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Suplementación con creatina en futbolistas: una revisión sistemática

La evidencia específica sobre la suplementación con creatina en futbolistas es sugerente pero no concluyente: algunos ensayos informan resultados favorables en sprints repetidos, potencia anaeróbica y fuerza, pero los efectos comparativos son heterogéneos y la certeza de la evidencia es muy baja, por lo que no se pueden extraer conclusiones firmes sobre su eficacia. Lo más habitual fue un aumento de la masa corporal, sobre todo tras protocolos de carga.

Creatina en futbolistas: qué se revisó y cómo

Se trata de una revisión sistemática, registrada en PROSPERO y elaborada según PRISMA 2020. Se buscó en PubMed, Scopus y Web of Science hasta el 15 de mayo de 2025. Se incluyeron ensayos controlados, aleatorizados o no, en futbolistas de cualquier sexo, edad o nivel competitivo, siempre que hubiera placebo, control o condición de comparación. Se excluyeron los estudios con suplementos multi-ingrediente en los que no se pudiera aislar el efecto de la creatina.

Quedaron 45 informes que representan 41 estudios únicos: 28 de grupos paralelos aleatorizados, 2 aleatorizados cruzados o de condiciones repetidas y 11 no aleatorizados o con asignación no verificable. Predominaron los deportistas varones y los estudios de Brasil, España e Irán; hubo pocos estudios con mujeres. Los participantes iban desde adolescentes hasta profesionales adultos.

Los protocolos agudos duraron de 4 a 7 días (normalmente 20 g/día o 0,3 g/kg/día). Los crónicos duraron de 14 días a 28 semanas, con 3-10 g diarios. Un estudio evaluó una dosis única. La mayoría empleó monohidrato de creatina; unos pocos, creatina malato o quelato de magnesio-creatina.

No se hizo metaanálisis por la gran diferencia entre estudios en dosis, duración, poblaciones y mediciones; se realizó una síntesis cualitativa. La certeza se valoró con GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation).

Resultados: rendimiento, composición corporal y recuperación

Calidad metodológica y certeza

De los 28 estudios aleatorizados paralelos, 12 tuvieron riesgo global bajo de sesgo, 2 con algunas dudas y 14 riesgo alto; los problemas más frecuentes fueron datos faltantes y selección del resultado informado. De los 2 cruzados, uno tuvo algunas dudas y otro riesgo alto. Los 11 estudios no aleatorizados tuvieron riesgo global grave, con la confusión como problema más constante. La certeza GRADE fue muy baja en los tres dominios (rendimiento, composición corporal y recuperación/fatiga).

Sprints repetidos y potencia anaeróbica

Los resultados fueron heterogéneos. Algunos estudios mostraron diferencias favorables entre grupos; por ejemplo, Ostojic y cols. informaron mejor rendimiento de potencia en sprint tras la suplementación, y en un estudio de Faramarzi y cols., agregar 3 g/día de creatina durante 6 días a un suplemento de HMB se asoció con mejor potencia en el RAST (Running-based Anaerobic Sprint Test) que el HMB solo. Otros solo mostraron mejoras intragrupo, sin diferencia significativa entre grupos (Mujika, Tartibian, Pedrosa), o ningún beneficio (Smart con 24 g/día durante 6 días; Esmaeeli con 5 días de carga).

En potencia anaeróbica, medida sobre todo con el test de Wingate, Pedrosa y cols. hallaron diferencias entre grupos en variables de potencia con 20 g/día durante 7 días seguidos de 5 g/día durante 3 semanas. En cambio, en otros estudios (Ünal, Yáñez-Silva, Wand) hubo mejoras intragrupo sin interacciones significativas o sin efecto claro entre grupos.

Salto, cambios de dirección, fuerza, habilidades técnicas y resistencia

  • Salto vertical: resultados mixtos. Hubo diferencias favorables (Ostojic; Imamoğlu, aunque con método de asignación no determinado) y resultados nulos (Ünal, Esmaeeli, Claudino, Pedrosa).
  • Cambios de dirección: pocos estudios y resultados nulos o inconsistentes.
  • Fuerza: Larson-Meyer y cols. observaron mayores mejoras en press de banca (semanas 0-5) y sentadilla completa (semanas 5-13) con 12 semanas de creatina frente a placebo; Imamoğlu informó mayor mejora en fuerza de piernas tras 4 semanas, aunque sin asignación aleatoria verificable. Otros estudios no mostraron mejoras.
  • Habilidades técnicas: mixtas. En dribbling, Ostojic y cols. hallaron un tiempo significativamente mejor que con placebo; Shojaeian y Mohebbi también informaron mejoras, pero sin una comparación entre grupos clara. Mor y cols. informaron que, tras un ejercicio fatigante, el grupo con creatina mantuvo mejor la velocidad de golpeo, mientras que la precisión de tiro y de golpeo no mejoró (Cox, Mohebbi).
  • Resistencia intermitente: ningún estudio halló mejoras (Biwer, en una prueba intermitente en cinta; Ostojic, en una prueba de resistencia; Machado, en una prueba de esfuerzo progresiva).

Recuperación, fatiga y variables fisiológicas

Los hallazgos fueron mayormente nulos o inconsistentes. Cuatro de seis estudios no hallaron cambios en la frecuencia cardíaca de recuperación, y los cinco estudios que midieron la percepción del esfuerzo (RPE) no encontraron cambios significativos. El lactato y la mayoría de los metabolitos medidos no mostraron diferencias claras entre grupos.

Los marcadores de daño muscular fueron contradictorios: en un ensayo aleatorizado (Atashak y Jafari), la creatina produjo mayores aumentos de CK y CK-MB tras el ejercicio que el placebo, y Cancela y cols. también observaron un aumento de la CK; en cambio, Deminice y cols. informaron una menor respuesta de LDH y de marcadores inflamatorios (TNF-α, PCR). Ninguno de estos hallazgos permite afirmar un efecto protector frente al daño muscular o la inflamación.

Masa corporal, masa magra y grasa

De los 41 estudios, 23 evaluaron al menos una variable de composición corporal. En 16 de ellos aumentó la masa corporal en el grupo con creatina, aunque no siempre con diferencia significativa frente al comparador, por lo que la cifra es descriptiva. Entre 17 informes con aumento de masa corporal, la ganancia osciló entre 0,4 y 3,6 kg: 8 informaron ≥ 1 kg, 5 menos de 1 kg y 4 no precisaron la cantidad.

La evidencia de aumento de masa magra fue limitada e inconsistente. Larson-Meyer y cols. vieron que ambos grupos aumentaron la masa libre de grasa con el entrenamiento, sin ganancia adicional con 13 semanas de creatina. Solo tres estudios midieron agua corporal total, sin diferencias claras entre grupos en dos de ellos. De nueve estudios sobre grasa corporal, tres informaron reducciones, con base estadística variable, y el resto no halló cambios.

Qué significa para la práctica: uso de creatina en futbolistas

No presentarla como ayuda probada

Los datos no permiten recomendaciones firmes específicas para el fútbol sobre si funciona, cuándo tomarla o qué dosis o protocolo es óptimo. No conviene venderla a los jugadores como una forma fiable de mejorar el rendimiento en partido, la recuperación en calendarios congestionados o el rendimiento por posición.

Si se decide usarla

  • Individualizar la decisión según los objetivos de entrenamiento, la dieta, la experiencia previa con suplementos, la tolerancia y las consecuencias de ganar masa corporal.
  • Probarla durante el entrenamiento, no en fases de máxima exigencia competitiva sin haber observado antes la respuesta del jugador.
  • Monitorizar la masa corporal, los síntomas gastrointestinales y la tolerancia general. Se desconoce si el aumento de masa ayuda o perjudica el sprint, la resistencia o los cambios de dirección, así que conviene vigilarlo en deportistas cuya posición dependa mucho de la velocidad o la agilidad.
  • Complementar, no sustituir, la planificación de entrenamiento, la nutrición y las estrategias de recuperación.

Dosis, pauta y momento

Los estudios no aportan evidencia comparativa suficiente para identificar una dosis, una estrategia de carga o mantenimiento, un momento de ingesta ni una fase de la temporada superiores. Cualquier pauta concreta debería basarse en la literatura más amplia sobre creatina o en consensos, no en esta revisión. Además, los autores señalan que no se probó formalmente si la masa corporal explica los cambios en sprint, resistencia o cambios de dirección.

Expectativas realistas por objetivo

  • Sprints repetidos, potencia anaeróbica y fuerza: son los dominios donde hubo algunos resultados favorables, pero inconsistentes.
  • Salto, resistencia, cambios de dirección, técnica y recuperación: no hay beneficio consistente.
  • Masa magra: no debería esperarse una ganancia demostrada; lo más probable es un aumento de peso, sobre todo con cargas.
  • Mujeres y rehabilitación: hay pocos datos en futbolistas mujeres y ningún estudio evaluó la creatina durante la rehabilitación de una lesión.

Limitaciones de la evidencia sobre creatina en fútbol

La evidencia es heterogénea en sexo, edad, nivel competitivo, protocolos, dosis, duración y pruebas. Muchos ensayos tuvieron muestras pequeñas, y la dieta y la carga de entrenamiento rara vez se controlaron o informaron. Hay pocos estudios en mujeres. Se mezclaron diseños aleatorizados y no aleatorizados, algunos informes eran solo resúmenes o estaban incompletos, y no fue posible ponderar por tamaño del efecto ni precisión.

A nivel de la revisión, la búsqueda se limitó a tres bases con términos relacionados con los desenlaces, no se buscó literatura gris y los estudios posteriores a mayo de 2025 no están representados. El riesgo de sesgo se resumió por estudio, no por resultado, y los juicios GRADE son generales por dominio. No se cuantificó el acuerdo entre revisores ni se contactó a los autores de los estudios. Tampoco hubo una vigilancia sistemática de efectos adversos: solo un resumen de congreso (Gallo y cols., 28 semanas) informó que no hubo más lesiones ni calambres, un dato que los autores toman con cautela.

Varios autores declaran vínculos con fabricantes de creatina (consejos científicos, donaciones de producto o asesorías); la revisión no tuvo financiamiento específico.

Conclusiones aplicables

  • La evidencia sobre creatina en futbolistas es sugerente pero inconsistente, con certeza muy baja; no se pueden hacer afirmaciones firmes sobre su eficacia.
  • Algunos ensayos mostraron resultados favorables en sprints repetidos, potencia anaeróbica y fuerza, pero con heterogeneidad y efectos entre grupos a menudo poco claros o no significativos.
  • Salto vertical, cambios de dirección, resistencia, habilidades técnicas y variables de recuperación y fatiga siguen siendo mixtos o inciertos.
  • La masa corporal aumentó con frecuencia, sobre todo con protocolos de carga; la evidencia de ganancia de masa magra es limitada.
  • Si se usa, conviene individualizar, probarla en entrenamiento y monitorizar peso y tolerancia.
  • Se necesitan ensayos aleatorizados con suficiente potencia, desenlaces propios del fútbol, informes transparentes y vigilancia sistemática de eventos adversos.
Texto completo del estudio (acceso abierto, CC BY 4.0) PDF · 32 páginas · 2,2 MB
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de G-SE.
Publicación Original