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Experiencias de mujeres y niñas futbolistas en Australia: encuesta transversal

Una encuesta a 211 futbolistas australianas muestra que persisten desigualdades y retos: acceso desigual a recursos, entrenamiento, instalaciones y apoyo médico, además de prioridades que compiten entre sí, responsabilidades familiares y carga económica. Los autores concluyen que abordar estos aspectos es clave para crear un entorno más inclusivo que permita a mujeres y niñas desarrollar todo su potencial deportivo.

Qué se estudió: experiencias de mujeres y niñas en el fútbol australiano

El objetivo fue explorar las características y las experiencias vividas por mujeres y niñas en todos los niveles del fútbol en Australia. Se trata de un estudio transversal basado en una encuesta.

  • Población: mujeres y niñas de 12 años o más, inscritas para jugar fútbol de club competitivo durante la temporada 2023/2024.
  • Muestra: muestreo por conveniencia, con reclutamiento mediante correos dirigidos, redes sociales y folletos físicos.
  • Instrumento: cuestionario elaborado con aportes de jugadoras, entrenadores y administradores, con preguntas abiertas y cerradas sobre las características y experiencias de jugar fútbol en Australia.
  • Recolección y análisis: datos recogidos entre mayo y septiembre de 2024. Las preguntas cerradas se analizaron con estadística descriptiva y las abiertas con análisis de contenido convencional. Las respuestas se organizaron según el Modelo Socioecológico, que clasifica los factores que influyen en la conducta en niveles individual, interpersonal, organizacional y de entorno.

Qué encontraron: perfil de las jugadoras, acceso a recursos y barreras

Se incluyeron 211 jugadoras, con una edad media de 28,5 años (desviación estándar = 13,7). De ellas, 112 (53 %) tenían estudios terciarios y 158 (74 %) tenían algún familiar que también jugaba fútbol.

Los hallazgos abarcaron los distintos niveles del Modelo Socioecológico:

  • El acceso al entrenamiento, al apoyo médico y a las instalaciones fue variable entre las participantes.
  • El 21 % indicó tener un acceso desigual a recursos en comparación con los equipos masculinos.
  • La mayoría de las jugadoras tenía entrenadores hombres, con preferencias mixtas sobre el género del entrenador.
  • Los factores que, según ellas, impedían alcanzar su máximo potencial fueron: prioridades que compiten entre sí, responsabilidades familiares, problemas de salud, carga económica, calidad del entrenamiento y factores ambientales.

Qué significa para la práctica: entrenamiento, apoyo y entorno en el fútbol femenino

Los datos son descriptivos y autorreportados, por lo que no demuestran causas. Aun así, ofrecen un mapa útil de dónde pueden estar los cuellos de botella en el desarrollo de las jugadoras. Estas son aplicaciones prudentes para cada perfil profesional.

Entrenadores y preparadores físicos

  • Calidad del entrenamiento: las jugadoras señalaron la calidad del entrenamiento como una barrera. Conviene revisar la planificación, la comunicación y la formación continua del cuerpo técnico, sobre todo en clubes donde las jugadoras sienten que “se entrenan solas”.
  • Preferencias sobre el entrenador: al ser mixtas las preferencias sobre el género del entrenador, no hay base para una regla única. Es más útil preguntar a cada grupo qué necesita en términos de estilo de comunicación, retroalimentación y entorno de confianza.
  • Calendario y carga: la coincidencia con estudios, trabajo y responsabilidades familiares sugiere diseñar horarios predecibles, anticipar los calendarios y ofrecer alternativas (por ejemplo, sesiones complementarias individuales o en formato reducido) para jugadoras con poca disponibilidad.

Clubes y administradores

  • Auditar el acceso de los equipos femeninos a campos, horarios de uso, material y personal de apoyo, y compararlo con el de los equipos masculinos. Una de cada cinco participantes percibió desigualdad en este punto.
  • Considerar el costo económico para las jugadoras y buscar mecanismos que lo reduzcan, ya que la carga financiera apareció entre las barreras.

Profesionales de la salud y nutricionistas

  • Dado que el acceso a apoyo médico fue variable y los problemas de salud se mencionaron como limitante, vale la pena integrar la atención en salud al club o facilitar vías claras de derivación.
  • Al trabajar con jugadoras, conviene tener en cuenta su contexto (carga académica o laboral, familia, recursos económicos) al proponer planes de alimentación, recuperación o prevención de lesiones, de modo que sean realistas.

Precauciones al aplicar estos hallazgos

  • Las barreras identificadas no tienen el mismo peso en todas las jugadoras ni en todos los clubes. Lo más prudente es diagnosticar primero la situación local, por ejemplo con una encuesta breve interna.
  • Los resultados describen percepciones y no permiten afirmar que corregir un factor concreto mejore el rendimiento o la permanencia.

Limitaciones del estudio

  • La muestra fue por conveniencia y de tamaño moderado (211 jugadoras), por lo que puede no representar a todas las futbolistas de Australia; se debe ser cauto al extrapolar a otros países o contextos.
  • El diseño transversal y el autorreporte impiden establecer relaciones causales.
  • Es posible un sesgo de participación: quienes respondieron podrían ser las más interesadas en el tema o con experiencias más marcadas.
  • El artículo no detalla en el resumen datos cuantitativos adicionales sobre cada barrera, por lo que no se puede jerarquizar su importancia relativa.

Conclusiones aplicables

  • Algunas mujeres y niñas futbolistas enfrentan desigualdades y retos persistentes en el fútbol australiano.
  • El 21 % reportó acceso desigual a recursos frente a los equipos masculinos; el acceso a entrenamiento, apoyo médico e instalaciones fue variable.
  • Las barreras mencionadas incluyen prioridades que compiten, responsabilidades familiares, salud, costo económico, calidad del entrenamiento y factores ambientales.
  • Las preferencias sobre el género del entrenador son mixtas: conviene consultar a cada grupo.
  • Mejorar el acceso a recursos, la calidad del entrenamiento y las instalaciones es clave, según los autores, para un entorno más inclusivo que permita alcanzar el máximo potencial.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original