En deportistas federados con tendinopatía rotuliana que siguieron un programa de rehabilitación física, añadir creatina monohidrato se asoció con una mejoría más temprana del dolor y con un efecto positivo en el salto con contramovimiento (CMJ). Según los autores, la creatina “podría considerarse” una ayuda ergogénica para la recuperación, aunque el estudio es pequeño y varios resultados solo mostraron tendencias.
Creatina y rehabilitación de la tendinopatía rotuliana: qué se estudió
Se realizó un ensayo experimental con triple ciego en 20 deportistas federados (edad: 33,7 ± 9,84 años) con tendinopatía rotuliana. Se asignaron al azar a un grupo de creatina (CR; n = 9) o a un grupo placebo (PLA; n = 11) durante 8 semanas.
Todos siguieron el mismo programa de rehabilitación:
- entrenamiento excéntrico diario combinado con estiramientos;
- una sesión cada 10 días de terapia de ondas de choque extracorpóreas (ESWT);
- terapia manual sobre el tendón y el tejido muscular circundante.
Al terminar cada sesión excéntrica, los participantes tomaron 3 cápsulas de monohidrato de creatina (Creapure®) o de sacarosa (placebo). Se evaluó al inicio (PRE), a las 4 semanas (MID) y a las 8 semanas (POST):
- dolor y función, con el cuestionario VISA-P (Victorian Institute for Sports Assessment-Patella);
- grosor del tendón, por ecografía;
- composición corporal, por bioimpedancia;
- rendimiento neuromuscular, con el CMJ y una prueba de 5 repeticiones máximas (5-RM) de extensión de rodilla en la pierna lesionada.
Resultados: dolor, grosor del tendón, fuerza y salto
Dolor (VISA-P)
Hubo un efecto significativo del tiempo (p < 0,001; η²p = 0,626), con mejoría en ambos grupos. Una mayor puntuación indica menos dolor y mejor función. En POST, ambos grupos mejoraron respecto a PRE:
- CR: 78,0 puntos (IC 69,2-86,8) frente a 60,6 (53,4-67,7); p = 0,002.
- PLA: 75,2 puntos (66,3-84,0) frente a 60,0 (52,5-67,5); p = 0,003.
La diferencia apareció en la evaluación intermedia: solo el grupo CR mostró una mejoría significativa en MID respecto a PRE (70,2 puntos; IC 60,0-80,5; p = 0,027).
Grosor del tendón y fuerza
El grosor del tendón (p < 0,001; η²p = 0,629) y la fuerza en 5-RM de extensión de rodilla (p < 0,001; η²p = 0,739) mejoraron progresivamente con el tiempo en ambos grupos.
Salto con contramovimiento
La interacción tiempo × suplementación mostró solo una tendencia (p = 0,099; η²p = 0,126). El CMJ aumentó de 34,3 cm (30,8-37,7) en PRE a 36,8 cm (33,8-39,7) en MID (p = 0,019) y a 37,6 cm (33,5-41,8) en POST (p = 0,015 frente a MID). Los autores interpretan este patrón como un efecto positivo de la creatina sobre el CMJ.
Qué significa para la práctica
Estos datos permiten plantear algunas ideas aplicables, siempre con cautela.
- La base sigue siendo la rehabilitación. El programa de entrenamiento excéntrico diario, estiramientos, ESWT y terapia manual se asoció con mejoras de dolor, grosor del tendón y fuerza en ambos grupos. La creatina no sustituye ningún componente; en el mejor de los casos, lo complementa.
- Posible beneficio de la creatina: acortar el tiempo hasta la mejoría del dolor. A las 4 semanas solo el grupo con creatina había mejorado de forma significativa. Al final de las 8 semanas, ambos grupos llegaron a puntuaciones similares. Podría ser útil en contextos donde adelantar la mejoría sintomática facilite retomar cargas o la vuelta a la competición, pero el estudio no evaluó el retorno al juego como tal.
- Seguimiento del salto. Si se usa creatina, conviene registrar el CMJ junto con el dolor (VISA-P) y la fuerza en cada fase de la rehabilitación. Así se puede comprobar si la respuesta individual coincide con lo observado aquí, teniendo en cuenta que la interacción fue solo una tendencia.
- Cómo se administró. En el estudio la creatina se tomó al finalizar cada sesión de entrenamiento excéntrico, en forma de monohidrato de calidad certificada (Creapure®). Esta pauta sirve de referencia para quien quiera replicar el protocolo.
- A quién aplicarlo. Los resultados corresponden a deportistas federados adultos con tendinopatía rotuliana. No deben extrapolarse a otras tendinopatías, a personas no deportistas ni a poblaciones más jóvenes o de mayor edad.
- Precauciones. La decisión de suplementar debe consultarse con un profesional sanitario o nutricionista deportivo, sobre todo si existen condiciones médicas o uso de otros suplementos. Conviene presentarla al deportista como una opción de apoyo con evidencia preliminar, no como una garantía de recuperación más rápida.
Limitaciones del estudio
- La muestra es muy pequeña (9 y 11 participantes), lo que limita la potencia estadística y la solidez de los resultados.
- La interacción tiempo × suplementación del CMJ no alcanzó significación (p = 0,099), por lo que el efecto sobre el salto debe leerse como tendencia.
- La diferencia en el dolor se observó en un único momento intermedio y desapareció al final de las 8 semanas.
- Al recibir todos los participantes la misma rehabilitación, no se puede separar con precisión cuánto de la mejoría se debe al programa y cuánto a la evolución natural; además, el estudio no evaluó directamente el retorno al juego.
- La población es específica (deportistas federados con tendinopatía rotuliana), lo que limita la generalización.
Conclusiones aplicables
- Un programa de entrenamiento excéntrico, estiramientos, ESWT y terapia manual fue eficaz para reducir el grosor del tendón y aumentar la fuerza muscular en deportistas con tendinopatía rotuliana.
- La adición de creatina parece inducir una reducción más temprana del dolor y un efecto positivo en el CMJ.
- Los autores sugieren que la creatina podría considerarse una ayuda ergogénica para la recuperación en estos deportistas, con evidencia aún preliminar por el tamaño de la muestra.
- Conviene monitorizar dolor, salto y fuerza durante la rehabilitación y no suplementar sin supervisión profesional.


