Dos semanas de ejercicio aeróbico supervisado no aportaron un beneficio clínico adicional frente a un programa de flexibilidad de baja intensidad en personas mayores hospitalizadas por depresión, ambos añadidos al tratamiento habitual. Los autores concluyen que el ejercicio aeróbico de corta duración fue factible de aplicar y que se necesita más investigación para definir la dosis, la duración y la adherencia necesarias para lograr efectos clínicamente relevantes.
Ejercicio aeróbico en depresión geriátrica hospitalizada: qué se estudió
Se trata de un ensayo controlado aleatorizado con 100 pacientes (edad media de 76 años) ingresados en una unidad de psiquiatría geriátrica por depresión. Los participantes se asignaron al azar a uno de dos grupos:
- Grupo de intervención: entrenamiento aeróbico supervisado en ergómetro durante 2 semanas.
- Grupo control: un programa de flexibilidad, también durante 2 semanas.
Ambos grupos recibieron además el tratamiento habitual (TAU, por treatment as usual). Para valorar la factibilidad se registraron la adherencia, la exposición al entrenamiento y los eventos adversos.
El desenlace principal fue la mejoría clínica medida con la Impresión Clínica Global de Cambio (CGI). Los desenlaces secundarios fueron:
- La gravedad de los síntomas depresivos, con el Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II) y la Escala de Depresión de Hamilton (HAMD), evaluada por el clínico.
- La actividad física.
- El rendimiento en la prueba de caminata de 6 minutos (6MWT).
- La dosis de antidepresivo expresada en equivalentes de fluoxetina (FLX).
Resultados: adherencia, síntomas depresivos y capacidad funcional
Solo 39 participantes asistieron al menos al 80 % de las sesiones, y la adherencia fue menor en el grupo de intervención. La duración semanal del entrenamiento difirió entre grupos (74,0 ± 31,9 frente a 95,0 ± 25,3 min/semana; p = 0,003).
| Variable | Diferencia entre grupos (IC 95 %) | Interpretación |
|---|---|---|
| CGI (desenlace principal) | DM −0,31 (−0,67 a 0,05); p = 0,069 | Sin diferencia significativa |
| HAMD | DM −0,22 (−2,55 a 2,12) | Sin diferencia significativa |
| BDI-II | DM −0,62 (−3,68 a 2,45) | Sin diferencia significativa |
| 6MWT | DM −1,08 m (−20,04 a 17,89) | Sin diferencia significativa |
| Dosis de antidepresivo (FLX) | DM 5,69 mg/día (−2,40 a 13,77) | Sin diferencia significativa |
DM: diferencia de medias; IC: intervalo de confianza.
Los síntomas depresivos disminuyeron con el tiempo en ambos grupos (p < 0,001), y tanto la distancia en la 6MWT como la dosis de antidepresivo aumentaron con el tiempo (ambas p < 0,001). Ninguno de estos cambios difirió entre grupos.
Qué significa para la práctica: ejercicio en personas mayores con depresión
No esperes un efecto añadido en el corto plazo
En este contexto (pacientes mayores hospitalizados, 2 semanas, tratamiento habitual en curso), el ejercicio aeróbico no mostró ventaja clínica sobre un programa de flexibilidad de baja intensidad. Conviene, por tanto, no prometer mejorías psicopatológicas rápidas con un bloque aeróbico breve en este perfil de pacientes.
Una mejoría general no equivale a un efecto del ejercicio
Los síntomas mejoraron en ambos grupos, pero el estudio no incluyó un grupo sin actividad. Esa mejoría pudo deberse al tratamiento habitual, a la evolución natural del cuadro, a la atención recibida o a cualquiera de las dos actividades. No hay base para atribuirla al ejercicio aeróbico en particular.
El ejercicio supervisado es viable, pero la adherencia es el cuello de botella
Los autores lo describen como factible, aunque menos de la mitad de los participantes cumplió el 80 % de las sesiones y la adherencia fue menor en el grupo aeróbico. Si trabajas con población geriátrica en unidades de salud mental, puede ayudar:
- Planificar la sesión con el equipo clínico y adaptarla al estado del paciente en cada momento.
- Registrar la asistencia y el tiempo real de entrenamiento, no solo lo programado.
- Valorar la tolerancia y la motivación de cada persona antes de aumentar la exigencia.
- Considerar actividades de baja intensidad, como la flexibilidad, como alternativa aceptable cuando el trabajo aeróbico no se tolera o no se cumple.
No descartes el ejercicio, pero sé prudente con la dosis
El estudio no demuestra que el ejercicio carezca de valor en la depresión geriátrica. Muestra que, con esta dosis, duración y adherencia, no superó a una alternativa activa. Los propios autores señalan que faltan datos para fijar la dosis, la duración y la adherencia necesarias. Hasta entonces, el ejercicio puede plantearse como complemento del tratamiento, con expectativas realistas y sin sustituir la atención médica y psiquiátrica.
Precauciones
Las decisiones sobre quién puede entrenar y con qué intensidad corresponden al equipo de salud que atiende a cada paciente. Estos resultados no deben usarse como indicación individual.
Limitaciones
- El control activo (flexibilidad) también pudo tener efectos propios, lo que dificulta detectar diferencias.
- La baja adherencia, mayor en el grupo aeróbico, y la diferencia en minutos semanales de entrenamiento limitan la interpretación del efecto de la intervención.
- El seguimiento fue breve (2 semanas) y la muestra se limita a pacientes mayores hospitalizados, por lo que no se puede generalizar a personas ambulatorias, más jóvenes o con otros cuadros.
- El aumento de la dosis de antidepresivo durante el estudio añade un factor que influye en la evolución de los síntomas.
- Al disponer solo del resumen, no se conocen detalles como la intensidad exacta del entrenamiento, los protocolos completos o los tamaños del efecto.
Conclusiones aplicables
- Dos semanas de ejercicio aeróbico supervisado fueron factibles, pero no mostraron beneficio clínico adicional frente a flexibilidad de baja intensidad durante el tratamiento habitual.
- La CGI no difirió entre grupos (DM −0,31; IC 95 % −0,67 a 0,05; p = 0,069), y tampoco la HAMD ni el BDI-II.
- Los síntomas depresivos mejoraron en ambos grupos, sin que pueda atribuirse esa mejoría al ejercicio aeróbico.
- La adherencia fue un problema: solo 39 de 100 participantes asistieron a al menos el 80 % de las sesiones.
- Se necesita más investigación para determinar la dosis, la duración y la adherencia que permitan efectos clínicamente relevantes.


