Estimados amigos de la
comunidad G-SE, esperamos que se encuentren muy bien.
Les damos la
bienvenida a esta sección de Entrenamiento
de Velocidad y Agilidad, en la nueva versión de G-SE. A través de este Blog contaremos con un espacio que nos
permitirá intercambiar información, conocimientos, ideas y experiencias en el
campo del entrenamiento y el deporte orientado al análisis, desarrollo y
evaluación de la velocidad y agilidad.
En la actualidad,
estas capacidades están siendo muy estudiadas y varios conceptos y
procedimientos se actualizan a menudo. Por eso la invitación a participar y
aportar sus conocimientos y experiencias en el marco del entrenamiento
deportivo y más precisamente de la velocidad y la agilidad. Así es que,
compartiendo la pasión por el
entrenamiento, buscaremos conocernos, relacionarnos, intercambiar ideas y
experiencias, y así ayudarnos, orientarnos y estar siempre abiertos a aprender
y aprovechar cosas nuevas y valiosas de
todos los colegas.
Este blog estará
disponible para todos ustedes, e iremos colgando temas, problemáticas,
planteamientos y posicionamientos referidos a lo relacionado con el
entrenamiento de la velocidad y la agilidad en los diferentes deportes de
situación (individuales y de conjunto).
Así, ustedes podrán
opinar, preguntar y aportar de manera activa, apoyándose en sus conocimientos y
sus experiencias previas como profesores, técnicos, entrenadores, preparadores
físicos, etc., respetando siempre la orientación del mismo donde las buenas
formas y el respeto en cada comentario es un requisito fundamental para poder participar
del blog.
Estamos convencidos
que la interacción entre profesionales es una excelente herramienta para
compartir experiencias y conocimientos entre colegas, y seguir aprendiendo día
a día.
Esperamos que podamos aprovechar
este espacio para intercambiar ideas y posiciones, y que sirva para crecer y enriquecernos
profesionalmente todos nosotros.
Les enviamos un saludo
cordial.
Lic. Mauricio MoyanoProf. Lucas Pereira
ThiemStaff Equipo Physical
Mauricio Moyano, MSc
Conceptuando la Velocidad y Agilidad. Importancia en los Deportes de Situación
La velocidad, según la NCSA (2010), es el resultado
de la aplicación de fuerza explosiva a un movimiento específico o técnica, y en
el marco de los deportes de situación podría estar asociada a un gesto técnico
de alguno de los segmentos corporales (miembros superiores o miembros
inferiores) a través de movimientos como golpes, remates, patadas,
lanzamientos, etc.; o bien al desplazamiento del cuerpo del deportista en el
espacio de juego.
Autores como Martín Acero (1999)y Lago Peña (2002),
diferenciaron estos aspectos dentro de la velocidad, y denominaron rapidez a
todos aquellos movimientos aislados o segmentarios, y velocidad propiamente
dicha a los movimientos globales del cuerpo para generar un desplazamiento del
deportista en el espacio de juego.
Siguiendo con esta visión, se diferenció entonces
la velocidad cíclica y la velocidad acíclica. La velocidad cíclica hace
referencia a una secuencia coordinada de movimientos ejecutados a alta
intensidad en los cuales no se produce un cambio de dirección o sentido en el
desplazamiento. La velocidad acíclica manifiesta la capacidad para generar desplazamientos
a una alta intensidad, pero cambiando la dirección o sentido del movimiento.
La velocidad ha sido diferenciada de la agilidad
por muchos autores en su conceptualización, y a partir de allí en sus formas de
desarrollo.
Así es que, la agilidad ha sido definida como la habilidad
física que les permite a los individuos desacelerar con rapidez y eficiencia,
cambiar de dirección y acelerar rápidamente, en un esfuerzo por reaccionar de
manera apropiada a las señales relevantes para la actividad (Verstegan y cols.
, 2001).
Young y cols. (2006), plantearon que es una
cualidad compleja que le permite a un atleta reaccionar a un estímulo, comenzar
a moverse de forma rápida y eficiente,
avanzar en la dirección correcta, y estar dispuestos a cambiar de dirección o
detenerse rápidamente para hacer una técnica deportiva de una forma rápida,
eficiente y de manera reproducible (Young y cols., 2006).
Sheppard y Young (2006), la definieron como un movimiento
corporal total rápido con cambio de velocidad o de dirección en respuesta a un
estímulo. Una definición amplia de agilidad podría incluir: demandas físicas
(fuerza), procesos cognitivos y habilidades técnicas.
Finalmente, Brughelli y cols. (2008), plantearon
que la agilidad comprende un proceso perceptual y de toma de decisión, y luego
de este proceso, un cambio de dirección (CdD) y
velocidad.
Como se puede apreciar a través de los distintos
conceptos y definiciones manifestadas por los distintos autores citados, tanto
la velocidad, en cuanto a su manifestación cíclica o lineal, como la agilidad
son dos capacidades diferentes, y se manifiestan en el marco de distintas
acciones en los deportes acíclicos y de naturaleza intermitente.
Ahora bien, en las publicaciones
de Young y cols. (2002 y 2006), en las cuales se desarrolló un modelo de
factores determinantes de la agilidad, se puede analizar que la misma es
dependiente de dos tipos de factores: factores
perceptuales y de toma de decisión, y factores de velocidad de cambio dirección.
Por lo que por un lado, la agilidad en los deportes de situación será
dependiente de factores que se manifiestan antes de comenzar el movimiento
propiamente dicho, como son la percepción de la situación en su totalidad y en
los aspectos específicos de actuación (lectura y análisis de situación), y la
toma de decisión. Y por otro lado, esta capacidad estará influenciada por el
desarrollo técnico de los movimientos específicos (técnica específica deportiva
relacionada con aceleración, desaceleración, cambio de dirección y aceleración),
niveles de fuerza (máxima, explosiva, potencia) y variables antropométricas.
Si bien este modelo de factores
desarrollado por Young y cols. ha sido cuestionado y sugerido de mejorar por
Bruguelli y cols. (2008), sirve de referencia para tener en cuenta los
distintos factores intervinientes en el desarrollo de la agilidad.
Se puede apreciar una relación
entre estos factores y el desarrollo de la velocidad cíclica o lineal en el
marco de los deportes de situación (Martín Acero, 1999), teniendo en cuenta la
necesidad del deportista de realizar una lectura de cada una de las situaciones
de juego para poder tomar decisiones óptimas, y manifestar el movimiento a la
mejor velocidad posible o a su máxima posibilidad (de acuerdo a la situación
que se le presente), lo cual va a ser dependiente de su técnica de movimiento y
de los niveles de fuerza que le posibiliten realizarlo explosivamente.
La naturaleza acíclica e
intermitente de los deportes de situación como el fútbol, básquetbol, rugby,
hockey sobre césped, hándbol, tenis, etc., hace que la velocidad y la agilidad
sean capacidades muy importantes de desarrollar para poder acercar al éxito a
los deportistas y al equipo, teniendo en cuenta que la resolución de
situaciones de juego son cada vez más veloces.
Por lo que los deportes de
situación o de dinámica intermitente, si bien tienen en general algunas
características similares que posibilitan englobarlos dentro de un grupo
determinado diferenciándolos así de otras modalidades deportivas, poseen
expresiones distintas de velocidad (segmentaria y global) y agilidad, y
requerirán un análisis específico en cada uno de los casos.
Lic. Mauricio MoyanoStaff Equipo Physical
ENTRENAMIENTO COGNITIVO Y SU RELACIÓN CON EL DESARROLLO DE AGILIDAD EN LOS DEPORTES DE SITUACIÓN
Consideramos importante hacer referencia al entrenamiento cognitivo y
con éste, el desarrollo de capacidades cognitivas en el marco del entrenamiento
de agilidad en los deportes de situación
o abiertos, ya sea colectivos (fútbol, básquetbol, hockey, hándbol, rugby,
etc.), o individuales (tenis).
La denominación de “entrenamiento cognitivo” es la que se da a aquella
organización de trabajo/estímulos por medio de la cual se desarrollan todos los
factores funcionales relacionados con las distintas capacidades condicionales
(por ejemplo en el caso de la fuerza, dichos factores son la coordinación
intermuscular, la coordinación intramuscular y los procesos reflejos), a la hora
de ejecutar las tareas específicas del deporte en cuestión. De alguna manera,
sería el medio de unión que posibilitaría que dos elementos disímiles (en
relación a la velocidad de ejecución, la inestabilidad, la resolución de
situaciones de ataque y/o defensa, toma de decisiones, aspectos psicológicos,
etc.) como la competencia deportiva y el entrenamiento de fuerza con sobrecarga
se complementen, de manera que el primero obtenga mejoras gracias al segundo.
En las diferentes capacidades condicionales, la mayor parte de las
mejoras tempranas de los distintos programas de entrenamiento son realmente
resultado de un aprendizaje motor, así el individuo va reconfigurando la forma
en que realiza los ejercicios de manera que cada vez va siendo más eficiente y económico
en su ejecución. Así es que Tous (1999) plantea que las tres orientaciones de
entrenamiento de fuerza que él propone (estructural, funcional y cognitivo) no
son compartimientos estancos, sino que se interrelacionan más de lo que
comúnmente se piensa.
La preponderancia del entrenamiento cognitivo en los deportes de
situación sobre todo, es vital de cara a transferir las ganancias obtenidas con
un entrenamiento estructural y funcional al posterior entrenamiento específico
(técnico-táctico) del deportista.
En esta línea, Seirul-lo (1996), ha planteado que según la estructura
clásica de entrenamiento, las capacidades cognitivas se refieren a la
“táctica”, las capacidades coordinativas se refieren a la “técnica” y las
capacidades condicionales se refieren a la “condición física”. Por lo que los
entrenadores deben crear “situaciones”de entrenamientos “simuladoras”“preferenciales” (hacia una determinada capacidad mediante la
interacción de todas las estructuras). Así es que se han de fijar unas
determinadas condiciones de trabajo que aseguren una acción diferenciada sobre
algún sistema funcional orgánico (sustrato condicional); concretar el tipo de
tareas motrices por realizar, que potencien las capacidades coordinativas
soporte de la técnica específica del deportista (coordinativo) y proponer
información relevante que hay que procesar (implicar estructuras cognitivas).
Se puede observar que es necesario tener en cuenta el desarrollo de los
distintos tipos de capacidades condicionales y coordinativas, para que sean
aplicados de manera eficaz a las diversas situaciones de juego que exigen los
deportes de situación, como el fútbol, el básquetbol, o el tenis.
Los procesos cognitivos se desarrollarán si la intensidad y la
complejidad de las cargas se incrementan de manera progresiva (Siff y
Verkhoshansky, 1996). Además, la asignación de estímulos (tareas) lo más
variados posibles parece ser la clave a la hora de que el sujeto busque la
respuesta más idónea con respecto a sus características. No serviría del todo
buscar la automatización del gesto mediante gran cantidad de repeticiones
(todas similares), ya que aunque el sujeto pudiese ir ajustando su ejecución en
ese movimiento concreto, no tendrá un bagaje motor lo suficientemente amplio
como para dar respuesta idónea a una situación deportiva, que como se sabe,
nunca se repite de la misma manera (Schöllhorn, 1998; Seirul-lo, 1996; en Tous,
1999).
Por lo tanto, los entrenadores que coinciden con esta línea de
entrenamiento, consideran necesario diseñar tareas que impliquen una toma de
decisión que progrese de simple (general) a compleja (específica), teniendo en
cuenta en todo momento las características del deporte. No se debe olvidar lo
que plantea Tenenbaum (1993), en relación a que los deportistas deben tomar
decisiones al mismo tiempo que realizan importantes esfuerzos físicos. Al
respecto, Tous (1999) considera que debe haber mucho interés en diseñar tareas
que involucren capacidades condicionales (por ejemplo la fuerza), o capacidades
coordinativas que incluyan esa toma de decisión tan característica de los deportes
de situación.
Nosotros consideramos, en coincidencia con Vizuete (2004) y Seirul-lo
(2005), que al desarrollo de capacidades condicionales orientado al
entrenamiento cognitivo, se debe sumar el trabajo de las capacidades
coordinativas, pudiendo obtener de esta manera un desarrollo integral de las
capacidades cognitivas, ofreciéndole al deportista un amplio abanico de
posibilidades para ofrecer respuestas óptimas ante las distintas y variadas
situaciones de los deportes abiertos. Así es que se favorecería un desarrollo
integral de la agilidad deportiva en este tipo de modalidades deportivas.Lic. Mauricio MoyanoEquipo Physical
PROXIMAS FORMACIONES
Velocidad de cambio dirección. Entrenamiento específico.
Uno de los tópicos con más interés en el
ámbito de la preparación física en los deportes de situación de campo (en los
que es necesario trasladarse a distintas velocidades en el terreno de juego),
es la mejora en la velocidad de cambio de dirección.
Dentro de esta temática, uno de los
puntos a considerar es el entrenamiento
específico de cambio de dirección y las mejoras que éste produce.
Para comenzar citamos el trabajo de
Young y cols. (2001), en el cual un grupo de deportistas entrenados
recreacionalmente ejecutaron entrenamiento de velocidad lineal, y otro grupo
ejecutó entrenamiento de cambio dirección
en ambos casos por un periodo de seis semanas (10 a 12 sesiones totales, las
cuales incluyeron cinco a ocho aceleraciones cada una). Si bien los objetivos
del estudio fueron determinar si el entrenamiento de velocidad se transfirió a
un rendimiento en el cambio dirección, y si el entrenamiento de cambio
dirección se transfirió a un rendimiento en velocidad, para el presente
documento tomaremos los datos de los que entrenaron con cambios de dirección. El
entrenamiento de cambio dirección mejoró el tiempo en cambio dirección, pero no
mejoró significativamente el tiempo en velocidad. La conclusión fue que el
entrenamiento de velocidad y el entrenamiento de cambio dirección fueron
específicos y no se transferían entre sí.
Una investigación de Little y Williams
(2007), en jugadores profesionales de fútbol, también reportó bajas
correlaciones entre los rendimiento en aceleración y velocidad máxima con
respecto a agilidad (tomada como velocidad de cambio de dirección).
En línea con esto, un trabajo de
Gabbett y cols. (2008), en el cual se analizaron las correlaciones entre
aceleración lineal, velocidad de cambio de dirección y agilidad reactiva a
través de distintas pruebas específicas para cada una de las variables, no
encontró altas correlaciones entre los rendimientos de aceleración lineal y
velocidad de cambio de dirección.
Teniendo en cuenta una importante
revisión realizada por Bruguelli (2008), surge la necesidad de analizar
aquellos trabajos de investigación llevados a cabo con distintos grupos de
deportistas de distintas disciplinas, categorías, edades y géneros para poder
llegar a tener claridad es este aspecto.
Así es que la mayoría de los estudios
de entrenamiento que han reportado mejoras significativas en el rendimiento de
cambio dirección han ejecutado ya sea entrenamiento de cambio dirección
específico del deporte como entrenamiento de cambio dirección tradicional
(aquellos trabajos en los cuales se desarrolla lo que se denomina agilidad
cerrada, o programada, en los que se pauta de antemano el tipo de cambio de dirección,
la cantidad de ellos, las distancias de trabajo, la angulación, etc.). Gabbett
y cols. (2006), investigaron los efectos de un programa de entrenamiento
específico del voleibol sobre el tiempo en la prueba T en jugadoras de voleibol
femenino junior. El programa de entrenamiento incluyó entrenamiento técnico y
de instrucción, junto con juegos basados en habilidades para desarrollar el pase,
armado, saque, recepción y precisión del bloqueo, y técnica. El protocolo de
entrenamiento duró ocho semanas y disminuyó significativamente el tiempo en la
prueba T (-5,2%).
Polman y cols. (2004), encontraron
resultados similares en jugadoras de fútbol de élite, al aplicar entrenamiento
de cambio dirección específico. Las deportistas ejecutaron un período de entrenamiento 12
semanas (dos sesiones por semana), el cual incluyó velocidad tradicional y
juego específico de fútbol, cambio dirección y ejercicio de potencia. Un grupo
ejecutó ejercicios con equipamiento adicional (bandas de resistencia, vallas),
y otro grupo ejecutó los ejercicios sin el equipamiento. La prueba de cambio
dirección que fue utilizada involucró aceleraciones y muchos cambios dirección
de 90° o 180° sobre 18 m. Ambos grupos mejoraron significativamente el
rendimiento en cambio dirección (-3. 8% a -4. 2%). Los autores de este trabajo
concluyeron que el entrenamiento de cambio dirección tradicional o específico
del deporte puede mejorar el rendimiento en velocidad de cambio dirección en
deportistas mujeres sobre un periodo de 8 a 12 semanas.
Gabbett y cols. (2006), investigaron
los efectos de un entrenamiento de campo específico (que incluyó ejercicio con
cambio dirección) en coordinación con un programa de acondicionamiento y fuerza
tradicional sobre el rendimiento en cambio dirección en jugadores de rugby de
liga de nivel mayor y junior. El entrenamiento de campo fue ejecutado dos veces
a la semana durante 14 semanas. Los ejercicios de cambio dirección general es
fueron ejecutados al final de la temporada, y los ejercicios de cambio
dirección específicos fueron ejecutados en la pre temporada. Después del
período entrenamiento de 14 semanas, el rendimiento en cambio dirección mejoró significativamente, ya que el tiempo cambio
dirección disminuyó en un 17.7% para los jugadores junior y 16.2% para los
jugadores mayores, respectivamente.
En otro estudio con jugadores de rugby
de liga realizado por Gabbett y cols (2006), tanto el entrenamiento de cambio
dirección tradicional como entrenamiento de cambio dirección basado en
habilidades fueron ejecutados sobre un período de nueve semanas dentro de la
temporada. El entrenamiento de cambio dirección basado en habilidades involucró
ejercicios que debían mejorar las habilidades del rugby (por ejemplo pase,
recepción, takle) y mejorar el rendimiento en cambio dirección. Los
investigadores reportaron que ambos grupos de entrenamiento mantuvieron el
tiempo de cambio dirección sobre la temporada competitiva.
Dean y cols. (1998) y Christou y cols.
(2006), investigaron los efectos del entrenamiento de cambio dirección sobre
atletas jóvenes (12 a 16 años) y reportaron mejoras significativas. Los atletas
en el estudio Dean y cols. usaron entrenamiento de cambio dirección por cuatro
semanas y reportaron una mejora significativa en el tiempo de la prueba de ir y
volver de 20 yardas (-3. 2%). Christou y cols. también reportaron una mejora
significativa en el tiempo de cambio dirección después de 16 semanas, tanto de entrenamiento
de cambio dirección como entrenamiento de acondicionamiento y fuerza en jugadores
de fútbol jóvenes (-4 a 5.4%). Los sujetos en el estudio de Christou y cols.
realizaron ejercicios tradicionales y de
cambio dirección específicos del fútbol sobre 16 semanas, y reportaron una disminución
significativa en la prueba de y volver (10 × 5 m).
Bruguelli y cols. (2008), citan dos
estudios de entrenamiento de cambio dirección que han incorporado protocolos entrenamientos
no tradicionales. Cressey cols. (2007), examinaron los efectos de un programa
de fuerza y acondicionamiento que incluía superficies inestables y superficies
estables durante una variedad de ejercicios corporales para los miembros
inferiores (estocadas, sentadillas, peso muerto). Todos los sujetos (jugadores
de fútbol masculinos) también ejecutaron entrenamiento de cambio dirección
específico del fútbol, y ambos grupos disminuyeron significativamente los
tiempos de cambio dirección (-II% a 4.4%). Deane y cols. (2007), investigaron
los efectos del entrenamiento de fuerza de extensores de cadera con bandas elásticas sobre el
rendimiento en cambio dirección en sujetos no entrenados. Después de ocho
semanas de trabajo, el tiempo de cambio dirección fue significativamente
disminuido (-8.3% a 10%).
A partir de lo analizado hasta el momento, es importante tener en cuenta el concepto de
especificidad en relación al objetivo de mejorar el rendimiento en la velocidad
de cambio de dirección en los deportes de situación.
Los trabajos de investigación en su mayoría han
encontrado relaciones importantes entre la especificidad del entrenamiento de
velocidad de cambio de dirección y las mejoras en las distintas pruebas usadas
para valorar las modificaciones luego de varias semanas de estímulos. Las
mejoras en velocidad de cambio de dirección a partir de estímulos de
aceleraciones lineales no han sido efectivas en todos los casos, o bien no han
sido del todo claras.
Es importante considerar también las mejoras
conseguidas en velocidad de cambio de dirección con trabajos que incluyan
habilidades específicas del deporte en cuestión, pudiendo de esta manera
integrar el desarrollo de las habilidades específicas del deporte en la mejora
de la velocidad de cambio de dirección.Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de Sección Entrenamiento de Velocidad y Agilidad
Referencias Bibliográficas
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Understanding Change of Direction Ability in Sport.
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of acceleration, maximum speed, and agility in professional soccer players. J
Strength Cond Res 2005; 19 (1): 76-8.
Entrenamiento de agilidad programada o cerrada
Este tipo de trabajo se refiere a aquellos ejercicios en donde se
repiten aceleraciones, desaceleraciones, cambios de direcciones, o bien una
secuencia integrada de ellos de manera programada o pre-determinada, por lo que
siempre se ejecuta de la misma manera y responde casi siempre o siempre a un
mismo estímulo (que puede ser la señal del entrenador, o la decisión del
deportista de comenzar su ejecución).
Este tipo de estímulo
posibilita el aprendizaje y perfeccionamiento de las habilidades motoras
básicas y especiales de los distintos deportes de situación (aceleraciones,
desaceleraciones, cambios de dirección, etc.), como así también posibilita la
corrección de errores técnicos en la ejecución de dichas habilidades
(pudiéndose abordar esta corrección en forma global, analítica o bien
integrando ambas formas).
Esto podría estar
relacionado no solo con la mejora en el rendimiento deportivo específico, sino
también con la disminución de los riesgos de lesiones asociados a técnicas de
movimiento incorrectas. En esto último se debe tener en cuenta la gran cantidad
de repeticiones de acciones asociadas a aceleraciones, desaceleraciones,
cambios de dirección y combinaciones de movimientos de alta intensidad
repetitivos que los deportistas ejecutan no solo en las competencias, sino
también en los entrenamientos.
Ahora bien, está
claro que este abordaje en la estimulación de la agilidad no es específico ni
responde completamente a las necesidades de los deportistas de los deportes de
situación (Brughelli, 2008, Sheppard, 2006, Gabbett, 2006), aunque en
determinadas situaciones (como las de enseñanza, corrección de técnicas de
ejecución), momentos de la temporada
deportiva (periodo de transición, preparatorio), u organización estructural del
microciclo o sesión de entrenamiento (estimulación inicial, sesiones
pre-competitivas, etc.), podría ser tenido en cuenta y de hecho dedicarle un
tiempo y volumen de entrenamiento significativo.
A modo de ejemplo,
dentro de la agilidad programada podrían ejecutarse acciones como:
aceleraciones cortas, desaceleraciones, re-aceleraciones, cambios de dirección,
combinaciones de desplazamientos (frontales, laterales, posteriores) según
modalidad deportiva y función del deportista dentro del campo de juego, etc.
Como se puede apreciar, se hace referencia al entrenamiento de velocidad de
cambio de dirección, el cual se puede integrar con aceleración y desaceleración
previas, y con aceleración posterior combinando esta acción con otros patrones
de movimiento relacionados al deporte en cuestión.
En relación a lo
anterior, Jeffreys (2005), plantea que los patrones básicos de locomoción
relacionados a la agilidad deben incluir los siguientes aspectos:
Posición atlética (en relación a la posición de
pre-acción).
Partida (hacia adelante en dirección lineal,
hacia los lados, o hacia atrás).
Capacidad de carrera (aceleración, mantenimiento
de máxima velocidad).
Desplazamiento lateral.
Desplazamiento hacia atrás.
Desaceleración.
Cambios de dirección.
Seguimiento.
Cada uno de estos
aspectos debería ser desarrollado en forma programada y progresiva, para luego
poder ser aplicado y adaptado a la situación pertinente según el juego.
Lic. Mauricio
Moyano
Co-Director de
Equipo Physical
Editor de sección
de Entrenamiento de Velocidad y Agilidad
Referencias
Bibliográficas
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5.Jeffreys I. Optimising speed and
agility development using target classifications and motor learning principles. Uk Strength and
Conditioning Association.2005.
Técnica de velocidad de cambio de dirección
La técnica de carrera ha sido
sugerida para jugar un rol clave en el rendimiento de velocidad con cambios de
dirección (Bompa, 1983; Sayers, 2000; Sheppard y cols., 2006). En particular,
un apoyo adelantado y un centro de
gravedad más bien bajo podrían resultar esenciales en la optimización de la
aceleración y desaceleración, así como en el incremento de la estabilidad. La estabilidad proporcionada por un centro de
gravedad bajo, opuesta a una postura erguida y centro de gravedad alto de los
atletas velocistas (Francis, 1997), permitiría más rápidos cambios de
dirección, porque al cambiar de dirección a más altas velocidades, los atletas
deberían primero desacelerar y bajar su centro de gravedad (Sayers, 2000). En
otras palabras, Sayers sugirió que debido a que la aceleración con un centro de
gravedad alto (como se ve en los atletas de pista) requiere ajustes posturales
(descenso del centro de gravedad y disminución de la longitud de pasos) y
desaceleración antes de cambiar de dirección, los atletas en deportes que
requieren frecuentes cambios de dirección deberían correr con un centro de
gravedad bajo, mayores inclinaciones anteriores y quizás longitudes de pasos
más cortas que los deportistas de pista (velocistas).
Al revisar las opiniones
propuestas por Sayers (2000), éstas revelan la gran necesidad de especificidad
en el entrenamiento entre velocistas (como disciplina atlética) y el
entrenamiento de velocidad y agilidad en los deportes de situación que
requieren gran cantidad de cambios de dirección.
Sin embargo, la biomecánica del
entrenamiento de aceleración lineal en la fase de aceleración en atletismo es
similar a la propuesta por Sayers (2000). En efecto, un pronunciado apoyo
adelantado y un bajo centro de gravedad es una parte integral de la aceleración
para el atletismo (Francis, 1997; Mann, 1983), lo cual es similar a la agilidad
deportiva (Sayers, 2000). Una diferencia observada podría ser que en atletismo,
los velocistas tienen su foco visual bajo (mirada baja) durante una porción de
la fase de aceleración (Francis, 1997), mientras que en los deportes de situación,
el escaneo o registro visual del campo y/o de los jugadores es continuo.
Además, los velocistas podrían
resueltamente acelerar bajo un gran control, en donde no necesariamente
deberían desarrollar máxima velocidad tan rápido como sea posible, pero favoreciendo
una controlada aceleración (Francis, 1987). En muchos de los deportes de
situación, las aceleraciones son generalmente cortas y de distancias variadas.
Los deportistas en esas modalidades acelerarían tanto como fuese posible en el
periodo más corto de tiempo. En el caso de los 100 m llanos, pero especialmente
en los 200m, el atleta acelera durante una largo tramo de la carrera,
intentando desarrollar tarde velocidad máxima en la carrera, de manera de
minimizar la caía de velocidad cerca del
final de la carrera.
Por lo tanto, es comúnmente
aceptado que velocistas de élite aceleran durante distancias largas, debido a
después pueden desarrollar velocidad máxima, pudiendo así controlar mejora cada
una de estas fases de carrera durante sus competencias. La diferencia observada
entre aceleraciones en atletismo y aceleraciones en otros deportes (como los de
situación) es que la aceleración en atletismo puede ser planeada y
estratégicamente puede jugar un rol, mientras que en los deportes de campo
intermitente las aceleraciones cortas ocurren a través del juego y no pueden
ser pre-planeadas. Por lo tanto, el entrenamiento de aceleración para deportes
distintos al atletismo, debería incluir la necesidad de acelerar, desarrollando
la más alta velocidad posible en el período más corto (además de incluir
demandas cognitivas y habilidades relevantes del juego). Por supuesto que la
capacidad de acelerar será distinta si es lineal, lineal con traslado del móvil
(balón), con cambio de dirección, o con cambio de dirección con manejo del
móvil (Young y cols., 2006).
Por otro lado, la técnica de los
primeros pasos (dentro de los tres primeros pasos) en la aceleración lineal comparada
con la aceleración luego de un cambio de dirección de 180 grados, posee
variaciones en cuanto a los ángulos producidos en la articulación de cadera y
la inclinación del tronco. Lo cual implica la necesidad de comprender las
diferencias existentes entre las aceleraciones lineales únicas y las
aceleraciones inmediatamente luego de cambios de dirección (Hewitt y cols.
2013).
Es muy importante tener en cuenta
que, en una examinación de las cargas de la articulación de rodilla comparando
cambios de dirección planeados y no planeados, se observaron diferencias
significativas en la técnica de velocidad ejecutada (Besier y cols., 2001 a y
2001 b). Cuando se les requirió a los participantes de la investigación
reaccionar a estímulos lumínicos para realizar los cambios de dirección, las
cargas sobre la articulación de la rodilla se incrementaron, lo cual pudo ser
relacionado con la postura sub-óptima impuesta por el tiempo en reaccionar al
estímulo y cambiar de dirección. Esto implica que las técnicas posturales
difieren entre cambios de dirección planeados y no planeados (Keane y cols.,
2010).
Por todo lo desarrollado anteriormente,
está claro que la técnica de aceleración difiere entre atletas (velocistas) y
deportistas de deportes de campo (por ejemplo, fútbol, básquetbol, rugby, etc.)
en los que las distancias de aceleración son mucho más cortas, pueden ir
seguidas de cambios de dirección y que son en gran medida no pre-planeadas; y
que la postura en los cambios de dirección puede variar dependiendo la
naturaleza planeada o no planeada de los mismos.
Lic. Mauricio Moyano
Co-Director de Equipo Physical
Editor de sección de Entrenamiento en Velocidad y Agilidad
Referencias
Bibliográficas
1.Besier, T. F., Lloyd, D. G.,
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T. F., Lloyd, D. G., Cochrane, J. L., & Ackland, T. R. (2001b). External
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in Sports and Exercise, 33, 1168 1175.
3.Sayers,
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pp. 26 27.
4.Francis,
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5.Bompa,
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6.Keane
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7.Hewit
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straight and change-of-direction acceleration times. Journal of Strength and
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8.Sheppard,
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direction speed. J Sci Med Sport 9: 342–349, 2006.
9.Young,
W. B., Hawken, M., & McDonald, L. (1996). Relationship between speed,
agility, and strength qualities in Australian rules football. Strength and
Conditioning Coach, 4(4), 3 6.
Posición de los pies y efecto en rendimiento de una aceleración corta en deportes de situación
La capacidad para desplazarse una distancia determinada en el menor
tiempo posible es una ventaja en muchos deportes, sobre todo en los deportes de
situación. En términos de distancias cortas, esto puede ser definido como
aceleración (variación de velocidad en la unidad de tiempo), o rapidez en primeros
pasos del deportista, y es usualmente medida usando cronometraje con sistema de
fotocélulas.
Se sabe que muchos factores pueden afectar los tiempos de aceleración,
como ser: la distancia de partida de los deportistas en relación a las
fotocélulas, la postura de partida, la estrategia del primer paso, y la altura
de la fotocélula.
Teniendo en cuenta solo la postura de partida, algunas de las comúnmente
más utilizadas para comenzar la evaluación de aceleración, por ser las más
observadas en los distintos análisis llevados a cabo en los deportistas de deportes
de situación, son:
-Posición Paralela (los pies paralelos en la línea de partida).
-Posición de Tijera o “Split” (pie izquierdo o derecho adelantado
sobre la línea de partida, y pie derecho o izquierdo respectivamente atrasado).
-Posición de Paso en Falso o “Falsa” (Comienzo paralelo inicial,
pierna derecha salta hacia atrás a salida de tijera o split al iniciar el
movimiento).
-Posición de Tijera con paso en falso.
Una mejor comprensión de los efectos que pueden generar las distintas
posturas de partida podría mejorar el entendimiento de las mejores estrategias
práctico-metodológicas para mejorar la velocidad de movimiento durante
aceleraciones cortas.
Así es que un trabajo de Cronin, Green, Levín, Brughelli y Frost del
JSCR (2007), realizado con estudiantes futbolistas universitarios masculinos y
femeninos, comparó tres de las posturas de partidas anteriormente nombradas
(paralela, tijera y paso en falso), en distancias de aceleración corta (aceleración
lineal en 5 y 10 ms.), y encontró que:
-La salida paralela fue significativamente más lenta que las otras dos
posturas de partida.
-Hubo menor variabilidad en los resultados en distancias de 10 m que
en distancias de 5m.
-Las posturas de partidas en tijera (Split) y de paso en falso fueron
mejores opciones como estrategia de movimiento para minimizar el tiempo de
aceleración en distancias cortas.
-Sin embargo, los autores concluyeron que los beneficios de estas
posturas de partida son poco claros si el tiempo de movimiento es la variable
de interés.
Por otro lado, otro trabajo de Johnson, Brown y cols., del JSCR
(2010), llevado a cabo con jugadoras de voleibol colegiales, comparó las cuatro
posturas de partidas nombradas al comienzo (paralela, tijera, paso en falso, y
tijera con paso en falso), en una distancia de aceleración corta (15 pies). El
trabajo encontró que:
-Las posturas de paso en falso, tijera y tijera con paso en falso
posibilitaron menores tiempos en velocidad de aceleración que la postura de
pies paralelos.
-A su vez la postura de tijera con paso en falso fue más rápida que la
postura de paso en falso.
-La postura que posibilitó los tiempos menores en la distancia
evaluada fue la postura en tijera.
Por lo que teniendo en cuenta estos datos obtenidos en dos grupos de
deportistas distintos (futbolistas y voleibolistas), se hace necesario tener en
cuenta los siguientes elementos para la práctica profesional con nuestros deportistas
a cargo:
·Analizar las distintas posturas de partida,
antes de aceleraciones cortas, que puede haber en los distintos deportes de
situación.
·Considerar la posibilidad de estimular las
distintas posturas de partida integradas con las aceleraciones cortas.
·Estimular las distintas posturas de partidas con
ejercicios (sin toma de decisión), y tareas (con toma de decisión), incluyendo
progresivamente más complejidad.
·Analizar las características que poseen los
comienzos de movimientos (en cuanto al tipo de postura de partida) a alta o muy
alta intensidad en el deporte en el que se esté trabajando.
·Analizar dichas características según los
puestos/funciones de los deportistas.
·Favorecer un desarrollo integral en cuanto a los
estímulos en diversas posiciones de partida asociadas luego a aceleraciones cortas,
sobre todo en etapas formativas en el deporte puntual en el que se esté
trabajando.
·Ver la posibilidad de estimular a los
deportistas de manera específica a medida que poseen el nivel y la edad, según
sean los requerimientos del deporte.
Lic. Mauricio Moyano
Co-Director de Equipo Physical
Editor de Sección Entrenamiento
de la Velocidad y Agilidad
Referencias Bibliográficas
1.Cronin J, Green J, Llevin G, Brughelli
M, Frost D. Effect of starting stance on initial sprint
Performance.
Journal of Strength and Conditioning Research, 2007, 21(3), 990–992. 2007.
National Strength & Conditioning Association Research Note.
2.Johnson T, Brown L, Coburn J, Judelson
J, Khamoui A, Tran K, Uribe B. Effect of four different starting stances
on sprint time in collegiate volleyball players. Journal of Strength and
Conditioning Research 2010. National
Strength and Conditioning Association.
Diferencias entre manifestaciones de velocidad cíclica y acíclica. Primera parte.
En el presente blog se realiza un comentario en relación a lasdiferencias entre velocidad cíclica y acíclica desde la perspectiva de losdeportes cíclicos, como el atletismo en sus modalidades de carreras develocidad; y por otro lado la de los deportes acíclicos, en particular losdeportes de conjunto.Teniendo en cuenta la propuesta de Vales Vásquez y Areces Gayo (2002),y de Vizuete (2004), aunque también tomando consideraciones de Martín Acero(1999, 2007) y Lago Peña (2002), es que se pueden enumerar una serie decriterios que posibilitan diferenciar la velocidad y sus manifestaciones enestos deportes.Así es que considerando el objetivo que posee la velocidad en los deportes cíclicos, éste estará relacionado con llegar antes a una meta (recorrer la distancia pautada en el menor tiempo posible), por lo que la expresión de velocidad será en todos los casos máxima;mientras que el objetivo de los deportes de conjunto estará ligado adesarrollar la capacidad de anticipación, o sea que en función de la percepcióndel entorno y la toma de decisión posterior se ejecute un movimiento tratandode anticipar al rival, ya sea en acciones de ataque o defensa. Por lo queseguirá siendo muy importante la capacidad de desarrollar una gran velocidad dereacción y aceleración, aunque ligada a la situación de juego. Esto hará que eldeportista tenga que desarrollar la capacidad de movilizar su cuerpo velozmente,pero adecuándose a cumplir el objetivo de manera óptima. Esto implicará poderdesarrollar altas velocidades (no en todos los casos máximas, pero síconsideradas de sprint), cumpliendo con la efectividad que requiere cadasituación de juego con toma de decisión.Por otro lado, si se considera el objeto de aplicación de la velocidad, en el caso de los deportes cíclicos el objeto es solamente el cuerpo del deportista (el cual debe lograr movilizarse al máximo de sus posibilidades siempre). Por el lado de los deportes de situación de conjunto, el objeto es el cuerpo del deportista y/o el móvil o balón. Por loque en este caso habrá que considerar la necesidad de desarrollar la velocidadde desplazamiento sin balón y también con balón (en acciones de conducción odribing, y también en otras en las cuales se debe desarrollar velocidad paraimpactar el móvil con precisión como en el caso de los pases y los remates).En cuanto al carácter de la velocidad, en los deportes cíclicos el mismo estará caracterizado por ser obligatorio y maximal, por lo que la expresión de velocidad será siempre máxima para poder llegar a ser exitosa. Ahora bien, en el caso de los deportes deconjunto, el carácter será opcional/discriminativo y óptimo, lo cual nosposibilita comprender que las expresiones de velocidad en los jugadores podránser consideradas de alta intensidad o muy alta intensidad pero siempre ligadasa que las intervenciones de este tipo sean óptimas de acuerdo a las situacionesde juego.Ahora bien, cada deportista de situación debe estar preparado pararealizar a la mejor intensidad posible (de acuerdo a sus posibilidades),acciones relacionadas a velocidad cíclica (aceleraciones lineales), velocidadacíclica o de agilidad (acciones con desaceleraciones y cambios de dirección),con o sin pelota (referido al traslado o conducción de la misma, como también ala intervención después de estas acciones en pases o remates/lanzamientos),tratando de que dichas acciones resulten óptimas o efectivas a la situación dejuego.Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de Sección deEntrenamiento de Velocidad y Agilidad Referencias 1.Lago Peña C. “La Preparación física del fútbol”. 2002. Biblioteca Nueva.2.Martín Acero R., Lago Peña C. Conferenciavirtual Introducción al Entrenamiento de Velocidad en Deportes de Conjunto.Segunda Edición Curso Virtual en Entrenamiento enDeportes de Conjunto. GrupoSobreentrenamiento. 2007.3.Martín Acero R. La Velocidad. Editorial INDE. Barcelona. 1999.4.Vizuete J., Master Profesional en Alto Rendimiento. Deportes de Equipo. FundaciónF.C.Barcelona. 2004.
Posibles abordajes de la agilidad
Sheppard y Young en una publicación del J Sports Science (2006), plantearon que puede haber un abordaje de la agilidad desde tres perspectivas o visiones diversas:Por un lado, una visión biomecanicista observaría a la agilidad en términos de cambiosmecánicos involucrados en la alteración de la posición corporal. Por lo que eneste sentido el objeto de análisis en lo relacionado a la velocidad de cambiode dirección serían entre otras cosas, el ajuste de pasos en la desaceleración,la posición del pie en el momento del corte o giro, la alineación de losprincipales segmentos óseos y articulaciones de los miembros inferiores, lapostura corporal global, etc. Por otro lado, un punto de vista científico desde el aprendizaje motor en fisiología deldeporte, observaría a la agilidad en términos de procesos de informacióninvolucrados en el escaneo visual, la toma de decisión y reacción a estímulospara cambiar de dirección, como los procesos involucrados en el aprendizaje yrepetición de habilidades motoras apropiadas en los distintos deportes de situación. Finalmente, desde la perspectiva del entrenamiento y acondicionamiento defuerza, se analizaría a la agilidad en términos de cualidades físicasinvolucradas en el cambio de dirección (fuerza, y su acondicionamientoespecífico). Para lo cual el objeto de análisis podrían ser los niveles defuerza relativa, potencia relativa, diferencias funcionales entre miembros,etc.Por lo que la comprensión de esta capacidad, como así también el abordajepara su desarrollo a través del entrenamiento deberá tener en cuenta estospuntos de vista distintos, y en todo caso analizar cuál de ellos es másimportante desarrollar en los deportistas, según sean sus necesidades (o puntosdébiles), como así también tener en cuenta el momento de la temporadadeportiva, la integración con el desarrollo de otras capacidades, etc.Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de sección Entrenamiento de Velocidad y Agilidad
Diferencias entre manifestaciones de velocidad cíclica y acíclica. Segunda Parte
En esta segunda parte del blog se amplía elcomentario en relación a las diferencias entre velocidad cíclica y acíclica desde la perspectiva de los deportes cíclicos, como el atletismo en sus modalidades de carreras de velocidad; y por otro lado la de los deportes acíclicos, en particular losdeportes de conjunto.Siguiendo con la propuesta de Vales Vásquez y Areces Gayo (2002),
y de Vizuete (2004), aunque también tomando consideraciones de Martín Acero (1999, 2007) y Lago Peña (2002), se enumeran el resto de criterios queposibilitan diferenciar la velocidad y sus manifestaciones en estos deportes.Teniendo en cuenta el criterio del formato, en la velocidad cíclica es dependiente de dos factores (bifactorial) principalmente: ·Los factores bioenergéticos relacionados a la producción de energía a la máximaintensidad para generar la contracción muscular); ·Los neuromusculares, relacionados a la generación y control de la fuerza musculardesarrollada.En el caso de la velocidad en los deportes acíclicos y de conjunto, el formato es multifactorial y complejo. Esto es debido a que la expresión de velocidad va a ser dependiente de factores individuales y de factores colectivos.·Los factores individuales, a su vez comprenden el desarrollo y manifestación de lascapacidades condicionales, coordinativas y cognitivas. Por lo que en este caso se resalta la interacción entre manifestaciones de fuerza, capacidades coordinativas y percepción del medio y toma de decisión en cuanto a la expresión de las habilidades motoras (por ejemplo carrera) a alta intensidad.·Los factores colectivos, comprenden entre otras cosas la organización funcional del propio equipo (esto muy en relación a la táctica colectiva), la operatividad deladversario (es decir como los oponentes se organizan para ocupar espaciosen ataque o cómo se organizan en defensa para evitar el avance, elposicionamiento adecuado y los tiros o remates a meta del atacante), y los factores contextuales o situacionales (como son el resultado parcial, la presión del partido de acuerdo a su complejidad, etc.).Finalmente, considerando el criterio de los factores limitantes, en los deportes donde se manifiesta la velocidad siempre de manera cíclica, ellos son: la frecuencia de pasos y la longitud de pasos (zancadas), por lo que este aspecto implica unadirecta relación con el desarrollo neuromuscular del deportista.Por el lado de los deportes acíclicos de conjunto, los factores limitantes estarían enrelación a los niveles de precisión exigidos por la dinámica de juego. Por loque la frecuencia y la longitud de pasos estarán ligadas a las exigencias demovimientos con resultados óptimos según la situación de juego que se presente.Esperamos que esta conceptualización de las diferencias principales que existen deacuerdo al punto de vista que se analice la velocidad (deportes cíclicos odeportes acíclicos de conjunto), sirvan para ayudar al desarrollo demetodologías y abordajes adecuados según las situaciones a resolver en lapráctica cotidiana de cada uno de ustedes.Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de Sección de Entrenamiento de Velocidad y AgilidadReferencias1.Lago Peña C. “La Preparación física delfútbol”. 2002. Biblioteca Nueva.2.Martín Acero R., Lago Peña C. Conferencia virtual Introducciónal Entrenamiento de Velocidad en Deportes de Conjunto. Segunda Edición Curso Virtual en Entrenamiento enDeportes de Conjunto. Grupo Sobreentrenamiento. 2007.3.Martín Acero R. La Velocidad. Editorial INDE. Barcelona. 1999.4.Vizuete J., Master Profesional en Alto Rendimiento. Deportes de Equipo. Fundación F.C.Barcelona. 2004.
Factores perceptivos y de toma de decisión en los deportes de situación. Primera parte.
Teniendo en cuenta lo publicado por Young (2002), Young y Farrow (2006), Sheppard y cols. (2006) y Hewett y cols. (2013), los factores perceptivos y de toma de decisión en el desarrollo de la agilidad parecen ser sumamente importantes.El desarrollo de éstos estaría implicado en la mejora del rendimiento deportivo, como también podrían ser tenidos en cuenta para diferenciar niveles de rendimiento de deportistas en una misma modalidad deportiva (por ejemplo en rugby) (Wheeler y Sayers, 2010).Los factores perceptivos y de toma de decisión que clasificó Young son los siguientes:1-Escaneo visual.2-Anticipación.3-Concimiento de situaciones.4-Reconocimiento de modelos. En primer lugar, el escaneo visual tiene que ver con la capacidad de obtener y procesar la información visual en el desarrollo del juego o deporte.En segundo lugar, la anticipación hace referencia a la posibilidad de predecir un evento en el juego, que influye en los movimientos de un jugador en el partido o situación en particular. Esto está relacionado entonces con la capacidad de predecir los movimientos de los oponentes y del móvil o pelota, y a partir de esto desarrollar movimientos enataque o defensa que sean favorables y posibiliten el dominio del móvil y de lasituación en general.En tercer lugar, el conocimiento de situaciones es el conocimiento de los movimientos más probables de los contrarios, basados en la experiencia de juego.Finalmente, el reconocimiento de modelos es la capacidad de reconocer modelos de juego en los contrarios, relacionado con acciones tácticas colectivas y estrategias de juego, para poder anticiparlas y neutralizarlas con acciones propias.El desarrollo de cada uno de estos componentes, a partir de una correcta selección de ejercicios y tareas, resultaría muy importante en el desarrollo de la capacidad de anticipación en el juego.Se recuerda que el objetivo o significado de la velocidad en los deportes acíclicos es anticiparse al adversario, sin darle tiempo para que se organice o estabilice en términos de ataque o defensa; es decir generar sorpresa (ValesVásquez y Areces Gayo, 2002; en Vizuete, 2004).Próximamente se mostrará información que comprueba el desarrollo de los factores perceptivos y de toma de decisión y su mejora a través de su entrenamiento. También se propondrán algunos ejercicios y tareas para el desarrollo de dichos factores en distintos deportes de situación.Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de Sección Entrenamiento de Velocidad y AgilidadReferencias bibliográficas1-Keane W. Wheeler and Mark G. L. Sayers. Modification of Agility Running Technique inReaction to a Defender in Rugby Union. Journal of Sports Science and Medicine(2010) 9, 445 – 451.2-Sheppard JM, Young WB. Agility literature review: classifications, training and testing.J Sports Sci 2006; 24 (9): 919-32.3-Hewit J., Cronin J., Hume P. (2013). Kinematic factors affecting fast and slowstraight and change-of-direction acceleration times. Journal of Strength andConditioning Research. National Strength and Conditioning Association.4- Young WB, James R, Montgomery I, et al. Is muscle power related to runningspeed with changes of direction? J Sports Med Phys Fitness 2002; 42 (3):282-8.5- Vizuete J., Master Profesional en Alto Rendimiento. Deportes de Equipo. Fundación F.C.Barcelona. 2004.
Relación entre velocidad lineal y velocidad de cambio de dirección. Primera parte.
En muchas publicaciones se ha buscado analizar la relación entre la velocidad lineal y la velocidad de cambio de dirección. Esto posiblemente haya tenido su fundamento en que la capacidad de velocidad fue tradicionalmente ligada a las modalidades competitivas de velocidad en el atletismo es decir con manifestación cíclica. Como se ha tratado en blogsanteriores, se hace necesario tener en cuenta que existen distintas consideraciones en el abordaje de la comprensión y la metodología de entrenamiento de la velocidad en los deportes cíclicos y acíclicos.Ahora bien, el modelo de elementos constituyentes de agilidad de Young y cols. (2001), sugiere a la velocidad lineal como un determinante de la velocidad de cambio de dirección. Es por ello que distintos investigadores han tratado de probar las cualidades diferentes (velocidad lineal y velocidad de cambio de dirección), con la misma prueba ya que deberíahaber un gran número de varianza compartida entre las pruebas. Y también, el entrenamiento para mejorar la velocidad debería mejorar la velocidad de cambio dirección y viceversa (Brughelli y cols., 2008).En términos de las relaciones reportadas por los distintos autores, la mayoría de las correlaciones entre velocidad de carrera lineal y velocidad de cambio dirección serían descritas como moderadas (r=0.3 a 0.5). Citamos algunos trabajos:Un trabajo de Draper y Lancaster (1985), reportó una correlación de r=0.47 entre el Test de Sprint de 20m y el Test de Illinois, en deportistas recreacionales.Young, Hawken, McDonald (1996), en jugadores de fútbol australiano informaron correlaciones pobres entre sprint lineal, sprint con conducción de balón, velocidad de cambio de dirección, y velocidad de cambio de dirección con conducción de balón. Baker y cols. (1999), en jugadores de rugby profesionales australianos, encontraron pobre relación entre velocidad lineal y habilidad de cambio de dirección. Buttifant, Graham y Cross (1999), en jugadores de fútbol reportaron una correlación moderada baja entre el test de sprint lineal y el test de agilidad (r=0.33). Tsitskarsis, Theoharopoulus y Garefis (2003), en jugadores de básquetbol informaron correlaciones pobres entre sprint lineal, sprint con conducción de balón y velocidad de cambio de dirección con conducción de balón.Gabett y cols. (2008), en jugadores de rugby de liga australiana, encontraron correlaciones entre tests de velocidad lineal (5, 10 y 20 m), y tests de velocidad de cambio de dirección (test 505, Test 505 modificado y test L), entre 0.52 y 0.70, es decir buenas, pero que no alcanzan a ser muy buenas en términos estadísticos.Por otro lado, un trabajo de Little y Williams (2005), en jugadores profesionales de fútbol reportó correlaciones moderadas (r=0.34) entre aceleración y velocidad de cambio de dirección.Es necesario considerar que los datos manifestados en este blog, a partir de lo reportado por los distintos autores citados en sus publicaciones, son necesarios de tener en cuenta con las salvedades del caso.Es decir, que los trabajos de investigación tuvieron en cuenta distintos niveles de deportistas (recreacionales y profesionales), distintos deportes, pruebas de velocidad lineal de distinta longitud, tests de velocidad de cambio de dirección con número, ángulos de cambio y duraciones de tests también diversos. En un próximo blog seguiremos ampliando este tema, para analizar a que conclusiones han llegado la mayoría de los autores en cuanto a la relación entre velocidad lineal y velocidad de cambio de dirección. Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de Sección de Entrenamiento de Velocidad y AgilidadReferencias BibliográficasDraper, J. A., & Lancaster, M. G. (1985). The 505 test: A test for agility in thehorizontal plane. Australian Journal for Science and Medicine in Sport, 17(1),15 18.Young, W. B., Hawken, M., & McDonald, L. (1996). Relationship between speed,agility, and strength qualities in Australian rules football. Strength andConditioning Coach, 4(4), 3 6.Baker, D. (1999a). A comparison of running speed and quickness between eliteprofessional and young rugby league players. Strength and Conditioning Coach,7(3), 3 7.Buttifant, D., Graham, K., & Cross, K. (1999). Agility and speed in soccerplayers are two different performance parameters. Paper presented at theScience and Football IV Conference, Sydney, NSW.Tsitskarsis, G., Theoharopoulus, A., & Garefis, A. (2003). Speed, speed dribble andagility of male basketball players playing in different positions. Journal ofHuman Movement Studies, 45, 21 30.Gabbett, Tim J; Kelly, Jason N; Sheppard, Jeremy M. Speed, Change of Direction Speed,and Reactive Agility of Rugby League Players. Journal of Strength &Conditioning Research. 22(1):174-181, January 2008.Little T, Williams AG. Specificity of acceleration, maximum speed, and agility inprofessional soccer players. J Strength Cond Res 2005; 19 (1): 76-8.Brughelli, Cronin, Levin, Chaouachi. Understanding Change of Direction Ability in Sport.A Review of Resistance Training Studies. Sports Med 2008; 38 (12): 1045-1063.
Aspectos generales de la técnica de los cambios de dirección
Teniendo en cuenta los modelos de elementos constituyente de la agilidad, desarrollados por Young y cols. (2002 y 2006), Engelbrecht (2011) y Hewett (2013), en los cuales se describen los distintos componentes que podrían influir en el desarrollo de esta capacidad, se puede observar que la técnica en el cambio de dirección es uno de ellos.En forma general, los aspectos técnicos a considerar en la técnica de los cambios de dirección, incluyen principalmente los siguientes elementos:o Colocación de los pies.o Ajustes de las zancadas para acelerar o desacelerar (capacidad de aceleración ydesaceleración).oPostura corporal (relacionado con equilibrio dinámico, y haciendo referencia a la ubicación del tronco, la altura del centro de gravedad principalmente).Cada uno de estos aspectos son los que han sido considerados en la mayoría de los distintos trabajos y publicaciones relacionadas a la velocidad de cambio de dirección, debido a lograr dos de los objetivos principales en los deportes de situación condesplazamientos en un campo de juego:·Mejorar el rendimiento.·Disminuir la aparición de lesiones.Si bien se haría necesario considerar varios aspectos como el deporte, el puesto o función del deportista, el tipo de cambio de dirección realizado, la dirección y sentido de movimiento en el cual se realiza, la situación de juego en la que se lleva a cabo encambio de dirección, etc., los elementos generales nombrados anteriormente (colocaciónde los pies, ajustes de pasos para acelerar y desacelerar y postura corporal general) deben ser tenidos en cuenta en cualquier programa de desarrollo de velocidad de cambio de dirección.La técnica de carrera ha sido considerada para el desarrollo deportivo como una clave en el rendimiento de los cambios de dirección (Bompa, 1983; Sayers, 2000). En particular, un apoyo anterior y un bajo centro de gravedad podrán ser esenciales en optimizar la aceleración y la desaceleración, como también para incrementar la estabilidad. Laestabilidad es proporcionada por un bajo centro de gravedad, en contraposicióna una postura erguida y centro de gravedad alto como la de los velocistas (Francis, 1997).Sayers (2000), plantea que el centro de gravedad alto favorece a atletas, como los velocistas, en los cuales existe una postura corporal específica e ideal para el desarrollo del mejor rendimiento en aceleraciones y máximas velocidades lineales. La ubicación más baja del centro de gravedad parecería favorecer a los deportistas de deportes decampo y de situación, de manera que al estar más bajo el centro de gravedad,habría mayor estabilidad para generar cambios de dirección hacia adelante,atrás, laterales, diagonales, como así también variaciones de velocidad.Sayers (2000), manifiesta la gran necesidad por la especificidad en el entrenamiento de la aceleración y el entrenamiento de velocidad y agilidad en deportes que requieren cambios de dirección.Sin embargo, la biomecánica del entrenamiento de aceleración lineal de la fase de aceleración en atletismos es similar a la propuesta por Sayers (2000). En efecto, un apoyo anterior pronunciado y un bajo centro de gravedad son una parte integral de la aceleraciónen atletas, lo cual es similar para la agilidad en el deporte (Sayers, 2000).La excepción sería que en atletismo, el foco de atención de la mirada se encuentra bajo (mirando al suelo) durante una parte de la fase de aceleración (Francis, 1997), mientras que en deportes de situación, el análisis visual del campo de juego y de los deportistas en constante. No obstante, Sayers y cols. (2000), describen que en deportes de campo se corre con el centro de gravedad (CDG) más bajo, con el tronco más adelantado, con una menor flexión de rodilla durante el recobro de la pierna y una menor elevación de rodilla. La situación más baja del CDG parece beneficiar la aplicación de fuerzas laterales.Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de Sección de Entrenamiento de Velocidad y Agilidad
Conceptualización de las Habilidades Motoras
El análisis de los programas de entrenamiento deportivo o de educación física nos muestra, cómo están compuestos, de todo un conjunto de habilidades que pueden y deben ser adquiridas y dominadas por los deportistas, para lo cual ponen en acción todos sus recursos. La literatura especializada presenta al respecto un panorama complicado, tal vez sea debido a la gran variedad de habilidades existentes y al tipo de análisis a que se han sometido por parte de investigadores y pedagogos, análisis en muchos casos de poco rigor científico, y basado en variantes de carácter superficial como el tipo de instrumento empleado (raqueta, balón, etc.), el tipo de esfuerzo reclamado (extenuantes, muy extenuantes, etc.) o el lugar donde se llevan a cabo (nieve, agua o tipo de campo de juego).No hay acuerdo absoluto sobre el término que se debe utilizar, ya que no es fácilencontrar una definición que satisfaga a todos los estudiosos, existendefiniciones diferentes, según autores y contextos Ruiz, 1994), mientras quepara unos supone la capacidad para reproducir una respuesta establecida deantemano, para otros, el concepto de habilidad debería analizarse desde elpunto de vista de las aptitudes requeridas (Durand y Famose 1988). Incluso, comprobamos que en los textos y manuales sobre este ámbito, se utilizan de formaalternativa, sinónima o diferente, términos como habilidad motriz, tarea motrizy destreza motriz (Oña Sicilia, 1999). En una aproximación histórica, Knapp (1963) las definió como aquella capacidadadquirida por aprendizaje, de producir resultados previstos con el máximo deacierto y, frecuentemente, con el mínimo de coste en tiempo, energía, o ambascosas. Para Durand (1988), las habilidades representan la competencia adquirida por unsujeto para realizar una tarea concreta. Se trata de la capacidad para resolverun problema motor específico, para elaborar y dar una respuesta eficiente yeconómica, con la finalidad de alcanzar un objetivo preciso. Es el resultado deun aprendizaje, a menudo largo y laborioso, que depende del conjunto derecursos de los cuales dispone el niño/deportista, es decir, de su capacidadpara transformar el repertorio de respuestas. Renato Manno (1994) entiende a las habilidades como formas de movimiento específico,que dependen de la experiencia y se automatizan a través de la repetición y dela práctica. Son fundamentos motores adquiridos para dar solución a un problemamotor concreto, para elaborar y dar una respuesta eficiente y económica, con lafinalidad de alcanzar un objetivo preciso. Díaz Lucea, J (1999), luego de un análisis profundo de diferentes autores concluyetambién en que las habilidades motrices son capacidades adquiridas poraprendizaje que pueden expresarse en conductas determinadas en cualquiermomento en que sean requeridas con un menor o mayor grado de destreza. Por lotanto, para ser hábil en alguna acción motriz, es necesario contar previamentecon la capacidad potencial necesaria y con el dominio de algunos procedimientosque permitan tener éxito de manera habitual en la realización de dichahabilidad. Para Albert Batalla Flores (2000) consisten en el grado de competencia (nivel deéxito o de consecución de finalidades propuestas) de un sujeto concreto, frentea un objeto determinado.Como podemos apreciar, podríamos decir que las habilidades motoras representan unaaptitud motriz adquirida, que supone un nivel de competencia o de saber-hacer,pero que se limita a una acción específica o a un conjunto limitado de acciones.Es el resultado de un aprendizaje conseguido por el sujeto, donde se ponen en tensión todo el tiempo la experiencia individual, la complejidad de la situación problemática y el nivel de desarrollo de sus capacidades. Por esta razón la mayoría de los especialistas plantean que las habilidades, “son tantas cuantas se puedan aprender”; y de allí la necesidad de brindar la mayor cantidad posible de problemas motores a resolver. Referencias Bibliográficas1- Knapp, B “La Habilidad en el Deporte” Editorial Miñón. Valladolid, España. 1963.2- Durand, M “El Niño y el Deporte” Editorial Paidos. Barcelona, España. 1988.3- Manno, R “Fundamentos del Entrenamiento Deportivo”. Editorial Paidotribo. Barcelona, España. 1994.4- Ruiz, L M “Deporte y Aprendizaje. Proceso de Adquisición y Desarrollo de Habilidades”. Editorial Visor. Madrid, España. 1994.5- Díaz Lucea, J “La Enseñanza y Aprendizaje de las Habilidades y Destrezas Motrices Básicas”. Editorial Inde. Barcelona, España. 1999. 6- Oña Sicilia, A y col “Control y Aprendizaje Motor”. Editorial Síntesis. Madrid, España. 1999. 7- Batalla Flores, A “Habilidades Motoras” Editorial Inde. Barcelona, España.2000.Lic. Rubén PérezStaff Equipo Child Training.
Aspectos generales de la técnica de cambio de dirección. Segunda parte
Siguiendo con los factores técnicos a considerar en la velocidad de cambio de dirección, y teniendo en cuenta de lo propuesto por Young y cols. (2001 y 2006), a partir de la posición de los pies, el ajuste de pasos o zancadas y la postura corporal general, se describen otros aspectos a tener en cuenta, de manera de poder profundizar el análisis. Se recuerda que esto estaría orientado no solo a la mejora del rendimiento deportivo, sino también la prevención de lesiones en este tipo de situaciones (cambios de dirección).Dentro de los factores de la velocidad de cambio de dirección clasificados por Hewett y cols. (2013), se encuentran los técnicos, los físicos y las medidas antropométricas.Los aspectos técnicos incorporan los movimientos basados o ejecutados en el suelo y los movimientos basados o realizados en el aire. Los autores parece que han considerado lo que ocurre con el pie mientras está en el aire, y por otro lo que sucede con la pierna durante el contacto con el suelo y por ende manifestando el cambio de dirección a alta velocidad. Dentro de los movimientos basados en el suelo, se deben tener en cuenta los siguientes:Movimientos preliminares.Primer contacto en el suelo del pie.Movimientos a través del giro o del corte.Movimiento en el despegue del pie del suelo.Relacionados a cada uno de estos aspectos, se plantea considerar:Los ajustes de pasos o zancadas.La posición del pie.La secuencia de segmentos corporales y articulares.La posición corporal (específica del deporte).Dentro de los movimientos basados en el aire, se deben tener en cuenta los siguientes:Movimiento de despegue.Movimientos mientras está en el aire.Movimientos sobre el apoyo.Relacionados a cada uno de estos aspectos, a su vez se plantea considerar los siguientes elementos:Los ajustes de pasos o zancadas.La posición del pie.La secuencia de segmentos corporales y articulares.La posición corporal (específica del deporte).Como se puede apreciar tanto en los movimientos basados o realizados en el suelo (movimientos preliminares, primer contacto del pie en el suelo, movimientos a través del giro o corte, movimiento en el despegue del pie del suelo), como así también los movimientos basados o ejecutados en el aire (movimiento de despegue, movimiento mientras esta en el aire y movimientos sobre el apoyo), los autores plantean la necesidad de observar o registrar en las distintas instancias varios elementos comunes (citados en el blog anterior), como lo son: los ajustes de pasos, la posición del pie, la secuencia de segmentos corporales y articulares, y la posición corporal global (que debe ser entendida dentro del contexto particular de cada deporte y de las necesidades del deportista según su puesto o función).Ahora bien, resulta interesante considerar también la propuesta de Wheeler y cols. (2010), citados por Engelbrecht (2011), en la cual la agilidad estaría afectada por factores principales como la estabilidad dinámica, las demandas específicas del deporte y el ambiente en términos de su variabilidad en los deportes de situación y de conjunto.Dentro de la estabilidad dinámica, se encuentran entre otros, los factores biomecánicos, los cuales están determinados por aspectos cinemáticos y cinéticos.Los aspectos cinemáticos comprenden:La interacción de pasos.La interacción de apoyos.Los aspectos cinéticos hacen referencia a:La interacción de fuerza.La activación muscular.La posibilidad de análisis de cada uno de estos elementos, posiblemente permita un mayor nivel de profundidad en el conocimiento de cómo debe ejecutarse un cambio de dirección para que sea más eficiente y pueda ser efectivo en su aplicación en el marco de la situación en la que se genera.Consideramos que es necesario tener en cuenta las distintas propuestas de los elementos constituyentes de la agilidad (en cuanto a la técnica) y analizar los factores técnicos dentro del marco de los deportes de acíclicos para considerar la forma y la situación en la que se generan los cambios de dirección a alta velocidad. También se hace necesario un análisismás profundo de los movimientos en relación al tiempo (intensidad), y a las situaciones de acuerdo a cada deporte y al nivel competitivo, para poder direccionar con mayor posibilidad de éxito las distintas metodologías de entrenamiento.Lic. Mauricio MoyanoCo-Director de Equipo PhysicalEditor de Sección Entrenamiento de Velocidad y AgilidadReferencias bibliográficas1-Wheeler, K. W., Askew, C. D., & Sayers, M. G. (2010). Effective attacking strategies in rugby union. European Journal of Sport Science 10(4): 237-242.2-Engelbrecht L. Sport-specific video-based reactive agility training in rugby union players. Thesis for the degree Master of Sport Science at Stellenbosch University. Department of Sport Science Faculty of Education (2011).3-Young WB, McDowell MH, Scarlett BJ, et al. Specificity of sprint and agility trainingmethods. J Strength Cond Res 2001; 15 (3): 315-9.4-Young, W. B., & Farrow, D. (2006). A review of agility: Practical applications forstrength and conditioning. Strength and Conditioning Journal 28(5): 24-29.5-Hewit J., Cronin J., Hume P. (2013). Kinematic factors affecting fast and slowstraight and change-of-direction acceleration times. Journal of Strength andConditioning Research. National Strength and Conditioning Association.















