Con el ejercicio en bicicleta realizado en el estado estable metabólico máximo (MMSS, por sus siglas en inglés), las personas sin entrenamiento aeróbico reportaron mayores percepciones de esfuerzo, fatiga, dolor de piernas y disnea que las entrenadas. Según los autores, el estado de entrenamiento modula la evolución temporal de la deriva perceptiva, y las diferencias aparecen alrededor del minuto 15. Por eso conviene tener en cuenta la duración al usar escalas perceptivas para guiar el ejercicio en esa intensidad.
Qué se estudió: estado de entrenamiento y percepción del esfuerzo en el estado estable metabólico máximo
Las escalas perceptivas se usan mucho para prescribir entrenamiento de resistencia, pero no estaba claro si el nivel de entrenamiento aeróbico cambia la respuesta perceptiva al ejercicio de intensidad alta. El estudio comparó a 32 participantes: 18 sin entrenamiento y 14 entrenados aeróbicamente.
Todos realizaron:
- Una prueba de rampa con escalones (step-ramp-step) para determinar el consumo máximo de oxígeno (VO2máx).
- Una estimación de la intensidad del MMSS, seguida de al menos dos sesiones de 30 minutos a carga constante para confirmarla.
El MMSS se definió como la intensidad más alta en la que el consumo de oxígeno y la concentración de lactato en sangre se mantuvieron estables entre los minutos 15 y 30 (cambio <120 mL·min⁻¹ y <1 mmol·L⁻¹, respectivamente). Durante la sesión en MMSS se registraron, al inicio y cada 5 minutos hasta el final, la percepción del esfuerzo (RPE, escala de 6 a 20) y las escalas de fatiga, dolor de piernas y disnea (0 a 10).
Resultados: mayor deriva perceptiva en personas sin entrenamiento
Como era esperable, el grupo sin entrenamiento tuvo menor capacidad aeróbica y trabajó a una potencia menor en el MMSS (p<0,001):
- VO2máx: 36,2 ± 6,6 mL·kg⁻¹·min⁻¹ en el grupo sin entrenamiento frente a 54,0 ± 3,4 en el entrenado.
- Intensidad en MMSS: 134 ± 40 W frente a 209 ± 46 W.
Se observaron interacciones grupo × tiempo en las cuatro variables perceptivas: RPE (p≤0,001), fatiga (p=0,003), dolor de piernas (p=0,009) y disnea (p=0,0018). Esto indica que la evolución de la percepción durante los 30 minutos fue distinta según el grupo.
En las comparaciones post hoc (p≤0,04), el grupo sin entrenamiento reportó:
- Mayor fatiga entre los minutos 15 y 30 (Δ = 2 unidades arbitrarias frente a 1 en el grupo entrenado).
- Mayor RPE, dolor de piernas y disnea entre los minutos 20 y 30 (Δ = 2 frente a 1 unidades arbitrarias).
Qué significa para la práctica: usar escalas perceptivas en intensidades altas según el nivel de entrenamiento
Estos resultados se refieren a ciclismo en una intensidad concreta y definida con precisión fisiológica. Aun así, dejan algunas pautas útiles.
Considera la duración, no solo la intensidad
- En la intensidad máxima sostenible, la percepción sube con el paso de los minutos, y esa subida fue mayor en las personas sin entrenamiento. Una calificación de RPE tomada al inicio de un bloque no representa lo que se sentirá hacia el final.
- Si usas escalas perceptivas para dosificar bloques continuos de intensidad alta, registra la percepción varias veces (por ejemplo, cada 5 minutos, como en el estudio) y no solo al principio o al final.
- Las diferencias entre grupos aparecieron alrededor del minuto 15. En bloques más cortos, las escalas podrían comportarse de forma parecida en personas con distinto nivel; en bloques largos, la diferencia tiende a ser más marcada.
Ajusta las expectativas en personas con poco entrenamiento aeróbico
- Con principiantes, un aumento de la fatiga, el dolor de piernas o la disnea a partir de la segunda mitad de un esfuerzo prolongado puede ser una respuesta esperable, incluso cuando la intensidad es fisiológicamente estable. No debe interpretarse automáticamente como una intensidad mal elegida.
- Estas personas pueden necesitar más apoyo para manejar la incomodidad progresiva: explicar de antemano que la sensación aumentará, usar bloques más cortos o recuperaciones más frecuentes.
- En personas entrenadas, la percepción mostró una deriva más moderada, de modo que las escalas pueden ser algo más estables en esfuerzos de duración similar.
Combina la percepción con otros indicadores
- Como la percepción evoluciona de forma distinta según el estado de entrenamiento, conviene no depender de una única escala ni de valores de RPE fijos para todos los clientes o atletas.
- Siempre que sea posible, complementa con potencia, frecuencia cardiaca u otros marcadores objetivos, y ajusta la interpretación de la RPE al nivel de cada persona.
- Las escalas de piernas y disnea aportan información distinta de la RPE global y pueden ayudar a entender qué limita la tolerancia al esfuerzo.
Precauciones
- El MMSS se determinó con pruebas de laboratorio (consumo de oxígeno y lactato). En el campo, la intensidad prescrita será solo una aproximación y la deriva perceptiva puede variar.
- No extrapoles estos resultados a otras modalidades, duraciones u otras poblaciones sin cautela.
Limitaciones del estudio
- Es una comparación entre dos grupos ya formados, por lo que no permite atribuir las diferencias perceptivas al entrenamiento en sí; podría influir cualquier otra característica que difiera entre ambos grupos.
- La muestra es pequeña (18 y 14 participantes), y el protocolo se limitó a ciclismo y a 30 minutos de ejercicio.
- Las diferencias entre grupos fueron de 1 unidad arbitraria en las escalas de 0 a 10; su relevancia práctica en el entrenamiento real requiere más investigación.
Conclusiones aplicables
- El estado de entrenamiento modula la evolución temporal de la deriva perceptiva en el MMSS: las personas sin entrenamiento reportaron mayor esfuerzo, fatiga, dolor de piernas y disnea.
- Las diferencias entre grupos surgieron alrededor del minuto 15, por lo que la duración del esfuerzo es clave al usar escalas perceptivas.
- Registra la percepción de forma repetida durante los bloques continuos de intensidad alta, en lugar de una sola medición.
- Interpreta la RPE y las escalas de síntomas según el nivel de entrenamiento y combínalas con medidas objetivas.
- Los hallazgos provienen de una muestra pequeña, en ciclismo y con un diseño comparativo, así que deben aplicarse con prudencia.