Actividades Físicas y Monitoreo de Frecuencia Cardíaca en Pacientes Fontan: Recomendaciones para Intensidades Altas
Introducción
La insuficiencia en la capacidad de ejercicio es un reto significativo para los pacientes con la cirugía de Fontan, lo que a menudo se traduce en un estilo de vida más sedentario. Un estudio reciente realizado con 21 pacientes Fontan y 20 controles saludables analizó la relación entre la actividad física y la frecuencia cardíaca en la vida diaria, buscando identificar patrones y proponer mejoras en la calidad de vida de estos pacientes.
Objetivo del Estudio
El objetivo principal fue comparar los datos de las pruebas de ejercicio cardiopulmonar (CPET) y el seguimiento de la actividad diaria a través de un acelerómetro, con el fin de determinar las diferencias en la capacidad de ejercicio y los niveles de actividad física entre los pacientes Fontan y un grupo de control saludable.
Metodología
Los participantes fueron sujetos a pruebas de CPET hasta el agotamiento subjetivo, así como un seguimiento de su actividad diaria durante cinco días utilizando un acelerómetro triaxial. La frecuencia cardíaca fue monitoreada con un sensor óptico conectado al dispositivo de actividad, lo que permitió recopilaciones precisas de datos.
Resultados
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Capacidad de Ejercicio: Los pacientes Fontan alcanzaron solo el 63% de la capacidad de ejercicio de los controles, mostrando diferencias significativas en los niveles de lactato y en la carga máxima alcanzada.
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Actividad Física Diaria: Solo el 27% de los adolescentes y el 71% de los adultos Fontan alcanzaron las recomendaciones de la OMS para actividad física moderada a vigorosa (MVPA). Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas en comparación con los controles.
- Relación entre MVPA y Frecuencia Cardíaca: Se encontró una fuerte correlación entre el MVPA y la máxima ingesta de oxígeno, sugiriendo que una mayor actividad se relaciona con una mejor capacidad física.
Conclusiones
Es alarmante notar que los niveles diarios de MVPA son preocupantemente bajos entre los pacientes Fontan, a pesar de la similitud en el comportamiento de la frecuencia cardíaca con respecto a los controles. Este hallazgo sugiere que la frecuencia cardíaca no representa un factor limitante significativo para la actividad física en la vida cotidiana. Por lo tanto, se recomienda incluir actividades de mayor intensidad regularmente en la vida diaria de los pacientes Fontan. Existe la necesidad de estudios futuros que evalúen si la participación en deportes de moderada a alta intensidad, como el entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT), podría mejorar la capacidad de ejercicio de estos pacientes.
Recomendaciones Prácticas
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Implementación de Actividades de Alto Rendimiento: Los programas de ejercicio estructurados deben incluir intervalos de actividad física de alta intensidad para mejorar la salud cardiovascular y la capacidad física general.
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Monitoreo Continuo: El uso de tecnologías de monitoreo (como acelerómetros) puede ser fundamental para seguir el progreso y ajustar las recomendaciones de ejercicio individualmente.
- Educación y Asesoramiento Familiar: Dado que los padres a menudo son protectores, es crucial educar sobre los beneficios del ejercicio regular, ayudando a fomentar un estilo de vida activo en los niños con cardiopatías complejas.
El estudio aporta perspectivas valiosas sobre la relación entre actividad física y salud cardiovascular en pacientes Fontan, animando tanto a profesionales como a familiares a propiciar entornos que fomenten el ejercicio físico constante.





