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Costo energético en esquí alpino, snowboard y esquí de fondo simulado

El esquí alpino, el snowboard y el esquí de fondo simulado (con esquí sobre ruedas) son actividades de intensidad vigorosa en adultos jóvenes, con un costo energético superior a 6 METs (equivalentes metabólicos). Los autores aportan valores empíricos de MET específicos para cada protocolo, que validan y refinan las estimaciones del Compendio de Actividades Físicas del Adulto y permiten estimar con más precisión el gasto energético del esquí recreativo.

Qué se estudió: esquí alpino, snowboard y esquí de fondo simulado en adultos jóvenes

Se realizaron tres estudios transversales con adultos jóvenes de 17 a 25 años. Se midieron la frecuencia cardíaca (FC), el consumo de oxígeno (VO2) y el cociente respiratorio (CR) durante cada actividad.

  • Estudio 1, esquí alpino: 13 participantes (11 hombres y 2 mujeres) en una pista de dificultad intermedia. Cada esquiador completó un descenso guiado por un investigador para mantener una velocidad común.
  • Estudio 2, snowboard: 13 participantes (todos hombres), con el mismo protocolo de un descenso guiado en pista intermedia.
  • Estudio 3, esquí de fondo simulado: 13 participantes (8 hombres y 5 mujeres) en esquí sobre ruedas en una cinta de laboratorio con 0 % de inclinación y velocidades crecientes por etapa. Se hicieron dos pruebas: patinaje libre (free skate, combinación de V1 y V2) y técnica clásica.

La FC se registró por telemetría y el VO2 y el CR, con calorimetría indirecta portátil. Los METs se calcularon dividiendo el VO2 (ml·kg-1·min-1) entre 3,5.

Resultados: costo energético en METs, frecuencia cardíaca y cociente respiratorio

Con hombres y mujeres combinados, el esquí de fondo simulado tuvo el mayor costo energético:

Actividad METs (media ± DE) FC durante el ejercicio (media ± DE)
Esquí de fondo simulado, patinaje libre 10,57 ± 0,53 164,52 ± 13,58
Esquí de fondo simulado, técnica clásica 8,62 ± 0,75 149,56 ± 12,68
Esquí alpino 7,76 ± 1,18 153,41 ± 20,54
Snowboard 7,38 ± 2,55 139,39 ± 41,96

El CR fue más alto en el esquí alpino (0,96 ± 0,10) que en las demás modalidades, donde el promedio estuvo entre 0,87 y 0,88. La FC fue mayor en el patinaje libre y en el esquí alpino que en la técnica clásica y el snowboard. Cabe destacar la gran dispersión de la FC en el snowboard (± 41,96) y de los METs en esa misma actividad (± 2,55), lo que indica una variabilidad individual considerable.

Qué significa para la práctica: prescripción de esquí recreativo como actividad física vigorosa

Clasificación de la intensidad

Los valores medios de todas las modalidades superan los 6 METs, el umbral habitual de la intensidad vigorosa. Para entrenadores y profesionales de la salud, esto respalda considerar el esquí recreativo como una actividad que puede contribuir a las recomendaciones de actividad física vigorosa en adultos jóvenes, siempre que se practique con una intensidad similar a la evaluada.

Cómo usar los valores de MET

  • Estos valores sirven como referencia para estimar el gasto energético de sesiones de esquí alpino, snowboard o esquí de fondo en jóvenes de 17 a 25 años, con la precaución de que son específicos de cada protocolo.
  • Para un descenso en pista intermedia a velocidad moderada y constante, puede tomarse como referencia aproximada 7 a 8 METs. Para esquí de fondo en terreno llano, 8 a 11 METs según la técnica.
  • El patinaje libre exigió más que la técnica clásica (aprox. 2 METs más y mayor FC). Al planificar sesiones de esquí de fondo o de preparación con esquí sobre ruedas, conviene elegir la técnica según el objetivo: el patinaje libre para mayor carga cardiometabólica y la clásica para una intensidad algo menor, aunque igualmente vigorosa.

Interpretación de la FC y del CR

  • El CR más alto en el esquí alpino (0,96) sugiere una mayor contribución de los carbohidratos como sustrato energético que en las otras modalidades (0,87-0,88). Para nutricionistas, esto es un dato orientativo para pensar en la disponibilidad de carbohidratos en jornadas de esquí alpino, sin que el estudio haya evaluado recomendaciones nutricionales.
  • En el snowboard y el esquí alpino la FC varió mucho entre personas, por lo que no conviene usar la FC media como único indicador de la carga. Resulta más prudente individualizar el seguimiento.

Precauciones al aplicar los resultados

  • Los datos provienen de adultos jóvenes. No deben extrapolarse a niños, adultos mayores, personas con enfermedades o esquiadores principiantes o expertos con técnicas muy distintas.
  • El descenso fue guiado a velocidad común y breve (una sola bajada). En una jornada real, con pausas, remontes, nieve variable y distinta velocidad, el gasto total puede diferir.
  • El esquí de fondo se simuló en cinta de laboratorio sin inclinación, por lo que no equivale a esquiar al aire libre en terreno con pendientes.
  • En la práctica con personas con riesgo cardiovascular u otras condiciones, la decisión sobre la participación corresponde a la valoración individual de un profesional de la salud.

Limitaciones del estudio

  • Muestra pequeña (13 personas por estudio), con predominio de hombres: el snowboard incluyó solo hombres y el esquí alpino solo 2 mujeres, por lo que no pueden hacerse comparaciones fiables por sexo.
  • Cada esquiador realizó una sola bajada y los tres estudios fueron transversales con grupos distintos, de modo que las comparaciones entre modalidades deben interpretarse con cautela.
  • Las cifras son específicas de los protocolos empleados (pista intermedia, ritmo guiado, cinta a 0 % de inclinación) y no representan toda la variedad de condiciones del esquí recreativo.
  • La gran variabilidad de la FC y de los METs en el snowboard limita la precisión del valor medio.

Conclusiones aplicables

  • El esquí alpino, el snowboard y el esquí de fondo simulado son actividades de intensidad vigorosa (más de 6 METs) en adultos jóvenes.
  • El esquí de fondo simulado con patinaje libre fue el más exigente (10,57 METs), seguido de la técnica clásica (8,62), el esquí alpino (7,76) y el snowboard (7,38).
  • El esquí alpino mostró el CR más alto (0,96), frente a 0,87-0,88 en las otras modalidades.
  • Los valores son específicos de cada protocolo y ofrecen una base empírica para estimar con más precisión el gasto energético del esquí recreativo y para validar y refinar el Compendio de Actividades Físicas del Adulto.
  • Conviene individualizar la carga y no generalizar más allá de adultos jóvenes ni de las condiciones evaluadas.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original