacían después del fortalecimiento, en la vuelta a la calma. Los autores eligieron ese orden para no reducir la producción de fuerza por estiramiento estático previo. Es un criterio razonable para replicar.
- Qué incluir: estiramientos de pie, estiramiento “pretzel” en decúbito lateral y foam rolling de la BIT. El texto no detalla series, tiempos ni presión (figuran en una tabla que no está disponible aquí), así que conviene definir una dosificación propia, de forma progresiva y según tolerancia.
- Frecuencia: tres sesiones semanales de 25 a 30 minutos, incluidos 5 minutos de entrada en calor y 5 de vuelta a la calma. Es una carga de tiempo baja y fácil de sostener.
Enmarcar el trabajo dentro de un plan completo
Los resultados corresponden a un paquete: reposo de carrera y ciclismo durante 4 semanas, hielo, analgesia limitada y retorno gradual a correr. No se puede atribuir el efecto solo al foam rolling o al estiramiento. Para el retorno, el protocolo usó intervalos cortos y rápidos de correr y caminar, incrementos de volumen de hasta el 10 % semanal y reducción o suspensión ante dolor. Puede servir de referencia, siempre con criterio clínico.
Cómo interpretar el test de Ober
Los autores recuerdan que, según evidencia cadavérica, el Ober refleja sobre todo la compliance de estructuras proximales de cadera y de la cadena miofascial, más que la BIT aislada. Si usan este test, la mejora puede leerse como menor tensión del complejo cadera-fascia lata, no como “alargamiento” de la banda.
A quién aplicarlo y con qué precauciones
- Los resultados provienen de deportistas con SBIT confirmado, con una edad media de unos 34 años y de una sola región. No se pueden extender a otras edades, niveles o lesiones.
- El diagnóstico y la derivación son responsabilidad de profesionales de la salud. Esta información no reemplaza la evaluación individual.
- La prevención de recaídas o de nuevos casos de SBIT, que los autores sugieren como posible uso, no fue evaluada.
- Si el dolor aumenta con el foam rolling o los estiramientos, conviene ajustar la intensidad, como se pedía a los participantes con el volumen de carrera.
Limitaciones del ensayo sobre SBIT
- Muestra pequeña (10 por grupo), con riesgo de imprecisión y baja capacidad de generalización. Aun así, el cálculo de tamaño muestral se basó en el dolor.
- Sin cegamiento de participantes ni evaluadores, un riesgo para variables subjetivas como dolor y percepción de mejora.
- La fuerza fue medida por un solo evaluador, sin pruebas de fiabilidad intraevaluador en días distintos.
- Seguimiento corto: solo se midió al finalizar las 8 semanas, así que no se sabe si los efectos duran ni si hay menos recaídas.
- La función se midió por autorreporte, y el Ober es una medida indirecta de la BIT.
- La mejora de calidad de vida global no se acompañó de diferencias en sus componentes físico y psicológico, lo que exige cautela. Los autores mencionan que podría deberse a factores como la interacción social o la motivación.
- El ensayo no permite separar el efecto del foam rolling del de los estiramientos.
Conclusiones aplicables
- El fortalecimiento de abductores de cadera dentro de un plan de readaptación se asoció con grandes mejoras de dolor y función en ambos grupos.
- Sumar estiramientos y foam rolling al final de la sesión se asoció con mayor mejora de función, flexibilidad (test de Ober) y calidad de vida global.
- No se pueden afirmar ventajas del grupo integrado en dolor ni en fuerza con los datos presentados.
- Es una opción de bajo costo y poco tiempo, aplicable a deportistas con SBIT ya diagnosticado, con dosificación progresiva y según tolerancia.
- La evidencia proviene de 20 participantes y 8 semanas, sin cegamiento ni seguimiento: es un indicio prometedor, no una conclusión definitiva.


