En baloncesto universitario femenino, una mayor carga externa durante los partidos se asoció con una mayor eficiencia del jugador, y la carga del día previo se relacionó con la carga del día siguiente. Además, la variabilidad entre atletas fue alta, lo que sugiere que otros factores, además del entrenamiento deportivo, pueden influir en la carga a lo largo de la temporada.
Qué se estudió: carga externa e interna en baloncesto universitario femenino
El estudio siguió a 7 jugadoras de baloncesto universitario durante una temporada competitiva completa. Se registraron 28 partidos y 61 entrenamientos. Los objetivos fueron cuantificar las demandas de carga externa (EL, lo que el cuerpo realiza en términos de movimiento) en partidos y explorar sus relaciones con la carga interna (IL, la respuesta fisiológica) y con medidas de rendimiento en el juego.
- Carga externa: Playerload™ (PL), medida con un microsensor de unidad de medición inercial.
- Carga interna: impulso de entrenamiento (TRIMP, por sus siglas en inglés), calculado a partir de un monitor de frecuencia cardíaca.
- Rendimiento: eficiencia del jugador (PE, por sus siglas en inglés), derivada de las estadísticas de juego.
El análisis incluyó estadística descriptiva por jugadora, por partido y por posición, correlaciones de medidas repetidas entre PL, TRIMP y PE, y dos modelos de localización y escala (uno para PL y otro para TRIMP). Estos modelos evaluaron el efecto de la sesión, la posición, la PE y la carga del día previo (PL y TRIMP del día anterior).
Resultados: relación entre Playerload, TRIMP y eficiencia del jugador
- Las correlaciones entre PL, TRIMP y PE fueron de pequeñas a muy grandes (r = 0,21-0,85).
- La carga del día previo (PL y TRIMP) tuvo un efecto positivo sobre la carga del día siguiente.
- El Playerload aumentó a medida que aumentó la eficiencia del jugador.
- Las bases (guards) mostraron mayor variabilidad intraindividual del PL que las aleras (forwards) y las pívots (centers).
- La variabilidad intraindividual a lo largo de la temporada fue alta: 25,50 unidades arbitrarias (UA) para el PL y 20,90 UA para el TRIMP.
- El TRIMP promedio se mantuvo constante durante la temporada (230,2 UA), pero varió entre atletas (B = 0,90 [IC 95 %: 0,30-6,50]).
Qué significa para la práctica: monitoreo de la carga en baloncesto femenino
Estos resultados son observacionales y provienen de un grupo muy reducido, por lo que conviene usarlos como orientación y no como reglas.
Considera la carga del día anterior al planificar
Dado que la carga previa se asoció positivamente con la carga siguiente, la planificación diaria no debería pensarse de forma aislada. Una sesión muy exigente puede ir seguida de otra exigente, ya sea por el diseño del entrenamiento o por la dinámica del equipo. Revisar la secuencia de días, y no solo cada sesión, ayuda a detectar acumulaciones no deseadas y a decidir dónde ubicar los días de baja demanda. Este hallazgo es una asociación y no demuestra que una carga cause la siguiente.
Combina carga externa e interna
El PL (movimiento) y el TRIMP (respuesta cardíaca) captan dimensiones distintas de la demanda. Las correlaciones con la eficiencia fueron muy variables (de pequeñas a muy grandes), de modo que ninguna medida por sí sola resume todo. Si dispones de ambas herramientas, usarlas en conjunto ofrece una imagen más completa de lo que vive cada jugadora.
Individualiza el seguimiento
- El TRIMP medio del grupo fue estable durante la temporada, pero difirió entre atletas. Un promedio de equipo puede ocultar diferencias relevantes, por lo que conviene comparar a cada jugadora con su propia línea base.
- La alta variabilidad intraindividual (PL 25,50 UA; TRIMP 20,90 UA) indica que la carga de una misma jugadora cambia mucho de una sesión a otra. Se recomienda interpretar los valores aislados con cautela y fijarse en las tendencias.
- Los autores señalan que otros factores, además del entrenamiento deportivo, pueden afectar la carga. Al interpretar los datos, conviene considerar también aspectos como la carga académica, el descanso o el contexto personal, sin atribuir todo al plan de entrenamiento.
Ten en cuenta la posición de juego
Las bases presentaron más variabilidad del PL dentro de cada jugadora que las aleras y las pívots. Esto sugiere que sus demandas de movimiento fluctúan más de un partido a otro, y puede justificar un seguimiento más fino de esta posición y expectativas distintas según el puesto.
Interpreta con cuidado la relación con el rendimiento
Una mayor carga externa se asoció con una mayor eficiencia del jugador. No debe interpretarse como que aumentar la carga mejore el rendimiento: una jugadora más eficiente probablemente participa más o de forma más intensa en el juego. Esta medida es útil para contextualizar, no para fijar objetivos de carga.
Limitaciones del estudio
- La muestra fue muy pequeña (7 atletas de un solo equipo universitario femenino), lo que limita la generalización a otras categorías, niveles o deportes.
- El diseño es observacional: las relaciones son asociaciones y no establecen causalidad.
- La eficiencia del jugador se basa en estadísticas de juego y puede reflejar el rol y los minutos jugados, además del rendimiento.
- El artículo no detalla el contenido de los entrenamientos ni los factores externos que podrían explicar la variabilidad observada.
Conclusiones aplicables
- La carga externa (Playerload) se asoció con una mayor eficiencia del jugador en partidos de baloncesto universitario femenino.
- La carga del día previo se asoció con la carga del día siguiente; conviene planificar la semana como una secuencia.
- La variabilidad entre atletas y dentro de cada atleta fue alta, por lo que se recomienda monitorear de forma individual.
- Las bases mostraron mayor variabilidad del Playerload que las aleras y las pívots.
- Otros factores más allá del entrenamiento deportivo pueden influir en la carga durante la temporada.
- Los resultados provienen de una muestra pequeña y observacional, y deben aplicarse con prudencia.


