Daniel Boullosa, PhD

Presentación

Presentación

Después
de un tiempo pensándolo, espoleado por las sugerentes y, a la vez,
persistentes invitaciones de mi querido Mario Agustín Moyano, me
he decidido a iniciar este blog en G-SE.com.
Mi motivación principal es la de comunicar. Ya mucho antes de
dedicarme a esto de las ciencias de la actividad física y el
deporte, mi vocación periodística se sublimó, durante mis primeros
años de formación universitaria, en la pluma y dirección de una
publicación estudiantil: “El Chasqui”. La creamos
entusiasmados y, casi sin esforzarnos, le dimos forzada sepultura.
Fueron los daños colaterales de la contumaz y juvenil aspiración a
la independencia.

Pasados
los años, el espíritu macerado de aquel Chasqui seguirá direccionando mis escritos en este blog. Cual Chasqui, intentaré recorrer el mayor número de kilómetros posibles a través
de de la red de redes, para presentar y discutir todos aquellos
contenidos de interés que, en mi labor diaria como Profesor e Investigador, tengo
que aprender, transmitir, y a veces evaluar. Pero aviso que no me
limitaré a ser un mero transmisor de información. Porque comunicar
sin criticar, moderno pecado del periodismo, es como beberse un zumo
sin la pulpa que es donde verdaderamente está la substancia de la
fruta. Intentaré ser crítico hasta donde llegue mi juicio y
capacidad, procurando preservar mi posición como científico, pero
teniendo siempre presente mi aspiración a divulgador. Es decir,
trataré de hacer accesible cualquier tema de los que aquí tratemos,
sin perder la objetividad y precisión propias del conocimiento que
se dice científico.

Además
de los contenidos derivados de mi trabajo a diario, he decidido
incluir también periódicamente una sección de entrevistas.
Entiendo que las experiencias y puntos de vista de otros colegas de
profesión pueden ser de mucho interés en un espacio como éste. De
este modo, intentaré sorprender al lector con entrevistas a algunos
de los más reputados académicos, fisiólogos y entrenadores -entre
otras figuras- de nuestro peculiar universo de la fisiología del
deporte y el entrenamiento. Las primeras ya han sido confirmadas y,
en breve, formarán parte de este pequeño reducto.

Espero
que esta nueva aventura sea del agrado y provecho de todos. Os animo
a comentar las sucesivas entradas ya que, a fin de cuentas, la
comunicación es un proceso bidireccional que se retroalimenta, del
mismo modo que lo es el aprendizaje, auténtico motor de G-SE.com.
Nos vemos aquí todos los lunes.ENTRADA SIGUIENTE

Entrevista a Iñigo Mujika: cualidades innatas, trabajo, trabajo y más trabajo.

Entrevista a Iñigo Mujika: cualidades innatas, trabajo, trabajo y más trabajo.

Llevaba
casi un año en Brasília adaptándome aún a una nueva ciudad y a
una cultura diferente. Como todas las mañanas, revisé el correo
para organizarme mentalmente antes de ir a trabajar a la Universidad.
De los múltiples correos, hubo uno que destacaba por sí solo. El
remitente no era otro que Iñigo Mujika. ¿Qué querrá de mí Iñigo Mujika? –Fue lo primero
que pensé, aún medio dormido–. Además, el correo estaba en
inglés… –O me escribe como Editor,
o es que no sabe que soy de Vigo,
y no brasileño–. Efectivamente: el motivo de su misiva era que le
había gustado una Carta al Editor que habíamos
publicado el año anterior en el International Journal of Sports Physiology and Performance,
y me estaba proponiendo escribir un artículo sobre el mismo tema. Como en
aquella carta ya figuraba mi afiliación brasileña, se imaginó que
era brasileño, de ahí que me escribiese inicialmente en inglés y
no en español.

El artículo está ahora acabado y ya lo hemos enviado para ser
considerado para publicación. Del proceso de publicación
científico, que es un tema muy interesante, hablaré en otra
entrada. Ahora, para todos vosotros, reproduzco la entrevista que
Iñigo ha aceptado concederme para este blog.- ¿Cómo
fue tu primer contacto con el deporte y qué fue lo que te enganchó?- Me
inicié en el deporte federado a los diez años, practicando
natación, pero recuerdo que en la ikastola practicábamos muchos
deportes, tanto en clase de educación física como en los recreos:
corríamos, jugábamos al fútbol, al baloncesto, al beisbol. Tiempo
libre y deporte eran prácticamente sinónimos. Y eso no ha cambiado
mucho: necesito moverme, practicar algún deporte para sentirme
bien, tanto física como mentalmente.- Tengo
entendido que te gusta surfear y andar en bicicleta. ¿Algún otro
deporte que hayas practicado mucho o practiques habitualmente?- Suelo
bromear con los amigos diciendo que nací para surfear pero no lo
supe hasta que lo probé con 34 años. En bici he andado desde
pequeño, aunque siempre como modo de transporte y a nivel
recreativo. Suelo salir a rodar con los amigos cuando empieza el
buen tiempo, y hace unos años recorrí la costa oeste de EE.UU. en
bicicleta con un amigo: fueron unas vacaciones inolvidables. A nivel
competitivo, he jugado a waterpolo y un poco al voleibol, ya que
montamos un equipo con compañeros de maestría en el SHEE-IVEF
durante la carrera. A nivel recreativo he hecho mucho monte, he
jugado a pelota, a squash, he corrido algunas carreras a pie, hago
pesas un par de veces por semana… ¡lo que sea con tal de no estar
demasiado tiempo parado!
– Y
como aficionado, ¿qué deportes sigues aparte del ciclismo?
– Los
sigo prácticamente todos: triatlón, natación, pelota vasca,
atletismo, waterpolo, fútbol, baloncesto, tenis, remo de
traineras… No me apasionan los deportes de motor, pero también
intento estar al tanto de lo que pasa.
– ¿Cómo
y cuándo empezaste a descubrir tu vocación científica?
– Ya
en segundo año de carrera disfruté mucho con las clases de
fisiología humana de Sabino Padilla; y en cuarto de carrera, con
sus clases de fisiología del deporte, supe que eso es lo que yo
quería hacer, dedicarme a la fisiología del deporte. Durante los
estudios de doctorado en la Universidad de Saint-Étienne (Francia),
la propia temática de mi tesis hizo que me centrara en el ámbito
de la investigación aplicada al rendimiento deportivo, con lo cual
pude después orientar mi carrera profesional tanto al ámbito
académico y científico como al campo del rendimiento deportivo.
– Te
has formado y evolucionado como profesional en dos importantes
escuelas en las ciencias del deporte como son la francesa y la
australiana. ¿Qué consideras que te han aportado cada una de esas
escuelas específicamente?
– Francia
es un país de gran tradición científica, no en vano fue cuna de
la ilustración en el siglo XVII. Yo tuve el privilegio de hacer el
doctorado en el Departamento de Fisiología de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Saint-Étienne, que en aquellos
momentos era uno de los centros de referencia a nivel europeo en
fisiología y medicina del deporte, con los Lacour, Denis, Chatard,
Barthélémy, Busso, Belli, Komi (que estaba de estancia sabática
en el departamento)… Recibir la formación doctoral de estos y
otros grandes científicos como Flandrois, Coudert, Vandewalle,
Vico, etc., y trabajar día a día con muchos de ellos durante más
de tres años fue un verdadero privilegio, y la curva de aprendizaje
fue muy rápida. Allí aprendí buena parte de lo que sé sobre
fisiología y sobre el método científico y la aplicación de dicho
método a la investigación en el deporte.

Curiosamente mi relación con la escuela australiana comenzó
durante una estancia postdoctoral en Sudáfrica, durante la cual
conocí y trabajé con grandes figuras de la fisiología del deporte
como Noakes, Dennis, Bosch, St Clair Gibson, y especialmente John
Hawley y Louise Burke, con quienes entablé una gran amistad. De ahí
surgió una estancia postdoctoral con John Hawley en la Universidad
Royal Melbourne Institute of Technology, así como una relación
inicial con el Departamento de Fisiología del Instituto Australiano
del Deporte, donde después trabajé durante dos años. Estas
experiencias australianas me aportaron una versión de la fisiología
del deporte con relación muy directa con el deporte de alto nivel,
sin que ello implicara en absoluto renunciar a la calidad científica
del trabajo. Creo que estas experiencias, la francesa, la australiana
y también la sudafricana fueron complementarias y fueron claves a la
hora de forjar mi manera de entender y practicar la fisiología del
deporte.
– Si
tuvieras que decir dos o tres nombres, ¿qué científicos del
deporte te han influido más en tu carrera?
– He
citado anteriormente a varios de los que me han enseñado a lo largo
de los años, y he aprendido cosas de otros muchos, pero por haber
tenido una colaboración y una relación más directa citaría a
Sabino Padilla, Jean-Claude Chatard, David Pyne, John Hawley, Louise
Burke y David Martin.
– Un
aspecto a destacar de tu producción científica es la facilidad con
la que has navegado entre diferentes áreas de conocimiento y
especialidades deportivas, desde la nutrición a la puesta en forma,
pasando por el ciclismo, la natación o el fútbol, entre otros. Si
tuvieses que elegir una línea de investigación, ¿con cuál te
gustaría que se te relacionase más? O dicho de otra manera, ¿qué
estudios tuyos consideras que han sido más originales o novedosos
en su momento?
– Me
resulta complicado responderte, ya que todos los estudios que he
llevado a cabo me parecían importantes en su momento. Si bien es
cierto que mucha gente me conoce por los trabajos sobre el
afinamiento previo a la competición, también es verdad que mis
estudios sobre la suplementación con creatina, sobre el
desentrenamiento, sobre el ciclismo de ruta e incluso sobre las
aplicaciones del plasma rico en factores de crecimiento en medicina
del deporte han sido citados por otros autores en más ocasiones. Si
tuviera que destacar algo acerca de mis estudios es que hay una
coherencia en la mayoría de ellos, ya que guardan una relación
directa con el rendimiento deportivo. Las investigaciones de
modelización matemática para entender las relaciones entre el
entrenamiento y el rendimiento, sobre afinamiento y
desentrenamiento, sobre nutrición, hidratación y utilización de
suplementos, sobre las exigencias fisiológicas de la competición,
sobre el desarrollo de deportistas jóvenes, etc., todas o casi
todas tienen una relación directa con el rendimiento de los
deportistas.
– Como
fisiólogo o entrenador has tenido relación con grandísimos
atletas como Miguel Indurain o los hermanos Llanos. ¿Qué
cualidades consideras que diferencian a los grandes del resto de los
deportistas?

– No
creo que revele ningún secreto: cualidades innatas, trabajo,
trabajo y más trabajo. Sólo con un gran talento no se llega a lo
más alto, y el ser capaz de entrenar duro día tras día es un
talento en sí mismo. La mayoría de deportistas saben lo que
quieren y también saben cuál es el precio que deben pagar para
conseguir sus objetivos en términos de esfuerzo y sacrificio, pero
solo los más grandes están dispuestos a pagar ese precio.
– También
has contribuido al éxito de grandísimas deportistas como Ainhoa
Murua y, más recientemente, Mireia Belmonte en los JJ.OO. de
Londres. ¿Qué cualidades tienen ellas que, por ejemplo, no hayas
visto en los atletas masculinos? ¿Y qué tienen los hombres que no
tienen ellas?
– Ainhoa
y Mireia son deportistas diferentes. Ainhoa se inició relativamente
tarde en el triatlón y se ha ido forjando a fuego lento, a lo largo
de los años, para llegar a su máximo nivel precisamente en el año
2012, no solo en los JJ.OO. de Londres, sino durante toda esa
temporada. Mireia en cambio destacaba muchísimo desde muy joven, y
todos los entrenadores que ha tenido sabían desde muy pronto que lo
tenía todo para llegar muy alto, aunque sus mejores resultados han
llegado gracias a su trabajo conjunto con su entrenador actual Fred
Vergnoux. Pero a pesar de ser deportistas diferentes, sí que tienen
una cosa en común: ¡una capacidad de trabajo descomunal! Si el
público que no está relacionado directamente con el deporte de
alto nivel viera en qué consiste una típica semana de
entrenamiento de Ainhoa o de Mireia no se lo creería. Hace falta
mucha fuerza física y mental, mucho compromiso e implicación, para
asimilar todo ese trabajo.

Es habitual escuchar a colegas hablar de la inestabilidad
emocional de las deportistas en comparación con los hombres, pero
tanto Ainhoa como Mireia han sido en general bastante estables
emocionalmente. Por lo demás, no creo que las chicas se diferencien
demasiado de los deportistas masculinos de su nivel.
– La
práctica de deportes de resistencia como “hobbie” orientado a
la salud ha pasado de ser una moda a fenómeno de masas en la
actualidad. ¿Qué consejos darías a todos aquellos que deciden
empezar a entrenar y competir de forma recreativa?
– Que
se lo tomen con calma, que no pretendan ponerse en forma en un día,
que busquen asesoramiento profesional para no cometer errores
perjudiciales para su salud, y sobre todo, que disfruten de la
actividad, tanto del entrenamiento como de la competición, para que
la práctica deportiva no sea una fiebre pasajera, sino un hábito
para toda la vida.
– En
tu experiencia, ¿qué diferencias destacarías entre atletas de
deportes individuales y atletas de deportes colectivos?
– Es
posible que para los deportes individuales haga falta una mayor
fortaleza mental para hacer frente a la dureza del entrenamiento día
a día. El deportista de deporte colectivo puede siempre apoyarse en
los compañeros, suele haber camaradería que hace que el
entrenamiento resulte más ameno y entretenido, y puede disfrutar de
los éxitos con el grupo. El deportista individual debe buscar otro
tipo de satisfacciones más personales.
– ¿En
qué grado puede ayudar el apoyo científico al deporte a conseguir
que un buen deportista se convierta en un fuera de serie? Y si
hablamos de atletas aficionados, ¿qué importancia puede tener en
su preparación un buen asesoramiento científico?
– El
apoyo científico al deportista es muy importante en los más altos
niveles de rendimiento, y cada vez más. En esos niveles, todos los
deportistas tienen un gran talento, todos trabajan muy duro, y las
diferencias entre unos y otros son mínimas. Un buen apoyo
científico puede ayudar a limar esas décimas de segundo que muchas
veces separan el oro de la plata, la victoria de la derrota. En el
campo aficionado, más que de apoyo científico yo hablaría de un
asesoramiento profesional. Si entrenar fuera fácil no habría
carreras, másters y doctorados universitarios, ni titulaciones
federativas dedicadas a la formación de entrenadores. Creo que es
muy importante que el deportista aficionado se apoye en el saber
hacer de los profesionales, sean cuales sean sus aspiraciones
deportivas.
– Participaste
de la preparación de Miguel Induráin para batir el
record de la hora. ¿Qué
fue lo más difícil de superar para lograr aquel objetivo?
– Quisiera
aclarar que no participé en la preparación del récord, sino en el
análisis posterior de aquel logro, cuyo mérito recae evidentemente
sobre el propio Miguel y sobre su entrenador Sabino Padilla, que fue
el cerebro de aquella hazaña. Dicho esto, lo más difícil sin
lugar a dudas fue buscar la manera de superar la resistencia
aerodinámica a la que debía hacer frente un corredor de la
corpulencia de Miguel. El record de la hora es al fin y al cabo una
búsqueda de equilibrio entre lo que tiene de su parte el corredor,
que se resume en sus cualidades fisiológicas y su estado de forma,
y lo que tiene en contra, que es la resistencia al avance provocada
por la fricción de las ruedas y la resistencia aerodinámica.
– Recientemente
has publicado un
estudio en el que evaluaste a Miguel Indurain
y ha quedado claro que sigue teniendo una fisiología privilegiada a
pesar de llevar tantos años retirado. ¿Cuál es el mensaje que
tienen que llevarse los deportistas, independientemente de su nivel,
de este estudio?

– Lo
interesante de este estudio es que nos permite tener datos de los
que no disponíamos hasta ahora sobre el grado de declive de los
grandes campeones, que suelen ser “especímenes” únicos y
prácticamente irrepetibles. El estudio abre la puerta a
investigaciones futuras sobre la pérdida de cualidades por efecto
de la edad de una parte, y por efecto de la falta de entrenamiento
de otra. El entrenamiento continuo permite mantener buena parte de
nuestras adaptaciones a lo largo de los años, limitar el inevitable
declive que se produce con la edad, y con ello mejorar nuestra
calidad de vida y prolongar la independencia de las personas mayores
durante muchos años.
– El
trabajo como fisiólogo de un equipo de ciclismo profesional es
realmente una labor muy compleja, entre otras razones porque tenéis
que poner en forma en diferentes momentos a varios grupos de
ciclistas dependiendo del calendario competitivo de cada grupo.
¿Cuáles son las líneas maestras para lograr esto?
– Esto
es algo que está muy bien estructurado dentro de un equipo
ciclista. Conocemos el calendario de competición de cada corredor
con suficiente antelación y eso nos permite planificar su temporada
de manera que alcance su mejor estado de forma en función de dicho
calendario. Siempre hay corredores que tienen un calendario de
carreras parecido, lo que nos permite programar concentraciones de
entrenamiento por grupos de corredores que comparten objetivos de
competición.
– De
los estudios más recientes que están siendo publicados en
fisiología del deporte, ¿qué intervenciones o estrategias te
están siendo más útiles en la preparación del equipo?
– Siempre
intentamos basar la preparación en principios científicos
probados, por lo que intento aportar cosas nuevas a la preparación
a medida que van saliendo, tanto en términos de entrenamiento, como
de recuperación, de nutrición, etc. Eso no significa que dejemos
de lado la creatividad y la experimentación, que son claves para
seguir avanzando. En el deporte de alto nivel siempre ha existido y
existirá el ensayo-error, pero debemos intentar que el porcentaje
de aciertos sea lo más alto posible.
– Muchas
gracias Iñigo.ENTRADA ANTERIOR ENTRADA SIGUIENTE

Decidiendo qué es Ciencia y qué no es Ciencia

Decidiendo qué es Ciencia y qué no es Ciencia

La
semana pasada he comenzado mis labores como Editor de Frontiers in Clinical and Translational Physiology. Frontiers
es un grupo editorial suizo basado en la publicación en abierto
(Open Access).
Esto significa que todos sus artículos son de libre acceso en
internet, eliminando así las barreras entre el conocimiento
científico y sus beneficiarios. Al igual que ocurre con la también
conocida Plos One,
esto es posible gracias a que los costes editoriales corren a cargo
de los autores y no de los lectores como en el modelo tradicional. El
buen hacer de Frontiers
en los pocos años de vida que tiene, ha sido suficiente para que el
prestigioso grupo Nature
haya firmado recientemente un acuerdo de cooperación, lo que augura
importantes avances y novedades en el mundo de la publicación
científica.

Una
de las características diferenciadoras de Frontiers
es su proceso de revisión interactivo en tiempo real. Como Editor novato, de hecho,
me he sorprendido de lo fácil y rápida que es la gestión del
proceso editorial en la plataforma.
Pero el punto más importante de este proceso en Frontiers es que tanto el Editor como los revisores no son anónimos y acaban
figurando en los artículos que son finalmente aceptados. Esta es una
diferencia fundamental respecto del modelo tradicional en que no
siempre se conoce la identidad del Editor y nunca se sabe
-teóricamente- quiénes revisaron el artículo.

Pero,
¿por
qué es tan importante esta diferencia? Muy sencillo. En el modelo
tradicional, el anonimato de los revisores puede favorecer en
ocasiones conflictos de interés, tanto a favor como en contra de los
autores. Este es un tema peliagudo y muy recurrente entre científicos
ya que, de una buena o una mala revisión depende que el artículo
mejore su calidad y sea finalmente aceptado para publicación, lo que
acaba afectando a la carrera profesional, pues es la producción
científica lo que más se valora en las universidades de prestigio
para la obtención de un puesto académico.

Así,
en Frontiers,
el proceso es totalmente transparente e interactivo pero, a cambio,
la responsabilidad de los editores y revisores puede ser percibida
como mucho mayor ya que, si el artículo es finalmente aceptado, va a
figurar públicamente el nombre de los que participaron del proceso
editorial en el mismo artículo junto con el nombre de los autores.
Esto debería favorecer una mayor implicación y celo por parte de
los editores y revisores para aceptar trabajos sólo con unos
estándares altos de calidad, implicándose además al máximo en el
proceso de revisión para intentar mejorar el mérito científico
del trabajo junto con los autores.

Con
esto no quiero decir que otros editores en el modelo tradicional no
sean responsables y eficientes. Todo lo contrario. Pero como
científico, es muy frecuente ver publicados trabajos con ciertas
limitaciones en revistas que -previamente- han rechazado los trabajos
propios. De hecho, el fin de semana pasado me ocurrió una cosa muy
curiosa con una de las revistas más leídas de nuestra área. Así,
mientras nos comunicaron el rechazo directo, sin revisión
externa, de un artículo que considero bastante original sobre
inmunología del entrenamiento en el que colaboré con unos colegas
brasileños, el mismo día y sólo unas horas más tarde, el Editor
Jefe de esa misma revista me escribe un correo rogándome que le
revise un artículo porque no consigue encontrar especialistas. Lo
sorprendente es que he comprobado -al aceptar revisar ese trabajo-
que es de una calidad inferior al que nosotros habíamos enviado. Ver
para creer. Pero esto es más normal de lo que pudiera parecer y no
es tampoco para tirarse de los pelos. En las decisiones editoriales
se contemplan muchas veces otros factores aparte de la calidad
científica. Ya tengo incluso experiencia en que me rechacen un
artículo en una revista y que me lo acepten poco después en otra
revista más prestigiosa que la anterior. Es más, siempre le pongo
el mismo ejemplo a mis alumnos: el artículo que describía por
primera vez el Ciclo de Krebs,
y que le valió el Premio Nobel a su descubridor, fue rechazado en la
primera revista a la que fue enviado. Increíble pero cierto.
Para
terminar, y volviendo al título de esta entrada, no voy a poner el
grito en el cielo con este tema, pero sí me gustaría señalar que,
como cualquier proceso regido por humanos, la publicación científica
también es susceptible de presentar errores e imperfecciones. Pero
que no sea perfecto no significa que, en general, no funcione
bastante bien. Es más, existe un consenso entre científicos en que
no es perfecto pero es el mejor que tenemos. De hecho, lo normal es
que la ciencia de más calidad acabe publicada en las mejores
revistas científicas. Así, asumiendo una gran responsabilidad como Editor de Frontiers, intentaré contribuir para que cada artículo
tenga la mayor calidad posible ya que ese mérito será, en una pequeña parte,
compartido con los revisores mientras decidimos -paradojas
de la vida- sobre “lo que es y lo que no es ciencia”.ENTRADA ANTERIOR ENTRADA SIGUIENTE

PROXIMAS FORMACIONES

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El Curso de Nutrición Deportiva Más Elegido de Habla Hispana: Francis Holway en VIVOÚnete a los miles de nutricionistas que han transformado su práctica. La 22ª edición de la formación que combina la ciencia más rigurosa con 20 años de experiencia en la élite mundial (COI, NFL, NBA).1. Francis Holway El Curso de Nutrición Deportiva de Francis Holway en G-SE no es una formación más. Es el programa de referencia, avalado por la confianza de más de 6.700 profesionales que ya han elegido este curso. Aprenderás del Maestro: Francis Holway, M.Sc., es una auténtica eminencia cuya trayectoria trasciende la nutrición. Además de ser un Master en Ciencias de la Nutrición Humana y Deportiva, su enfoque integrador de nutrición, antropometría y entrenamiento lo ha convertido en un consultor imprescindible a nivel global, requerido permanentemente por ligas y equipos de élite en EE. UU. (NBA, NFL, Hockey, Soccer). Su impacto profesional ha sido tal que su trabajo fue destacado en una nota del prestigioso The Washington Post. Antecedentes que te aseguran la excelencia: Asesor del Comité Olímpico Internacional (COI) y del Comité Olímpico de Estados Unidos (USOPC). Consultor en la NFL Combine, NFL, NBA y ligas de élite. Ex Nutricionista de Club Atlético River Plate. Máximo nivel I.S.A.K. 4 en antropometría. 2. Contenido Científico-Práctico: De la Fisiología al Plan Nutricional Francis Holway reedita y actualiza continuamente este programa, combinando una sólida base de bibliografía científica con su vasta experiencia práctica de 20 años. Este curso te brindará una comprensión profunda, desde las bases fisiológicas hasta la aplicación de micronutrientes, con el rigor y el pensamiento crítico que requiere la élite. Módulos Centrales de la Formación (Lo que dominarás): Fisiología del Ejercicio Aplicada: Comprenderás los sistemas energéticos, el uso de sustratos, el metabolismo de proteínas en el ejercicio, y las adaptaciones fisiológicas a diferentes tipos de entrenamiento (fuerza, resistencia, velocidad). Cineantropometría y Optimización Morfológica: Analizarás la composición corporal (masas muscular y adiposa), la importancia de la estructura ósea y los aspectos biomecánicos que influyen en el deporte, una herramienta clave del docente. Macronutrientes Estratégicos (Carbohidratos, Proteínas y Lípidos): Aprenderás a clasificar, dosificar y distribuir diariamente los macronutrientes, incluyendo requerimientos para deportes de fuerza/resistencia y estrategias como el *low-carb* para adaptación celular. Requerimientos Energéticos y Cálculos Prácticos: Dominarás la estimación del metabolismo basal, el gasto energético de actividades físicas y los cálculos precisos de requerimientos nutricionales para deportistas en diferentes fases. Integración y Planificación: Analizarás las nuevas tendencias, desmantelarás mitos, abordarás el trabajo multidisciplinario y gestionarás las instancias delicadas donde la mejora del rendimiento colisiona con la salud del atleta. 3. Metodología Inmersiva y 100% en VIVO (Live Learning) A diferencia de otros cursos pregrabados, en este curso la calidad de la interacción es prioridad. Clases 100% en VIVO: El programa se desarrolla con Clases Magistrales en vivo (Live Learning), donde podrás interactuar y resolver tus dudas en tiempo real con Francis Holway. Interacción Máxima: Cada materia incluye Mesas Redondas y Foros que son totalmente atendidos por el docente, asegurando que el aprendizaje sea dinámico, personalizado y profundo. Fechas Clave: La formación se extiende de Marzo de 2026 a Julio de 2026. Encuentros en vivo: Jueves 15hs ARG 4. La Voz de la Comunidad (Lo que dicen nuestros alumnos) Con una tasa impresionante de aceptación y cientos de opiniones reales, la experiencia de aprendizaje es nuestro mejor aval. “Formarse con él es todo un privilegio! Francis es un excelente profesor y profesional, que transmite los contenidos de forma precisa y sencilla, brindando un espacio de aprendizaje muy ameno y llevadero.” — Manuela L. Marcus “Un curso imprescindible. Es una verdadera eminencia y, además, muy didáctico a la hora de transmitir sus conocimientos. ¡Para mí es un gran referente!”
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Certificado actualización en Bases Fisiológicas y su aplicación al Entrenamiento para la Salud y el Rendimiento

¿Tu práctica profesional avanza al mismo ritmo que la ciencia? En un entorno donde la fisiología del ejercicio y las ciencias del entrenamiento se reinventan constantemente, quedarse con la teoría de ayer es el primer paso para perder competitividad. Este certificado es tu acceso directo a la evidencia científica más reciente y disruptiva, diseñada exclusivamente para transformar el conocimiento de vanguardia en estrategias prácticas e inmediatas que maximicen la salud y el rendimiento de tus atletas o clientes. Llegó el momento de liderar con base científica; despliega el programa completo y descubre cómo marcar la diferencia. ¿Por qué inscribirte en este programa? De la ciencia al campo: Aprenderás a integrar los últimos fundamentos fisiológicos directamente en la programación, control y prescripción del entrenamiento real. Criterio clínico y deportivo: Desarrollarás una mirada crítica sobre la literatura científica actual para tomar decisiones respaldadas por datos, no por modas. Rompe paradigmas: Un espacio dinámico diseñado para cuestionar viejos dogmas, intercambiar experiencias de alto nivel y generar nuevas ideas que impulsen tu carrera. ¿A quién está dirigido?Este espacio de alta especialización está diseñado para profesionales, entrenadores, estudiantes avanzados e investigadores del ámbito del ejercicio físico y el deporte que buscan elevar la calidad de sus intervenciones y construir una práctica sólida, actualizada y orientada por la evidencia. Ejes temáticos claveEl plan de estudios se concentra en tres pilares fundamentales de la fisiología moderna: Ejercicio, adaptación metabólica y señalización celular: Implicaciones críticas en el envejecimiento muscular. El rol del lactato en la salud y el rendimiento: Reevaluando su verdadera función metabólica. La intensidad de entrenamiento como factor clave: Revisión profunda, novedades en el control biomecánico/fisiológico y programación avanzada
Primera Edición
¿Se puede Reducir la Presión Arterial con una Sesión de Musculación?

¿Se puede Reducir la Presión Arterial con una Sesión de Musculación?

Todo
el mundo sabe que el entrenamiento de fuerza produce incrementos en
la presión arterial durante la propia sesión de entrenamiento. Esto
ha generado multitud de estudios para intentar comprender qué
factores influyen en esta respuesta. De esto sabe mucho mi admirado
colega, el Dr. Eliseo Iglesias, que
dentro de poco nos sorprenderá con los resultados de un nuevo estudio en
el que colaboré. Pero hay un efecto agudo (inmediato) del ejercicio
sobre el estrés cardiovascular que también ha sido muy estudiado.
Me refiero a la Hipotensión Post-Ejercicio (HPE), que es la
reducción transitoria de la presión arterial después de una sesión
de entrenamiento físico. La HPE ha sido observada después de
distintos tipos de entrenamiento y es muy útil como terapia
no medicamentosa para el control de la presión arterial en
diferentes poblaciones, especialmente en hipertensos. A pesar de toda
la investigación realizada hasta la fecha, aún no está claro cuál
debe ser el tipo y la dosis de entrenamiento para inducir HPE ya que,
entre otros factores, parece que las características específicas de
cada población van a determinar de forma importante la naturaleza
del estímulo más adecuado en cada caso.

En esta
línea, ha sido publicado recientemente un estudio en el que colaboré
con unos colegas brasileños que están evaluando los
ejercicios más adecuados para el tratamiento de pacientes con
síndrome metabólico (SM). El SM es un conglomerado de patologías
asociadas al sedentarismo que incluye baja sensibilidad a la insulina,
obesidad e hipertensión, entre otras. Pues bien, en este estudio se
comparó el efecto que una sesión de entrenamiento de la fuerza
tenía sobre la HPE en un grupo de pacientes con SM y en otro grupo
de mujeres de características similares pero no diagnosticadas con
SM. El resultado más sorprendente e interesante de este estudio es
que la sesión diseñada de fuerza redujo durante todo un día la
presión arterial en el grupo de pacientes con SM, mientras que en el
otro grupo no se observó este efecto. Considerando las diferentes
variables que estudiamos, no podemos sugerir aún el mecanismo
que explique estas diferencias entre grupos. En cualquier caso, sí
podemos recomendar que una sesión de
entrenamiento moderado de fuerza es un tratamiento adecuado para el control de la hipertensión en mujeres con
SM, al igual que ocurre con otras modalidades de ejercicio y en otras
poblaciones.ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Estrésame que estoy en Forma o sino me Deprimo

Estrésame que estoy en Forma o sino me Deprimo

La semana pasada estuve dando clase en la asignatura de Psicología del Deporte del curso de doctorado. Como estudio e investigo más fisiología que psicología, al final acabo hablando más de psico-fisiología, aunque también discutimos un poco de antropología, etología, y otras ciencias muy divertidas cuando se trata de querer entender la conducta humana. Uno de los temas que más llamó la atención de los alumnos durante el curso fue el del rol de la aptitud física en la tolerancia al estrés. Éste es un tema clásico de la literatura que, pese a acumular una gran cantidad de evidencia, aún presenta algunas dudas importantes. De hecho, del mismo modo que hay muchos trabajos que describen una mayor tolerancia al estrés en aquellos sujetos con más aptitud física, especialmente la aeróbica, también se pueden encontrar muchos otros que no encuentran esta relación, lo que exige más esfuerzo por parte de los investigadores para intentar encontrar aquellos factores que están mediando en esta relación. Estas cuitas son las que impulsaron nuestra propuesta en Frontiers, en la que ya han confirmado su participación algunos de los investigadores más sobresalientes en esta área.Al mismo tiempo, hemos comenzado una línea de investigación en ejercicio, estrés y depresión aquí en Brasilia. El primer estudio es el de mi alumna de Máster Laís Tonello. El trabajo ya está en marcha y esperamos poder publicar los primeros resultados a finales de este año. Laís está investigando el efecto protector de la aptitud aeróbica en la tolerancia al estrés en pacientes con síntomas de depresión. Éste estudio es muy pertinente porque la exposición crónica al estrés puede desembocar en depresión y, en este sentido, se hace necesario entender cómo se puede determinar la dosis de ejercicio apropiada para proteger a las personas contra el estrés. Otro aspecto importante se refiere a los indicadores biológicos que nos pueden anticipar la aparición de la depresión. Aunque este aspecto lo abordaremos mejor en una etapa posterior de la investigación, ya estamos analizando los primeros resultados para ver si podemos establecer alguna relación entre la actividad del sistema nervioso autonómico y la tolerancia al estrés en pacientes con síntomas de depresión. Como la aptitud aeróbica está muy relacionada al control autonómico de la frecuencia cardiaca, esperamos poder entender mejor -con los resultados de este estudio- qué rol desempeña aquí la aptitud aeróbica.Uno de los problemas conceptuales que percibí al empezar a estudiar este tema, es que existe una paradoja que se hace muy evidente si nos fijamos en atletas de élite. Esto es, siendo que un atleta muy entrenado tiene una aptitud física excepcional, lo paradójico es que cuando este atleta está en forma y, por lo tanto, está en su máximo nivel de adaptación específica, al mismo tiempo es muy vulnerable a cualquier estímulo estresante de naturaleza diferente al de su exigencia competitiva. Es más, y rizando aún más el rizo, lo más paradójico es que ese mismo atleta en forma, si dejase de repente de estresar su organismo con las exigencias propias de su deporte, caería fácilmente en una depresión. Con estas sugerentes ideas hemos decidido abordar este problema con algunos nuevos conceptos tomados del paradigma competitivo, pero aplicados esta vez al ámbito clínico. El tiempo nos dirá si hemos tomado la dirección apropiada.ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Entrevista a David Behm: foam rolling, estiramientos, entrenamiento inestable… Y muchas cosas más.

Entrevista a David Behm: foam rolling, estiramientos, entrenamiento inestable… Y muchas cosas más.

Como ocurre a veces, no tenía acceso a una revista científica para conseguir un artículo que me interesaba. Decido entonces escribir al autor para pedirle una copia del mismo. Me lo envía amablemente y, después de leerlo, decido preguntarle algunas cuestiones más sobre el tema. Nos ponemos a discutir y, al final, de esa discusión sale con el tiempo un artículo. El artículo es sobre potenciación en el salto, y el colega no es otro que Dave Behm. Para quien no lo conozca, Dave podría considerarse uno de los científicos de fisiología neuromuscular aplicada más reputados del mundo. Presenta una extensa lista de trabajos de gran aplicación práctica publicados en las mejores revistas, en áreas como el entrenamiento de fuerza, la potenciación, la fatiga, el stretching, el entrenamiento en superficies inestables y, ya más recientemente, el foam rolling.Ahora ya estamos encarando nuevos proyectos e, incluso, planificando para que algunos de mis alumnos vayan a aprender algunas técnicas a su laboratorio allá en Canadá. Si hace años me dicen que iba a acabar colaborando con uno de los autores que más había estudiado y aplicado en el campo, no lo creería. Además, y como ya he podido comprobar en el caso de otros grandes colegas, es de destacar su accesibilidad y afabilidad. Una prueba es esta completa entrevista que me ha concedido para el blog y que he traducido para vosotros. Espero que la disfruteis.¿Cómo fue tu primer contacto con el deporte?Empecé compitiendo en hockey sobre hielo y en béisbol cuando tenía 7 años. El rugby (fútbol americano) fue otra pasión que desarrollé cuando empecé a competir a los 11 años. Once años después fui seleccionado para la Liga Profesional Canadiense. Después de una breve y poco exitosa carrera como jugador profesional, sentí la necesidad de intentarlo con nuevos deportes y así empecé a jugar al tenis y al squash. Me sentí afortunado por tener algo de éxito en estos deportes, ganando algunos campeonatos provinciales en ámbos. También comencé a competir a nivel recreativo en carreras de fondo llegando a completar 4 maratones a un ritmo lento (<4 horas), y algunas carreras de 10 km que, para un individuo de mi peso (90 kg) en aquel entonces, conseguí completar en un respetable tiempo (<40 min).¿Qué deportes practicas actualmente?Infelizmente, debido tanto a cuestiones genéticas como a mi carrera deportiva, he desarrollado artritis en mis rodillas y en la espalda baja. Ahora aunque ya no puedo ganar más campeonatos, sigo jugando a nivel recreativo al tenis, al squash y al hockey; y también salgo en bicicleta y entreno con pesas para mantener mi nivel de acondicionamiento.¿Qué deportes te gustan más como aficionado?Me gusta más participar que ver deporte, con lo que veo poco deporte en realidad. Sin embargo, veo los torneos del Grand Slam, los JJ.OO. y algunos campeonatos.¿Cuándo y cómo descubriste tu vocación científica?Una de las razones por las que no desarrollé una carrera como jugador de Rugby es que no poseía la velocidad de carrera propia de un jugador profesional. En por esto que mi tesis de licenciatura fue sobre los efectos de la supervelocidad en tapiz. El entrenamiento de supervelocidad se realiza alcanzando velocidades un 5-10% más rápidas de las que se alcanzarían en condiciones normales durante 5 seg. o algo más. Esto es posible porque el tapiz proveé parte de la energía necesaria para mantener velocidades supramáximas en un corto periodo de tiempo.Después que me gradué, trabajé como entrenador de hockey y rugby universitario. Cuando el equipo de hockey se vio afectado por los recortes de la Universidad, me fui a trabajar como Director Técnico de un club de atletismo. No sentí que aquello me satisfaciera lo suficiente y comprendí que lo que me gustaba realmente eran los retos intelectuales relacionados a la enseñanza y la investigación. Ya como entrenador joven, con sólo 23 años, escribía artículos sobre aspectos técnicos del hockey. Así que me fui de mi puesto como Director Técnico y volví a la facultad para completar el Máster con el objetivo de completar después el Doctorado.¿Que científicos influyeron más en tu carrera?Digby Sale fue mi orientador durante el Máster. Mis intereses en la investigación sobre las respuestas neuromusculares al entrenamiento de fuerza estaban íntimamente relacionadas a su línea de investigación. Mi primer artículo muy citado sobre la intención de producir fuerza de forma explosiva, publicado en 1993 en el Journal of Applied Physiology, fue mi tesis de Máster con el Dr. Sale. Admiré profundamente su pasión, atención al detalle, y humildad intelectual. Podría considerar a Digby mi mejor modelo como investigador.Behm D.G. and Sale D.G. Intended Rather than Actual Contraction Velocity Determines the Training Specific Response. Journal of Applied Physiology 74(1): 359-368, 1993. ¿Cómo influyó tu experiencia como atleta en el desarrollo de tus trabajos científicos?Como ya comenté antes, mis debilidades como atleta me impulsaron a investigar sobre ellas. ¿Cómo puedo ayudar a otros a entrenar para ser más rápidos? Esto me llevó después a otras áreas de interés como el entrenamiento de la fuerza, los pliométricos, el calentamiento, el estiramiento, la potenciación neuromuscular y otros temas relacionados al rendimiento. Podría decirse que mis debilidades como atleta me llevaron a ser lo más eficaz posible como investigador para poder ayudar a otros a tener el éxito que no disfruté, con mejores técnicas de entrenamiento.¿Qué consejos darías a los futuros estudiantes para elegir los temas de investigación de Máster y Doctorado?El proceso de formación es largo y tedioso. Los estudiantes deberían encontrar temas que puedan interesarles de forma apasionada durante mucho tiempo. Sin embargo, también deberían considerar que la financiación no está disponible en todas las áreas. En Canadá se dedica muy poco dinero a la investigación en rendimiento. Sin embargo, hay mucho más dinero para la investigación para la salud. También hay muchas áreas para investigar en las que el estudiante puede no tener ninguna experiencia que pueden llegar a ser muy gratificantes. Por todo esto, nunca tengan miedo de participar como colaboradores o voluntarios en cualquier tipo de investigación para descubrir así nuevas áreas por las que apasionarse. Podría aparecer un área de la que nunca oíste nada en la que podría haber una publicación esperando para llevar tu nombre. Así, es importante desarrollar una gran variedad de destrezas para poder competir en áreas en las que hay financiación, que podrían no ser de tu máximo interés, para luego utilizar ese dinero para disfrutar con tus responsabilidades mientras te dedicas con pasión a ello (si tu pasión no tiene muchas posibilidades de financiación).Como asesor científico, ¿qué experiencia ha sido más relevante en tu trayectoria?Ayudé a implementar un programa de fuerza y acondicionamiento para nuestro equipo Campeón Olímpico de Curling. Ellos no eran precisamente los favoritos para ganar ni el campeonato canadiense. Sin embargo, con un entrenamiento de fuerza en superficies inestables que les programé, con sus habilidades técnicas, y la ayuda de un psicólogo deportivo de nuestro equipo, consiguieron ganar tanto el campeonato canadiense como la medalla de oro olímpica.Has publicado en una gran variedad de temas. ¿Cuáles consideras que pueden definir mejor tu conocimiento específico?Me gusta definirme como fisiólogo neuromuscular aplicado. La mayoría de mis investigaciones han examinado los patrones de activación muscular y las propiedades contráctiles evocadas de diferentes tipos de estímulos. Me gustaría que la gente me viese como un investigador que intenta explicar el COMO (los efectos de...) y el PORQUÉ (los mecanismos envueltos con...) de diferentes tipos de actividad, ejercicio y formas de entrenamiento.En relación a las técnicas de estiramiento, ¿podrías comentar brevemente los principales hallazgos y sus aplicaciones prácticas, de tus estudios sobre el estiramiento en el calentamiento?Para resumir lo máximo posible, podríamos decir que el estiramiento prolongado (>60-90 seg. por estiramiento) puede producir un empeoramiento en el rendimiento. Sin embargo, duraciones menores de estiramiento estático, como por ejemplo menos de 10 seg. por estiramiento, no han demostrado causar un deterioro. El estiramiento dinámico tiende a no producir efectos negativos o puede incluso mejorar el rendimiento. Hay también unos pocos estudios con Propiocepción Neuromuscular Facilitada (PNF) que también muestran empeoramientos. El estiramiento dinámico ha demostrado ser en unos pocos estudios igualmente similar al estiramiento estático para inducir un mayor rango de movimiento. Así, para individuos que necesitan un rango de movimiento grande para su actividad, yo les sugeriría una combinación de estiramientos pasivos de corta duración (3-6 estiramientos de <10 seg.) junto con 5-10 min. de estiramientos dinámicos. La actividad aeróbica debe ser realizada antes y después del estiramiento. Consulten mi artículo de revisión para más información:Behm D.G. and Chaouachi A. A Review of The Acute Effects of Static and Dynamic Stretching on Performance. European Journal of Applied Physiology 111(11): 2633-2651, 2011.Un mito en muchos deportes es que el estiramiento puede ayudar de forma importante a prevenir lesiones. ¿Qué podrías comentarnos de esta creencia popular?Un buen estudio muy conocido de Pope con voluntarios de las fuerzas armadas no encontró reducciones en la incidiencia de todo tipo de lesiones con estiramiento previo. Por supuesto, nadie esperaría que el stretching redujese la incidencia de fracturas. Hay otros pocos estudios demostrando resultados similares. Sin embargo, Malachy McHugh de Nueva York indicó en su revisión que el stretching reduce la incidencia de lesiones del tejido conectivo. Así, yo recomendaría el stretching, especialmente el dinámico, antes de las competiciones porque quizás podría ayudar a prevenir lesiones del tejido conectivo.Para el atleta recreativo medio, ¿qué sugerirías para organizar su programa de estiramientos si el objetivo es la salud?El estiramiento para incrementar el rango articular para la salud debería de realizarse en una sesión de stretching aparte, y no antes de la rutina habitual. Del mismo modo que no realizaría una sesión de entrenamiento de la fuerza antes de competir, no deberían realizarse sesiones intensas de estiramiento antes de entrenar o competir. Así, puedes realizar estiramientos estáticos de 30-60 seg., que son los que típicamente demuestran los mayores incrementos en el rango articular, sin preocuparse así de la pérdida de rendimiento. Podemos ver más recientemente una nueva moda en la industria del fitness en relación al entrenamiento en superficies inestables. ¿Funciona realmente o hay muchas formas para alcanzar los mismos beneficios que con otras técnicas de entrenamiento? ¿Podría resultar de diferente modo al prescribir ejercicio a atletas de élite?Mis artículos de revisión en esta área dan mucha información en detalle a quien le interese leerlos.Behm DG, Colados JC. The effectiveness of resistance training using unstable surfaces and devices for rehabilitation. International Journal of Sports Physical Therapy 7(2): 226-241, 2012.Behm D.G., Drinkwater E.J., Willardson J.M., Cowley P.M. The role of instability rehabilitative resistance training for the core musculature. Strength and Conditioning Journal 33(3): 72-81, 2011.Behm D.G., Drinkwater E.J., Willardson J.M., Cowley P.M. Canadian Society for Exercise Physiology Position Stand on The Use of Instability to Train the Core In Athletic and Non-Athletic Conditioning. Applied Physiology, Nutrition and Metabolism 35: 109-112, 2010.Behm D.G., Drinkwater E.J., Willardson J.M., Cowley P.M. The use of instability to train the core musculature. Applied Physiology, Nutrition and Metabolism 35: 95-108, 2010.En resumen, si quieres entrenar para desarrollar la fuerza máxima y la potencia, el entrenamiento en superficies inestables compromete la fuerza, la potencia, la velocidad y el rango de movimiento (por ej. al ejecutar una sentadilla). Así, las cargas altas que pueden realizarse en condiciones de estabilidad no pueden ser utiizadas en condiciones de inestabilidad. Sin embargo, la activación muscular se mantiene elevada para estabilizar y proteger las articulaciones. Para un atleta, implementar ejercicios con superficies inestables podría ser apropriado en un entrenamiento periodizado durante las fases en las que los volúmenes deben ser reducidos. Esto podría estimular el equilibrio periódicamente con una gran activación muscular pero con un cierto alivio para la musculatura al prescindir de cargas muy altas.El entrenamiento inestable es bueno para el individuo medio que desea entrenar para la salud. No es necesario entrenar hasta el fallo o utilizar cargas extremadamente altas para mantener el sistema neuromuscular saludable. El estrés no habitual es todo lo que se necesita para la salud y así, las cargas moderadamente altas y la alta estimulación muscular que se puede alcanzar con el entrenamiento en superficies inestables proveería este tipo de estreses no habituales.¿Qué podrías comentar de tus proyectos actuales y futuros?Tenemos varios proyectos en marcha. Estamos examinando los efectos de los foam rollers y los roller massagers en la amplitud de movimiento, el rendimiento posterior y su efectividad para aliviar las restricciones miofasciales. Pearcey G, Bradbury Squires D, Drinkwater EJ, Behm DG, Button DC. Effects of Foam Rolling on Delayed Onset Muscle Soreness and Recovery of Dynamic Performance Measures. Journal of Athletic Training, 2013.MacDonald G, Penney M, Mullaly M, Cuconato A, Drake C, Behm DG and Button DC. An Acute Bout of Self Myofascial Release Increases Range of Motion Without a Subsequent Decrease in Muscle Activation or Force. Journal of Strength and Conditioning Research, 2013.Hemos publicado el primer trabajo científico sobre foam rolling que examina sus efectos en la amplitud y el rendimiento. Sólo había un estudio previo que había examinado la dureza propia del foam roller. Es de destacar que encontramos mejoras en la amplitud de movimiento sin deterioro en la producción de fuerza, lo que difiere de la respuesta típica con estiramiento estático. Hemos enviado un nuevo artículo al Medicine & Science in Sports & Exercise que demuestra que el foam rolling puede reducir el deterioro asociado con el dolor muscular tardío cuando comparado con el grupo control. Así, no desaparece el dolor muscular tardío, pero comparado con el grupo control que no hizo nada, los síntomas son menores. Nuestro siguiente paso será investigar si los foam rollers funcionan de hecho de forma similar que la técnica de liberación miofascial o si funcionan debido a otros mecanismos. Los efectos del foam rolling es una área muy popular en este momento.Además, estamos también examinando los mecanismos que subyacen a la fatiga cruzada. Esto es, fatigar un músculo en un miembro puede resultar en fatiga contralateral del músculo inactivo. ¿Se origina este fenómeno sólo en el cerebro o puede también ser originado en la médula? Estamos usando estimulación magnética transcraneal y otros tests neurológicos para examinar esta área.Gracias por preguntarme por mis investigaciones. Espero que estos comentarios hayan sido de utilidad.Gracias a ti Dave.ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Relación entre la Capacidad Aeróbica y el Rendimiento en el Yo-Yo IR1 en jugadores Profesionales de Futsal Brasileños

Relación entre la Capacidad Aeróbica y el Rendimiento en el Yo-Yo IR1 en jugadores Profesionales de Futsal Brasileños

Hoy por la mañana recibí el correo de aceptación del artículo de un estudio muy sencillo con un equipo de futsal que evaluamos hace ahora dos años. Fue de estas cosas que vienen sin buscarlas. Llevaba muy poco tiempo en Brasilia y me contactaron los del equipo local de futsal porque, después de unos cambios en el cuerpo técnico, necesitaban una evaluación fisiológica completa para poder organizar el nuevo plan de trabajo.Dicho y hecho. Preparamos los laboratorios, el material, determinamos las fechas y rápidamente instruí a mis alumnos para ayudarme en la toma de datos ya que llevábamos muy poco tiempo trabajando juntos. Lo más dificil fue cerrar las fechas para ajustarlas a la planificación del equipo y a la disponibilidad de los laboratorios. Lo conseguimos no sin cierta dificultad y con algunos cambios de última hora.Y llegó el día de los primeros tests con el primer grupo de jugadores. Mientras un grupo realizaba el Yo-Yo test de recuperación intermitente (nivel 1), el otro iría al laboratorio para completar un protocolo en tapiz para determinar el consumo máximo de oxígeno (VO2max). Pero en mis planes no estaba la sorpresa del día: el responsable de comunicación del equipo había avisado a los de la televisión, y allí se presentó también un reportero con su equipo técnico buscando noticias. No me hizo mucha gracia por la posible reactividad de los jugadores pero, como habíamos aleatorizado el orden de las pruebas individualmente, este posible efecto se pudo minimizar. Eso, además de lo acostumbrados que estaban los jugadores con estas cuestiones. Al final, hasta tuve que responder también yo a unas preguntas cuando ya acabaron las evaluaciones de ese día.El caso es que nunca me habría imaginado que mi primera evaluación en Brasil iba a salir en la televisión. Por suerte, el resto de evaluaciones se sucedieron con la normalidad habitual, dentro de las limitaciones propias de evaluar a jugadores profesionales. Cuando publiquen el artículo, ya pondré también aquí el enlace. Ahora os dejo el resumen traducido.
RELACIÓN ENTRE LA CAPACIDAD AERÓBICA Y EL
RENDIMIENTO EN EL YO-YO IR1 EN JUGADORES PROFESIONALES DE FUTSAL
BRASILEÑOS

Boullosa DA, Tonello L, Ramos I, Silva AO, Simões HG,
Nakamura FY.

PROPÓSITO:
evaluar la relación entre las capacidades aeróbica e intermitente
en un equipo profesional de futsal. MÉTODOS:
quince jugadores de futsal de la primera división brasileña (edad:
25,9
± 5,1 años; altura: 1,77 ± 0,04 m, masa corporal: 74,37 ± 6,02
kg) realizaron en orden aleatorio un test en rampa y el test Yo-Yo de
recuperación intermitente nivel 1 (Yo-Yo IR1) al comienzo de la
temporada para determinación del consumo máximo de oxígeno
(VO2max),
la velocidad pico en el test en rampa (Vpico),
y la habilidad de carrera intermitente. RESULTADOS:
la media del VO2max
fue de 57,25 ± 6,35
ml∙kg-1∙min-1,
con una Vpico
de 17,69 ± 1,88
km∙h-1.
El rendimiento en el Yo-Yo IR1 fue de 1226
± 282 m. No hubo correlación entre el VO2max
y el rendimiento en el Yo-Yo IR1 mientras que la Vpico
y el rendimiento en el Yo-Yo IR1 mostraron una correlación moderada
(r=0,641; p=0,007).
CONCLUSIÓN:
Con estos resultados se podría sugerir que tanto la evaluación
física continua como la intermitente son necesarias para obtener un
perfil de rendimento completo en jugadores de futsal. El bajo
rendimiento en el Yo-Yo IR1 de los jugadores de futsal brasileños,
cuando comparado con atletas de élite de otros deportes de equipo,
requiere ser investigado.ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Un Test muy simple para evaluar la Fuerza en Corredores de Fondo y Triatletas

Un Test muy simple para evaluar la Fuerza en Corredores de Fondo y Triatletas

Corría el
año 2002. Llevaba ya algunas evaluaciones con los jóvenes pupilos del entrenador español Julio Rodríguez. Para quien
no lo conozca, Julio tiene el mérito de haber entrenado, entre otros
muchos grandes atletas, a olímpicos como Carlos Adán y Alejandro
Gómez (mejor marca de un debutante europeo con 2 h 7 min. 54 seg. en
la maratón de Rotterdam de 1997). En una de aquellas sesiones de
evaluación, por curiosidad, decidí evaluar la capacidad de salto
después del test incremental en la pista. La sorpresa fue mayúscula:
los atletas saltaban más poco después de haber llegado a la
extenuación. Rápidamente fui a comentárselo a mi director de
tesis, el Dr. Tuimil y, ante el sorprendente hallazgo, él sugirió
que quizás los atletas no habían calentado de forma adecuada y por
eso habían saltado más a pesar de la fatiga.

Pasó el
tiempo y revisando la
literatura a finales de 2005 me encuentro con un artículo de mi
colega Timo Vuorimaa describiendo este mismo fenómeno en corredores de élite finlandeses. La
sensación que tuve fue doble. Por un lado, la alegría de saber
que aquel fenómeno no era casual; pero por otro lado sentí la
frustración de saber que pudimos haber sido los primeros en publicar
aquellos sorprendentes resultados. En cualquier caso, esto sirvió
para ponernos manos a la obra e intentar comprender cuál era el
significado biológico de aquel fenómeno.

Primero
publicamos los resultados que ya teníamos en un congreso en el que recibí algunas críticas por parte de alguna colega que sugirió que el problema podía estar en el calentamiento.
Así, decidimos estudiar si esta respuesta se podía
observar también en jóvenes no corredores. Como sospechábamos, los
no corredores, incluso siendo físicamente activos, no saltaban más
después del test incremental, con lo que quedaba claro que esta
peculiar respuesta es propia de los atletas entrenados en
resistencia. Así fue cómo comenzamos a profundizar más aún en este rompecabezas y, de hecho, se convertiría en nuestro principal objetivo para mi tesis doctoral en la que pude evaluar a los fenomenales atletas -algunos de ellos de nivel internacional- de entrenadores tan prestigiosos como Oliva Román o Alfonso Ortega, entre otros.

En un primer trabajo observamos que la magnitud y el mantenimiento de la potenciación en el
salto dependia del protocolo de carrera. Así, a más duración, más
incremento en el salto que se mantenía también durante más tiempo. Posteriormente y gracias a la plataforma de
fuerzas que me prestó el Dr. Fernando Lusquiños de la Universidad de
Vigo, pudimos verificar un aspecto muy importante para entender mejor
todo aquello: los atletas y triatletas que menos fuerza
perdían en la fase excéntrica del contramovimiento como consecuencia de la fatiga, eran los que más incrementaban la potencia pico durante la fase concéntrica y,
consecuentemente, la altura del salto. Además, aquellos que
potenciaron el salto lo hicieron también con el rendimiento en el
sprint, lo que tiene una aplicación práctica muy importante si
pensamos en los últimos momentos de una competición. Este último
trabajo de mi tesis lo podeis consultar en este enlace. Habían pasado 9 años, desde nuestras primeras observaciones, cuando fue finalmente publicado.

Así, con
los resultados de estos estudios, podemos sugerir la evaluación
de la capacidad de salto a los 2 minutos de finalizar una prueba
incremental de carrera para monitorizar la adaptación neuromuscular de los
atletas de resistencia. Si el atleta salta más después del test que
después de un calentamiento suave, significa que la potenciación
predomina sobre la fatiga y, por lo tanto, el atleta está
muscularmente bien acondicionado, independientemente de su adaptación
metabólica. Cuanto más se incremente el salto en fatiga, mejor. En cambio, si
el atleta salta lo mismo o incluso menos, podemos deducir que
muscularmente el atleta no está tan bien adaptado ya que predomina la fatiga sobre la potenciación, con lo que
precisará mejorar sus niveles de fuerza específica para tolerar
mejor la fatiga asociada a la carrera.P.S. La de la foto es Rocío Rodríguez Longa (2’49″33 en 1,000 m.l.).ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

¿Existe realmente la Velocidad Aeróbica Máxima?

¿Existe realmente la Velocidad Aeróbica Máxima?

Dado el
interés que suscita este parámetro tan útil para la evaluación de
la resistencia, me gustaría aprovechar este espacio para exponer
unas consideraciones que estimo necesarias para evitar algunas
frecuentes malinterpretaciones sobre la velocidad aeróbica máxima
(VAM). Recuerdo al interesado lector que lo que aquí escribo no es
ciencia y sí divulgación científica, ya que para la comunicación
científica ya están las revistas especializadas. Para una consulta
más detallada sobre la VAM y su aplicabilidad, sugiero la lectura del artículo de revisión de Tuimil y Rodríguez de 2003.

La
VAM se puede definir como la mínima velocidad que solicita el
consumo máximo de oxígeno (VO2max)
en una prueba incremental. Lo mismo se puede aplicar a la potencia
aeróbica máxima (PAM) si, en vez de velocidad, medimos la potencia.
Esta definición lleva implícitas dos ideas fundamentales. La
primera se refiere a que el VO2max
se podría alcanzar a más de una velocidad. Sí, ha leído bien. Es
sólo una cuestión de tiempo pero, a velocidades superiores a las del
umbral anaeróbico, podremos alcanzar el VO2max
después de un tiempo realizando un ejercicio cíclico que involucre
a una gran masa muscular y a intensidad constante. Así, el tiempo
necesario para alcanzar el VO2max
será menor cuanto mayor sea la intensidad del ejercicio, siempre que
la fatiga muscular u otro factor limitante no nos obliguen a parar
antes.

La
segunda idea es que, como ya indicaron Hill & Rowell hace casi 20 años, la VAM es dependiente del protocolo. Esto es, va a depender
del número y duración de los incrementos en la velocidad, que
alcancemos el VO2max
a una velocidad y no a otra. De ahí que no es correcto comparar una
VAM obtenida con un protocolo con otra VAM de otro. Es más, con esto
en mente, ya tenemos claro que deberíamos hablar en realidad de
múltiples velocidades aeróbicas máximas (tantas como protocolos
válidos), porque va a ser el protocolo elegido el que determine a
qué velocidad alcanzamos el VO2max.
De hecho, en los tests en rampa, caracterizados por pequeños
incrementos en la carga en poco tiempo, en algunos casos se puede
alcanzar el VO2max
antes de llegar a la velocidad final en el test. De ahí que sea más
ortodoxo referirnos a la velocidad pico (Vpico) en este tipo de
tests.

Es
importante recordar que la evaluación incremental es el paradigma de
la evaluación cardiorrespiratoria por un simple motivo: en un único
test y en poco tiempo se pueden obtener diferentes parámetros
fisiológicos como umbrales y valores máximos. Pero esta ventaja
tiene sus inconvenientes: esos valores van a depender de la respuesta
individual al protocolo específico. Por eso es importante comparar diferentes momentos aplicando siempre la misma metodología. De
ahí viene también uno de los caballos de batalla de la fisiología
del ejercicio: ¿ha
sido realmente máximo el esfuerzo durante el test incremental? Ésta
es una cuestión que ha generado mucha literatura y que da sentido a
que se utilicen -no sin cierto margen de error- criterios adicionales
para considerar válido el valor del VO2max
obtenido. Es más, siguiendo con esta lógica, podríamos afirmar
incluso que el VO2max,
en realidad, tampoco existe y deberíamos, por lo tanto, hablar mejor
de VO2pico,
esto es, el valor máximo de VO2
asociado a un protocolo determinado.

Un
clarísimo ejemplo de todo esto lo encontramos en un trabajo reciente que formó parte del máster de Fernando Beltrami en el laboratorio
de Tim Noakes. Así, en este estudio, los autores observaron que los
corredores alcanzaban valores de VO2max
superiores en un test con decrementos, comenzando a una intensidad
máxima, cuando comparado con un test incremental tradicional. Así,
la VAM del test con decrementos fue claramente inferior a la VAM del
test incremental. Aunque este estudio tiene -en mi opinión- algunas
limitaciones que no viene al caso discutir aquí, lo cierto es que
demuestra claramente que el valor de VO2max
y, por ende, la VAM, van a depender de cuánto limita el propio
protocolo la capacidad de los atletas para alcanzar el VO2max
a una velocidad determinada.P.S. El que sigue al ciclista (Anxo) en la foto es Gustavo Nieves (14’18″58 en 5.000 m).ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Correr con Música daría Positivo…

Correr con Música daría Positivo…

La semana pasada recibí un correo de Joaquín Pérez, un fervoroso amante del atletismo y de sumujer, la prestigiosa entrenadora Oliva Román. Joaquín me ponía al tanto sobre la reciente polémica ocurrida en la media maratón celebrada en mi querida ciudad de Vigo. Parece ser que, mientras el reglamento prohíbe competir escuchando música, hubo un gran número de atletas aficionados que sí compitieron con los cascos puestos. Sin entrar en las cuitas federativas derivadas del caso, esta información me ha estimulado para comentar aquí lo que dice la ciencia sobre este tema y que ya he discutido muchas veces con mis alumnos en los seminarios del doctorado.Es mucha la evidencia publicada que sugiere que escuchar música durante diferentes formas de ejercicio mejora el rendimiento. En general, esta mejora se atribuye a que, escuchando música, el foco de atención del atleta no se centra en sus propias sensaciones (fatiga, dolor), con lo que disminuye así la percepción del esfuerzo y, consecuentemente, puede mejorar el rendimiento. Mi colega y amigo, el Dr. Fábio Nakamura, ya me envió hace tiempo un estudio en el que determinaron que si la música es además la preferida, el rendimiento –en este caso en cicloergómetro- es superior cuando comparado con otro tipo de música. Ya más recientemente, el Dr. Flávio Pires, un colega aquí en la UCB, colaboró en otro estudio con corredores en el que observaron que la música que pinchaba un DJ (pinchó, entre otros, a Van Halen) puede influir en la capacidad de ritmo, resultando que cuando los atletas escuchaban la música en el primer 1,5 km de una carrera de 5 km, corrían más rápido que cuando no escuchaban música o que cuando la escuchaban en el último 1,5 km. El motivo de estas diferencias podría estar en que, a mayor fatiga, es más difícil que se produzca el cambio en el foco atencional al escuchar música, lo que es más fácil al principio de la prueba cuando el corredor aún está más fresco.Un aspecto muy interesante del que tuve noticia por mi colega, el Dr. Juan García López, con elque compartí una sesión muy agradable en Castellón el año pasado, es que los sistemas fisiológicos pueden vibrar durante la carrera a una frecuencia de ~3 Hz, lo que podría estar relacionado también con una mayor eficiencia. De este modo, un estudio de hace unos pocos años investigó cómo se sincronizaban el sistema cardiovascular y el desplazamiento vertical del centro de masas, con la música preferida de los atletas aficionados, a una frecuencia muy próxima a 3 Hz. Así, podríamos añadir que, además del posible beneficio del cambio a un foco atencional externo, también podría sugerirse el efecto positivo de nuestra música preferida que vibraría al unísono con nuestro organismo, generando así mejores sensaciones al correr. ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Sin Ejercicio no hay Paraíso

Sin Ejercicio no hay Paraíso

La semana
pasada participé en una mesa redonda en el Planalto Fitness sobre
ejercicio físico y genética. Tengo que reconocer que cuando me
invitaron pensé que era una broma o una equivocación ya que mis
incursiones en la genética se limitan a una única colaboración en un artículo mientras que los otros ponentes trabajan habitualmente
en esa área. Supongo que la organización me llamó para hacer de Pablo Iglesias en “El Gato al Agua”. La sesión
estuvo muy bien por el fructífero intercambio de ideas con los
asistentes a pesar de que le robamos unas horas de descanso al
domingo.
Uno de los
temas que salieron fue el de la reciente polémica generada por la
masectomía doble de Angelina Jolie. El comentario lo hizo el Dr.
Pereira al hilo del posible impacto de las mutaciones genéticas en
la salud y el rendimiento. Lo que pudimos percibir los ponentes en
las reacciones de los asitentes, al comentar esa y otro tipo de
cuestiones, es lo sobredimensionado que está el impacto de la
genética en la salud y el rendimiento deportivo. En el caso de la
Jolie, por ejemplo, podemos deducir que ella ha elegido la decisión
más radical en base a una serie de criterios médicos, pero seguro
que también los hay personales. Es decir, los médicos la han
alertado de que la mutación que ha heredado le da más
probabilidades de padecer cáncer de mama y ella ha tenido que elegir
entre reducir -que no eliminar- esas probabilidades (5%), o vivir con
la espada de Damocles de saberse con más papeletas para el fatídico
diagnóstico (80%). Este tipo de disyuntivas médicas son más frecuentes
de lo que nos creemos y, en el caso de la Jolie, podríamos especular
con otro tipo de razones para intentar
comprender su decisión ya que, para una mujer con recursos
económicos suficientes como para realizar pruebas periódicas con
los mejores especialistas, no debe ser fácil decidirse por la
solución más radical. En mi opinión, el trauma de haber perdido a
su madre por la misma enfermedad debe haber sido el principal motivo
para su decisión.

Dejando
de lado a la ciencia del rumor y volviendo a la genética, hay un
aspecto que no he leído por ningún lado y que es fundamental. Existe mucha evidencia científica sobre el impacto positivo que el ejercicio regular y la actividad física tienen sobre el riesgo de padecer cáncer de mama. A más ejercicio y actividad física se ha observado un riesgo menor (20-40%). Esto es claro si no olvidamos que la
genética por sí sola no explica nada ya que un gen nunca va a
regular en exclusiva ninguna función fisiológica. Aquí es donde es
muy importante recordar que el fenotipo es el resultado de la
interacción entre genética y ambiente y, de todos los factores del
ambiente que podemos modificar, son la actividad física y el
ejercicio los de más fácil modificación y también los más
económicos. De hecho, en un estudio del 2010 se observó que
las portadoras de esa mutación (BRCA 1/2) que habían practicado deporte después de los 30 años, tenían
muchas menos probabilidades de manifestar la enfermedad que aquellas
que no habían practicado deporte. Me imagino que el oncólogo y el entrenador personal de la Jolie están al tanto de estos hallazgos. Otro tema de discusión es
que las decisiones que las personas toman en estas situaciones tan difíciles suelen estar más cerca del razonable irracional que de la evidencia científica. De hecho, supongo que la mayoría de nosotros tomaríamos la misma decisión en idénticas circunstancias.ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Las Mentiras del Entrenamiento

Las Mentiras del Entrenamiento

Estoy
pasando unos días en Reino Unido. Una de las ventajas de un país
con tanta tradición es que te puedes encontrar con trozos de
historia por el camino como en el caso de la foto. A Harvey se le
considera el descubridor de la circulación pulmonar, aunque este
mérito lo pueda compartir en parte con el español Miguel Servet.
Cuestiones que ahora nos parecen obvias, como que la sangre es
oxigenada en los pulmones y bombeada por el corazón para garantizar
el aporte de nutrientes y oxígeno en el organismo a través de un
complejo entramado de vasos fueron, en un tiempo no muy lejano, ignoradas
e incluso después cuestionadas cuando fueron planteadas por
primera vez. Ese fue el caso de Harvey, aunque peor le fue a Servet
siendo el primero que describió en occidente la circulación
pulmonar, pero desde un punto de vista religioso y en un libro de
corte herético. Así le fue… Otra prueba más de por qué a los
anglosajones les va mejor con su civilización.
Nada nuevo
hay bajo el sol. La medicina se entremezcló durante siglos con lo
divino y a nadie le extrañaba. Lo mismo ocurre -en mi opinión- con
el entrenamiento deportivo en muchas ocasiones. Como fui cocinero antes que
fraile, creo que sé de lo que estoy hablando. Me explico. Mientras
en la medicina actualmente, ningún médico se sale de los protocolos
de actuación elaborados y re-elaborados a partir de la evidencia
científica; en cambio, muchos entrenadores frecuentemente se
arriesgan, prueban cosas, y hasta creen que descubren nuevas recetas
a partir de sus experiencias con atletas o grupos reducidos de
atletas. La evidencia científica está ahí pero no son tantos los
que la aceptan o incorporan del mismo modo que se hace ahora en la
medicina, aunque es cierto que la cosa está cambiado para bien. Esto
podría deberse a que, mientras un médico que se sale del protocolo
de actuación puede ser inhabilitado, en el entrenamiento deportivo
parece que en ocasiones el principio de autoridad está por encima del principio
científico. Lo malo es cuando sí hay evidencia científica
que puede orientar la práctica deportiva y aún se escuchan algunas
voces que apelan a todos los años que llevan haciendo aquello y les
ha funcionado. Mi pregunta en esos casos es muy simple: ¿cómo
sabes que no lo podrías haber hecho aún mejor? De hecho, todos
aceptamos normalmente que los atletas buenos son buenos a pesar de
sus entrenadores. Nunca olvidaré, por ejemplo, el día que tuve que ayudar a un excelente triplista como Alfonso Palomanes durante su
concurso en un campeonato de España universitario. Yo sería un
necio si pensase que mis indicaciones de “un pie adelante y un pie
atrás” iban a servir realmente de algo a un superdotado que es
capaz de cambiar el ritmo en la carrera de aproximación cuando
siente la inoportuna ráfaga de viento a unos metros de la tabla de
batida… Tampoco podemos olvidar el excelente trabajo previo con su
entrenador Mario González, por supuesto, que sabe conjugar su
experiencia como ex-atleta con los conocimientos adquiridos durante
su etapa universitaria. Es más, deben ser felicitados porque
recientemente Alfonso ha batido un récord (16,06 m) de casi 40
años.

Pero en esta
lógica hacia una mayor cientificidad del entrenamiento deportivo,
considero que son muchos los conceptos tradicionales que deberían
ser desterrados y, en cambio, siguen ahí a pesar de los años. Este
fin de semana participé de un foro y Raúl Domínguez comentó en un momento
de la discusión la resistencia al cambio que demuestran los -valga
la redundancia- deportistas de resistencia. Estoy totalmente de
acuerdo con él. De hecho, tengo varias anécdotas en ese sentido que
son una consecuencia de realizar mi doctorado y entrenar a
deportistas durante la misma época. Algunos con mayor
fortuna que otros, por supuesto. Como tenía acceso a mucha
información y, además mi tesis era con fondistas, era inevitable
que aplicase todos aquellos conceptos en el entrenamiento de mis
atletas. Uno de los aspectos más llamativos era que, basándome en
el trabajo de Chtara et al. (2005), realizaba siempre el trabajo de
fuerza al final de la sesión. Obviamente, este aspecto no pasaba
desapercibido para los grupos de atletas vecinos que debían de
pensar que estábamos locos como poco. El caso es que al aplicar ese
y otros muchos conceptos basados en evidencia científica, pude comprobar
cómo algunos de mis atletas lograban un determinado rendimiento con
un volumen de entrenamiento significativamente menor que el que
alcanzaban otros grupos de atletas del mismo nivel de rendimiento.
Esto pudo deberse a una mejor sinergia de todos los contenidos del entrenamiento. Lo que no podría asignar en ningún caso, ya que no
tenía grupo control para poder comprobarlo, es a cuáles de estas
diferencias específicamente de nuestro entrenamiento se debían aquellas mejoras. Esto que yo acepto sin problemas por mi formación
científica, es algo que difícilmente se percibe en el entrenamiento
tradicional. Pero como dije antes, parece que las cosas van cambiando
poco a poco, sobre todo viendo la cantidad de áreas (métodos de entrenamiento,
recuperación, nutrición, puesta a punto, etc.) en las que la
evidencia científica puede dar muchas soluciones a la práctica diaria del entrenamiento deportivo.ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Erecciones y Ejercicio

Erecciones y Ejercicio

En una entrada anterior hablé de la hipotensión post-ejercicio (HPE), asociada al efecto agudo del entrenamiento de musculación, en mujeres con síndrome metabólico. Lo interesante de este estudio es que mientras el efecto hipotensor fue evidente inmediatamente después de la sesión y duró incluso hasta el día siguiente, en cambio, la actividad del sistema nervioso autónomo retornó a los niveles basales apenas una hora después de haber finalizado la sesión de entrenamiento. Este hecho no es banal ya que descarta la influencia de la actividad parasimpática en la posible vasodilatación asociada al ejercicio y apunta a otros mecanismos. Uno de estos mecanismos podría ser la liberación de óxido nítrico (ON) asociado al estrés por cizalla del endotelio capilar como consecuencia del incremento del flujo sanguíneo durante el ejercicio. Esta mayor disponibilidad de ON puede favorecer la vasodilatación del músculo liso por un mecanismo asociado a la mayor producción de guanosin monofosfato cíclico (GMPc).El empleo de sustancias como el ON para inducir vasodilatación e, incluso broncodilataciónya que el mecanismo es el mismo, no es nada nuevo. Queda para la historia la celebérrima charla del Dr. Brindley que mostró, ante una sala totalmente llena, una poderosa erección inducida por la inyección de un vasodilatador en el cuerpo cavernoso de su pene. Al margen de sus excentricidades, sus investigaciones favorecieron que años más tarde la empresa farmacéutica Pfizer comercializase un potente vasodilatador: el sildenafilo (Viagra). Lo curioso, y esto nos lleva a la HPE de nuevo, es que Pfizer estaba experimentando con esta sustancia para tratar inicialmente la hipertensión. El éxito del nuevo fármaco no se hizo esperar: estamos de acuerdo en que tratar la disfunción eréctil con una pastilla es mucho más atractivo que con un pinchazo. Los sucedáneos del sildenafilo tampoco se hicieron esperar en el mercado. Todos ellos tienen en común que actúan inhibiendo la actividad de la fosfodiesterasa tipo 5 que es la encargada de degradar el GMPc en el músculo liso del pene, prolongándose así de esta manera su acción.La liberación de ON asociado al ejercicio físico como tratamiento no medicamentoso para la hipertensión es también un área muy fértil en la investigación en fisiología del ejercicio. Sin ir más lejos, mi colega aquí en la UCB, el Dr. Herbert Gustavo Simões, está trabajando mucho en esta área. Lo que no es tan conocido es el importante impacto que tiene el ejercicio sobre los mecanismos de vasodilatación asociados a la relajación del músculo liso del pene. De hecho, una de las recomendaciones más frecuentes en el tratamiento de la disfunción eréctil es la práctica de ejercicio de forma regular, además de eliminar el tabaco debido al efecto vasoconstrictor de la nicotina, entre otras recomendaciones. Pero, a diferencia de la HPE inducida por la sesión de musculación de nuestras pacientes con síndrome metabólico, sí debemos señalar el importante rol de la modulación parasimpática para lograr una buena erección, ya que la excitación sexual tiene un efecto directo claro sobre la actividad del sistema nervioso autónomo. ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Lo que no sabías del Entrenamiento del Core

Lo que no sabías del Entrenamiento del Core

Hace unos
días, Iñigo Mujika bromeó conmigo por email sobre el récord de
visitas que podría tener la entrada anterior sobre erecciones y ejercicio, y me abrió a continuación los ojos sobre los orgasmos femeninos durante el ejercicio, especialmente con ejercicios de la zona central. Al día siguiente, me entero por
Mario Agustín Moyano que José López Chicharro se pone a escribir en su blog sobre la mayor irrigación del clítoris en las mujeres
deportistas. Tirando del hilo en internet, me encontré incluso una tabla de ejercicios orientada al lúbrico bienestar de las féminas. Algunos especialistas han sugerido que esto es posible por una combinación
oportuna de factores psicológicos y físicos, incluyendo la
liberación de neurotransmisores asociados al goce sexual (e.g.
dopamina), y la contracción de determinados músculos
abdominales en unas posturas muy concretas, lográndose así una
oportuna estimulación. Lo cierto es que, fuera de los
testimonios femeninos en privado y en revistas no especializadas, no
tenemos estudios aún que nos aclaren cuál puede ser el mecanismo
que nos explique este fenómeno de potencial interés sanitario. Es
más, un estudio reciente ha rechazado la posibilidad del efecto
positivo del ejercicio regular en la función sexual de mujeres
postmenopáusicas sexualmente activas.

Este
asunto me recordó la polémica no muy lejana entre la Federación
Española de Medicina del Deporte (FEMEDE) y los partidarios del
método hipopresivo que, entre otros beneficios, sugieren una mejora
en los casos de incontinencia urinaria y hasta en la vida sexual con
su método. En un comunicado de prensa, FEMEDE se posicionó respecto
de los abdominales hipopresivos advirtiendo de la falta de validación
de este tipo de ejercicios y recordando, además, que los ejercicios
abdominales tradicionales no representan ningún riesgo. Poco después
vinieron las aclaraciones del conocidísimo Piti Pinsach en su web en la que además nos ilustra con interesantes documentos
audiovisuales. El caso es que me ha llamado mucho la atención el
hecho de que FEMEDE se posicione con un tema en el que, en principio,
no debería ser tan prioriatario para ellos como otros de mayor
interés sanitario (e.g. dóping), siendo que sí es cierto que algunos
de los -mal llamados- ejercicios abdominales tradicionales pueden favorecer la
aparición de algias lumbares y patologías asociadas. Pero para eso
ya están los profesionales de la Educación Física debidamente formados. El problema, como
ocurre con éste y otros temas similares, es que aún no hay
suficiente evidencia científica para poder concluír nada al
respecto de los ejercicios hipopresivos; ni a favor pero tampoco en contra. Pero ya sabemos que a río revuelto, ganancia de
pescadores. Es más, personalmente estoy asombrado de la importancia
tan desmesurada que han adquirido los ejercicios de la zona central en los
últimos tiempos, cuando éstos debieran ser sólo un objetivo más
en la rutina de entrenamiento y nunca una prioridad.ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE

Deshidratación en la Copa de las Confederaciones

Deshidratación en la Copa de las Confederaciones

Estoy
disfrutando estos dias del gran nivel de la selección española en
la copa de las confederaciones. La victoria de ayer sobre la
selección de Nigeria ha fortalecido la firme candidatura al título
de campeones -con el permiso de la selección brasileña-, aunque aún
faltaría superar la semifinal ante la rencorosa selección italiana.
Uno de los temas más comentados, en relación al rendimiento de la
selección española, ha sido la posible influencia de las altas
temperaturas y la humedad en el rendimiento. Esto fue lo que pudo
haber ocurrido -por ejemplo- en la segunda parte ante Uruguay. A
diferencia del clima tropical seco que me ha tocado experimentar en
Brasilia, en el noreste de Brasil -un país de dimensiones
continentales-, las temperaturas son bastante elevadas todo el año
y, con poco que la humedad relativa supere el 80%, la sensación
térmica llega a ser insoportable. De hecho, hasta leí en algún
medio de comunicación que perder ante Nigeria podría ser un
consuelo, ya que el partido de semifinales se jugaría en ese caso en
otra localización con un clima menos extremo que el de Fortaleza.
Es
bastante conocido que la pérdida de rendimiento asociado a la
deshidratación puede ser prevenida con una adecuada hidratación
antes, durante y después de los partidos. El problema está en que
en un deporte como el fútbol, la hidratación a un ritmo adecuado no
es posible durante el partido, además de que la ingesta hídrica
diaria por encima de lo habitual puede causar malestar gástrico y no
todos los jugadores están dispuestos a beber a ese ritmo. Un método
muy simple para monitorizar la hidratación de los jugadores es medir
su masa corporal al levantarse, al acostarse, y antes y después de los partidos; además de controlar la coloración de la orina. En ausencia de cambios
en la composición corporal (e.g. pérdida de masa muscular), este
método es bastante efectivo aunque no infalible. Alternativamente,
se podría estimar el cambio en la volemia a partir del hematocrito
pero, si no se registran cambios importantes en la masa corporal, no
estaría justificado tomar muestras de sangre de los jugadores todas
las mañanas.

Un aspecto
menos evidente de los cambios en la volemia es que la actividad de
los barorreceptores puede verse alterada y, consecuentemente, afectar
a la actividad del sistema nervioso autónomo (SNA). Este aspecto no
es baladí ya que, por ejemplo, recuperar mejor entre partidos
depende, en gran medida, de la actividad del SNA. Aunque la actividad
del SNA se puede evaluar de una forma muy simple con la variabilidad
de la frecuencia cardiaca (VFC), es importante señalar que la
validez de esta técnica puede verse comprometida por los cambios en
la volemia, con lo que su aplicabilidad dependerá en gran medida del
protocolo de evaluación y del estado euhidratado de los jugadores.
Alternativamente, podríamos monitorizar la actividad del SNA de los
jugadores con la recuperación de la frecuencia cardiaca (RFC), ya
que la RFC no es dependiente de la volemia como lo es la VFC y es un
índice muy sencillo para evaluar la reactivación parasimpática
después de un esfuerzo. De hecho, en un estudio nuestro recientemente publicado hemos observado que la RFC entre esfuerzos
es un método válido para detectar adaptaciones autonómicas en
jugadores de fútbol, con lo que podríamos evaluar de una forma
simple y en cada sesión de entrenamiento las adaptaciones del SNA de
los jugadores sin las limitaciones asociadas a los cambios en la
volemia. ENTRADA ANTERIORENTRADA SIGUIENTE