Según este estudio observacional retrospectivo, la posición de juego se asoció con diferencias en la distancia total, la carrera de alta intensidad, los sprints, la velocidad máxima y las aceleraciones y desaceleraciones en fútbol profesional masculino, incluso al ajustar por el tiempo jugado y por las observaciones repetidas de los mismos jugadores. Los autores concluyen que el monitoreo por posición debe combinar la carga acumulada del partido con estimaciones ajustadas por exposición, y tener en cuenta las observaciones repetidas cuando un jugador aporta datos de varios partidos.
Qué se estudió: demandas del partido por posición con GPS en fútbol profesional
Los autores partieron de un problema metodológico. Las comparaciones entre posiciones pueden sesgarse porque los jugadores no juegan el mismo tiempo y porque los mismos futbolistas aparecen en varios partidos, de modo que sus datos no son independientes.
- Diseño: estudio observacional retrospectivo.
- Muestra: 84 observaciones jugador-partido de 21 jugadores de campo profesionales (varones) en seis partidos competitivos.
- Variables: demandas de carrera y de cambios de velocidad medidas con GPS (sistema de posicionamiento global), comparadas entre cinco grupos posicionales.
- Análisis: modelos lineales de efectos mixtos con posición y partido como efectos fijos, la duración de juego (transformada a logaritmo) como covariable y el jugador como intercepto aleatorio. Se aplicó la corrección de Holm para comparaciones múltiples y se realizaron dos análisis de sensibilidad.
Qué encontraron: diferencias por posición en carrera de alta intensidad, sprints y aceleraciones
Tras la corrección de Holm, la posición se asoció con siete variables (valor de p ajustado ≤ 0,020):
- distancia total;
- distancia de carrera de alta intensidad (≥19 km/h);
- distancia a ≥25 km/h;
- número de sprints;
- velocidad máxima;
- aceleraciones a ≥3 m/s²;
- desaceleraciones a ≤-3 m/s².
Con una exposición equivalente, los defensas centrales registraron aproximadamente un 49 % menos de carrera de alta intensidad que los extremos. También hicieron menos sprints, aceleraciones y desaceleraciones que varios de los otros grupos. Los mediocampistas alcanzaron una velocidad máxima ajustada 3,06 km/h menor que los laterales. Los resultados se mantuvieron en los dos análisis de sensibilidad.
Qué significa para la práctica: monitoreo de la carga por posición en fútbol
Estos datos proceden de una muestra pequeña, pero apuntan a decisiones concretas para quienes planifican y controlan la carga.
Compara posiciones con ajuste por tiempo jugado
- Los minutos jugados distorsionan la comparación entre posiciones. Conviene mirar, además de los valores brutos, estimaciones ajustadas por exposición (por ejemplo, normalizadas por duración) para saber si una diferencia refleja el rol táctico o solo los minutos disputados.
- Los autores recomiendan combinar la dosis acumulada del partido con estas estimaciones ajustadas. Ambas lecturas se complementan: la primera indica cuánta carga recibió el jugador y la segunda, cuánta demanda genera su rol por unidad de exposición.
Usa referencias específicas por posición
- Un valor de referencia único para todo el equipo puede ser engañoso. Un defensa central con menos carrera de alta intensidad, sprints y cambios de velocidad que un extremo no necesariamente está “por debajo”: es coherente con el patrón observado para su posición.
- Al interpretar la velocidad máxima, considera que los mediocampistas mostraron valores ajustados más bajos que los laterales. Si utilizas la velocidad máxima como indicador de exposición a la alta velocidad, compara a cada jugador con su grupo posicional.
- Los defensas centrales podrían requerir estímulos complementarios de alta velocidad y de cambios de ritmo en el entrenamiento si el objetivo es acercarse a las demandas de otros roles. Esto es una consideración práctica, no una conclusión del estudio.
Respeta la estructura de los datos
- Si un mismo jugador aporta datos de varios partidos, sus observaciones están correlacionadas. Tratarlas como independientes puede sobrestimar la certeza de las diferencias. Quien analice datos de GPS en su club puede usar modelos con el jugador como efecto aleatorio, como en este trabajo, o pedir apoyo a un analista.
- Incluye el partido como factor, ya que las demandas varían entre encuentros.
Precauciones
- Son asociaciones descriptivas de partidos de competición; no demuestran que la posición cause por sí sola las diferencias, ni indican qué carga de entrenamiento es óptima.
- Úsalas para contextualizar el monitoreo del grupo, no para tomar decisiones individuales de salud o lesiones.
- No extrapoles los resultados a mujeres, categorías formativas u otras competiciones o niveles.
Limitaciones
- La muestra es reducida: 21 jugadores de un solo grupo masculino profesional y solo seis partidos. Los grupos posicionales probablemente tienen pocos jugadores cada uno.
- El diseño es observacional y retrospectivo, por lo que no permite establecer causalidad.
- El resumen no detalla los tamaños del efecto de todas las comparaciones ni el contexto táctico de los partidos, de modo que la generalización a otros equipos debe hacerse con cautela.
Conclusiones aplicables
- La posición de juego se asoció con la distancia total, la carrera de alta intensidad, los sprints, la velocidad máxima y las aceleraciones y desaceleraciones, incluso tras ajustar por el tiempo jugado.
- A igual exposición, los defensas centrales tuvieron cerca de un 49 % menos de carrera de alta intensidad que los extremos, y los mediocampistas una velocidad máxima ajustada 3,06 km/h menor que los laterales.
- El monitoreo por posición debe combinar la dosis acumulada del partido con estimaciones ajustadas por exposición.
- Cuando un jugador aporta datos de varios partidos, hay que tener en cuenta las observaciones repetidas en el análisis.
- Los resultados proceden de una muestra pequeña y observacional, y no deben generalizarse más allá de futbolistas profesionales varones.


