Gary A Dudley1, Steven J Fleck1, Marilyn J Shealy1 y Robin Callister1
Department of Zoological and Biomedical Sciences, Ohio University, Athens, Ohio.
Resumen
INTRODUCCION
La influencia del entrenamiento de carrera sobre la fuerza de los grupos
musculares de los miembros inferiores no es clara. Comparaciones de corredores
(13, 19) de esprint y resistencia sugieren que la fuerza de los extensores de
rodilla es mayor en los esprinters. El entrenamiento en esprint puede
incrementar las mediciones de la fuerza (26) y la potencia (15) de los miembros
inferiores, mientras que el entrenamiento de carrera de resistencia tiene un
efecto pequeño o nulo sobre la fuerza o potencia (16, 20) de los miembros
inferiores. Colectivamente, estos estudios sugieren cual tipo de entrenamiento
de carrera específico puede tener efectos diferentes sobre la fuerza de los
extensores de rodilla. Mediciones directas del efecto del entrenamiento en
carreras de esprint o de resistencia sobre la fuerza de los flexores de rodilla
han recibido poca o ninguna atención.
Los cocientes o proporciones entre flexión de la rodilla/extensión de rodilla
(FE) de los esprinters difiere de los de los corredores de distancia. Las
proporciones FE de ambos tipos de corredores tienden a incrementar al tiempo que
la velocidad de prueba aumenta; de todos modos, las proporciones de los
esprinters tienden a ser menores que las de los corredores de distancia (23). No
se sabe si estas diferencias son causadas por una respuesta distinta al
entrenamiento.
Existe la posibilidad de que los cambios por entrenamiento específico en la
fuerza de los extensores y flexores de la rodilla, contribuyan a las diferencias
en las proporciones de FE.
Se ha sugerido que las proporciones FE, fuera de un rango definido específico
pueden predisponer a lesiones de la rodilla (6, 11). Similarmente, las
diferencias en la resistencia muscular en corto lapso podrían también
predisponer a lesiones de rodilla. De todos modos, el impacto del entrenamiento
de carrera en esprint y resistencia sobre las proporciones FE o la resistencia
muscular en cortos períodos han recibido muy poca o ninguna atención. El
propósito de este estudio fue investigar el efecto de entrenamiento de esprint
sólo, de resistencia sólo y de la combinación de esprint y resistencia sobre: 1)
el torque isoquinético de los grupos musculares extensores y flexores de la
rodilla; 2) los cocientes FE de rodilla; y 3) la resistencia muscular en
períodos cortos.
METODOS
Sujetos
Cuarenta y seis estudiantes universitarios (hombres y mujeres) se prestaron
para servir como sujetos. Fueron asignados al azar a uno de los tres grupos:
entrenamiento de sprint (Grupo S, n=15), entrenamiento de resistencia (Grupo E,
n=15), o un entrenamiento con una combinación de esprint y resistencia (Grupo C,
n=16).
Doce sujetos en el Grupo S, 14 en el Grupo E y 6 en el Grupo C (total, 19
hombres y 13 mujeres) completaron el programa de entrenamiento de 8 semanas
(Tabla 1). Los sujetos fueron informados de las implicancias del experimento y
se obtuvo su consentimiento, antes del estudio.
Diseño del Ejercicio
Todos los tests fueron realizados en el mismo orden, antes y después del
entrenamiento. Antes del entrenamiento, todos los sujetos fueron capacitados en
los procedimientos de las pruebas y entrenamientos. Se evaluaron
isoquinéticamente la resistencia y torque concéntrico muscular de los flexores y
extensores de la rodilla. Estudios piloto indican que dos sesiones de
evaluaciones isoquinéticas son necesarias para que las pruebas sean confiables.
Por lo tanto, los sujetos realizaron una sesión de pruebas completa durante la
orientación, y otra, inmediatamente antes del entrenamiento. Los datos de la
sesión de pruebas, realizadas inmediatamente antes del entrenamiento, fue usada
en los análisis estadísticos. La densidad corporal, el porcentaje de grasa
corporal y la masa magra fueron determinados por evaluación de pliegues
cutáneos, según métodos descriptos previamente (24). La confiabilidad del test-retest
de las mediciones de composición corporal fue de r= 0.99. Los efectos del
entrenamiento sobre la performance, la potencia aeróbica y anaeróbica,
también fueron determinados y han sido reportados en trabajos anteriores (4).
Entrenamiento de Esprint
El entrenamiento de esprint consistió en 2 series de esprints de 3 x 50
metros y 2 series de 3 x 100 metros, realizados tres veces por semana, con al
menos 24 hs de descanso entre las sesiones de entrenamiento. Se permitió
períodos de descanso de 1.5 minutos entre los esprints de 50 metros, 3 minutos
entre los esprints de 100 metros, y 5 minutos entre las series. La intensidad
del entrenamiento fue incrementada por disminución del tiempo de esprint, al ir
progresando el estudio. El tiempo de esprint y la frecuencia cardiaca fueron
registrados antes, e inmediatamente después de cada esprint.
Entrenamiento de Resistencia
El entrenamiento de resistencia consistió en carreras continuas de 30 minutos
a una frecuencia cardiaca al o sobre el 85% de la FC máxima aceptada para la
edad, sobre una pista para todos los climas o pista de carrera medida de 400 m.
El entrenamiento se realizó tres veces por semana, con al menos un día de
descanso entre las sesiones de entrenamiento. La intensidad del entrenamiento
fue evaluada cada 15 minutos por palpación del pulso en la carótida (22). Todas
las sesiones de entrenamiento fueron monitoreadas.
Entrenamiento de Combinación
El entrenamiento de combinación consistió en realizar entrenamientos de
resistencia y esprint en días alternados, 6 días por semana. El entrenamiento
fue conducido y monitoreado de la misma manera, como se describió para los
grupos de entrenamiento de esprint y resistencia.

Tabla 1. Información sobre los sujetos que llevaron a cabo el
entrenamiento de esprint, de resistencia y de combinación (media±SE).
Procedimientos de Testeo Isoquinético
El torque pico de ángulo específico (ASPT) corregido por la gravedad, la
resistencia muscular, y los cocientes FE, usando ASPT, se determinaron antes y
después del entrenamiento. Se usó para todas las pruebas un dinamómetro de carga
isoquinética y una computadora procesadora de datos (Lumex Inc, New York, NY).
La calibración se realizó antes de cada sesión de prueba como se describió
previamente (2).
La posición mecánica de los sujetos se realizó como se describió previamente
(21). Se realizaron tres pruebas a cada velocidad de movimiento (0.84, 1.68,
2.51, 3.35, 4.19, y 5.03 rad/seg), para flexión y extensión de rodilla. Las
velocidades se ordenaron al azar y se permitió 1 minuto de descanso entre cada
test de velocidad. El torque pico a ángulo específico para la extensión de la
rodilla fue medido a 0.53 radianes debajo de la horizontal, con contracciones
iniciadas a 0.96 debajo de la horizontal para el testeo a los 0.84 rad/seg, a
1.13 para el testeo a 1.68 rad/seg, y a 1.58 radianes debajo de la horizontal
para todas las otras velocidades de prueba. El torque pico a ángulo específico
para la flexión de la rodilla fue medido a 1.05 radianes debajo de la
horizontal, con contracciones iniciadas desde 0.61 radianes debajo de la
horizontal para el testeo a 0.84 radianes/seg, a 0.43 para 1.68 radianes/seg, y
a 0 radianes debajo de la horizontal, para todas las otras velocidades.
La flexión ASPT y los ángulos desde los que se iniciaron las contracciones,
fueron elegidos para permitir que la misma cantidad de radianes sea recorrida
durante la extensión de rodilla. Esto permitió la aceleración del dinamómetro
antes de la determinación de ASPT, y aseguró que a ese ángulo de medición de
ASPT, la velocidad de contracción fuera constante y a la velocidad específica de
la prueba. Un dispositivo limitante del radio de acción (Lumex, Inc.) fue usado
para controlar el rango de acción del movimiento durante todas las pruebas de
ASPT.
El testeo del torque isométrico (0 radian/s) para la extensión y flexión de
las rodillas, fue realizado a 0.53 y 1.05 radianes debajo de la horizontal,
respectivamente. Para el testeo isométrico, los sujetos fueron instruidos para
incrementar la tensión muscular gradualmente al máximo en tres segundos y luego
mantener la tensión por dos segundos adicionales. La extensión y flexión del
ASPT fueron usadas para determinar los cocientes FE, para cada velocidad de
testeo.
Un estudio piloto fue conducido durante las tres semanas del período de
orientación de los sujetos. Los sujetos fueron testeados en tres ocasiones
separadas. Ocurrió un mejoramiento significativo en el ASPT de las sesiones 1 y
2. Sin embargo, no se encontraron cambios entre las sesiones 2 y 3. La
confiabilidad del test-retest de ASPT, a todas las velocidades, usando los
valores de las sesiones 2 y 3 fueron buenas para la extensión (r=0.93) y la
flexión (r=0.86).
El test de resistencia mecánica de los extensores y flexores de la rodilla
consistió en la realización de la mayor cantidad de repeticiones posibles a 5.03
rad/seg, dentro de un período de 30 seg. La fatiga fue determinada al dividir el
mayor ASPT final de las tres repeticiones/mayor ASPT de las tres contracciones
iniciales. Durante el testo de la resistencia mecánica, se demostró una
tendencia hacia la disminución del rango de acción del movimiento (10). Se
tomaron dos mediciones para minimizar los efectos de la disminución del rango de
acción del movimiento durante el test de resistencia mecánica. Se hicieron
chequeos visuales durante el test para asegurarse que los sujetos contraían el
dispositivo de limitación de rango de acción a 0 y 1.58 radianes, debajo de la
horizontal durante cada contracción y fue verificado el rango de acción del
movimiento completo, usando un canal de registro de ángulos del sistema dual de
canales.
Análisis Estadísticos
Estudios previos han demostrado que el torque de flexión de rodilla, el
torque de la extensión de la rodilla y la resistencia muscular, en hombres y
mujeres, son aproximadamente iguales en relación a la masa corporal magra (1,
7). A raíz de que los grupos de entrenamiento en el presente estudio estuvieron
compuestos tanto de hombres como de mujeres, los datos sobre ASPT fueron
normalizados por la masa corporal magra. Los cocientes flexión/extensión fueron
transformados arco-seno, antes del análisis de los datos. Se analizó la
información por análisis de variancia (ANOVA), con un factor entrante (grupos) y
dos mediciones repetidas (tiempo y velocidad de contracción). El nivel 0.05 de
significancia fue usado en todos los análisis. Se realizaron interacciones; por
lo tanto, los datos fueron analizados separadamente para cada grupo, con los
ajustes de Bonferroni para comparaciones múltiples. Los tests “post-hoc” de
Tukey se utilizaron para determinar las diferencias específicas de velocidad.
Los datos musculares fueron analizados a través de ANOVA (grupo para cada vez),
con comparaciones a través de las diferentes veces, para cada grupo. La gran
reducción en la cantidad de sujetos en el Grupo C, redujo la potencia
estadística para encontrar diferencias en este grupo. Por lo tanto, sólo son
discutidas las tendencias en esta información. Se usaron coeficientes de
correlación producto-momento de Pearson en la determinación de la confiabilidad.
RESULTADOS
Los datos sobre la edad, peso altura, y porcentaje de grasa corporal para los
tres grupos se presentaron en la Tabla 1. Los efectos significativos del
entrenamiento se reportaron previamente (4), y son sintetizados brevemente, a
continuación: todos los grupos disminuyeron significativamente (p<0.05) sus
tiempos de esprint en 50 y 100 metros; los grupos de esprint y combinado
mejoraron significativamente la distancia máxima corrida en 30 segundos. Los
grupos de resistencia y combinado mejoraron su distancia de carrera en 30
minutos, e incrementaron en VO2 máx. en la prueba de cinta, mientras
que el grupo de esprint no mostró cambios en estas mediciones. Estos resultados
sugieren que los programas de entrenamiento de esprint y de resistencia fueron
estímulos efectivos para mejorar la capacidad de esprint y resistencia,
respectivamente.
Extensión de Rodilla
El Grupo S incrementó (p<0.005) el ASPT en extensión de rodilla en un promedio de 5%, a través de las diferentes velocidades (Fig. 1). El Grupo E incrementó de un 5% a un 17% (p<0.01), a las cuatro velocidades de testeo más rápidas (Figura 2). En contraste, el Grupo C tendió a disminuir (p<0.07), a las 5 velocidades de testeo menores (Figura 3). Si bien estas disminuciones no son significativas, fueron de magnitud comparable (3% a 6%) al incremento significativo del Grupo S.
Flexión de Rodilla
El Grupo S disminuyó el ASPT en flexión de rodilla, en un 5% a un 11%
(p<0.01), a las cuatro velocidades menores (Figura 1). Similarmente, el Grupo C
disminuyó el ASPT en flexión de rodilla del 16% al 19% (p<0.001), a través de
las velocidades de testeo de 0.84 a 3.34 radianes/s (Figura 3). El Grupo E no
exhibió cambios significativos (p>0.25) en la ASPT de flexión de la rodilla
(Figura 2).

Figura 1. Relación torque-velocidad del grupo de esprint de los grupos
musculares extensor y flexor (arriba) y los cocientes FE resultantes (abajo),
con las acciones musculares concéntricas. Panel superior: Ο, extensores de
rodilla, pre-entrenamiento; ●, extensores de rodilla, post-entrenamiento; ∆,
flexores de rodilla, pre-entrenamiento; ▲, flexores de rodilla,
post-entrenamiento. Panel inferior: (*) cambio significativo, independiente de
la velocidad, con el entrenamiento (p<0.05); Λ, cambio significativo, a una
velocidad específica, con entrenamiento (p<0.05). Los valores son presentados
como valores medios±SE.
Cocientes o Proporciones FE (Flexores/Extensores)
Los cocientes FE del Grupo S disminuyeron un promedio de 13% (p<0.01), a través de todas las velocidades de testeo (Fig. 1). El Grupo C mostró disminuciones significativas (p<0.02) del 7% a 0.84 y 1.65 radian/seg. (Fig. 3). Los cocientes FE de la rodilla del Grupo E no cambiaron significativamente (p=0.86) (Fig. 2).
Resistencia Muscular
Los tres grupos demostraron incrementos significativos (p<0.001) en la resistencia muscular de los extensores de rodilla (Tabla 2), pero sólo el Grupo S incrementó (p<0.005) la resistencia de flexores de la rodilla.

Figura 2. Relación de velocidad-torque del grupo de resistencia, para los
grupos extensor y flexor de rodilla (arriba), y los cocientes FE resultantes
(abajo), con las acciones musculares concéntricas. Ver leyenda de la Figura 1
(explicación de los símbolos similar a la mencionada Figura 1).

Figura 3. Relación de velocidad-torque del grupo de entrenamiento
combinado, para los grupos musculares flexor y extensor de rodilla (arriba), y
los cocientes FE resultantes (abajo), con las acciones musculares concéntricas.
Ver leyenda de la Figura 1 (explicación de los símbolos similar a la mencionada
Figura 1).
DISCUSION
Los mayores hallazgos de este estudio fueron que las adaptaciones de torque
isoquinético concéntrico para la realización de entrenamiento de carrera fueron
específicas del grupo muscular, específicas al tipo de entrenamiento de carrera
realizado y específicas a alguna velocidad. El entrenamiento de carrera puede
alterar los cocientes FE al afectar diferencialmente los grupos musculares
flexores y extensores de la rodilla. Como se esperaba, el entrenamiento de
carrera tiende a fortalecer la resistencia muscular local.
El entrenamiento de resistencia y esprint resultaron en diferentes respuestas
en los dos grupos musculares examinados. El esprint incrementó las capacidades
del extensor de rodilla mientras que disminuyó el torque del flexor. El
entrenamiento de resistencia también incrementó el torque del extensor de la
rodilla, pero no tuvo efectos sobre el torque del flexor. Estas informaciones
sugieren que las conclusiones concernientes al impacto del entrenamiento de
carrera sobre el desarrollo de la fuerza, dependen del grupo muscular examinado.
Estos resultados son sorprendentes, porque estudios de corte seccional sugieren
que los sprinters tienen extensores y flexores de rodilla más fuertes que los
corredores de distancia, ambos en términos absolutos, y aún cuando los datos se
normalizaron por peso corporal o por área muscular de corte seccional (13, 14,
19, 23). Estos estudios previos implican que el entrenamiento de sprint puede
mejorar las capacidades de fuerza de ambos grupos musculares, mientras que el
entrenamiento de resistencia puede disminuirlas o no generar efectos. De todos
modos, las diferencias entre datos de estudios de corte seccional de corredores
exitosos de sprint y de resistencia, no pueden ser enteramente atribuibles al
tipo de entrenamiento de carrera realizado.

Tabla 2. Resistencia muscular (media±SE %). (a) Diferencias
significativas (p<0.05) entre valores de pre a post entrenamiento. (b)
Diferencias significativas (p<0.01) entre valores de pre a post entrenamiento.
En el presente estudio, los entrenamientos de esprint y de resistencia
incrementaron las capacidades de torque de los extensores de la rodilla.
Existieron diferencias, de todos modos, a las velocidades a las cuales estos
incrementos fueron observados. El entrenamiento de esprint incrementó el torque
tanto a velocidades bajas como a rápidas, mientras que el entrenamiento de
resistencia mejoró el torque solamente a las cuatro velocidades más rápidas.
Esta información sugiere que las diferencias de torque de los extensores de la
rodilla entre corredores de esprint y de resistencia, pueden ser más evidentes a
velocidades más bajas. Esto esta de acuerdo con estudios previos de corte
seccional que mostraron diferencias significativas en la fuerza isométrica del
extensor de rodilla (14, 19). Estos estudios mostraron mayores diferencias en el
torque del extensor de la rodilla entre corredores de esprint y de resistencia,
a las velocidades más bajas (1.04 radian/seg) comparado con las velocidades de
movimiento más rápidas (5.03 radian/seg).
Informaciones previas sugieren también que los corredores de esprint tienen
flexores de rodilla más poderosos que los corredores de resistencia, a través de
un rango variado (1.04, 3.34, 5.03 radian/seg) de velocidades isoquinéticas
concéntricas (23). Los resultados del presente estudio sugieren que el
entrenamiento de esprint podría contribuir a una menor producción total de
fuerza, en vez de una mayor producción total de fuerza, de los flexores de
rodilla a velocidades más bajas, no teniendo efecto sobre la producción total de
fuerza a velocidades más altas. En contraste, el entrenamiento de resistencia no
tuvo efecto sobre la capacidad de producción total de fuerza del flexor de la
rodilla a cualquier velocidad testeada. La producción total de fuerza depende de
muchos factores, sólo algunos de los cuales pueden ser influenciados por el tipo
de entrenamiento de carrera realizado. Otros factores, aparte del tipo de
entrenamiento realizado, pueden explicar las diferencias en el torque del flexor
de la rodilla, previamente observadas.
Los métodos de testeo y la elección de las poblaciones de sujetos pueden
también, haber influenciado en las diferencias observadas entre los atletas de
esprint y de resistencia en estudios previos. Los estudios que sugieren que el
entrenamiento de carrera de resistencia no tiene impacto (16) o que disminuye la
fuerza o potencia de los miembros inferiores usaron la fuerza de dorsales o el
salto vertical como el test de criterio. Estas mediciones pueden reflejar el
compromiso de una cantidad de grupos musculares, no usados en el entrenamiento
de carrera de distancia y que implican modelos de activación neural que son
parciales en los atletas de resistencia. Aunque estos resultados de
entrenamiento pueden ser reales, pueden no representar una producción total de
fuerza específica para una performance atlética de resistencia. Un
estudio que sugirió que el entrenamiento de resistencia disminuye el torque
isoquinético concéntrico del extensor de rodilla usó corredores de marcha y
orientadores para las comparaciones con corredores de esprint de pista (25). Las
diferencias de especificad en las respuestas de entrenamiento pueden haber
contribuido a los resultados de este estudio.
Las respuestas del grupo de combinación, no necesariamente reflejan el
entrenamiento de carrera del esprint o de resistencia, ni aún un compromiso
entre las respuestas a estos dos tipos de entrenamiento. El torque de flexión de
rodilla en el grupo de combinación disminuyó, a velocidades similares a las del
grupo de esprint. De todos modos, la magnitud de esta disminución tendió a ser
más grande en el grupo de combinación, a pesar del hecho de que no hubo
tendencias de disminución en el torque del flexor de la rodilla en el grupo de
resistencia. El torque de extensión de rodilla incrementó, tanto en los grupos
de esprint como de resistencia, pero el grupo combinado tendió a disminuir en el
torque de extensión de rodilla. Una explicación para estas disminuciones en la
capacidad de torque en el grupo de combinación puede atribuirse a un fenómeno de
sobre-stress. La disminución del torque de flexión y extensión de rodilla ha
sido demostrado en atletas sobrestresados por incremento o aumento del volumen
de entrenamiento (3). Los sujetos en el grupo de combinación entrenaron 6 días
por semana. Ellos percibieron al entrenamiento como más estresante, como lo
evidencia la gran tasa de deserción en este grupo comparado con los otros dos
grupos. Por ello, la posibilidad de que la condición de sobre-stress existió en
el grupo de combinación, es una hipótesis viable.
Los cocientes FE reportados aquí para todos los grupos son de la misma
magnitud (8, 27) o menores (5, 8), que aquellos reportados para hombres y
mujeres sedentarios, especialmente a altas velocidades de movimiento. Estos
cocientes FE reportados, son también menores que aquellos de hombres y mujeres
corredores de esprint y de distancia (23) a bajas velocidades de movimiento
(mayores a 1.05 radian/seg), pero menores que los cocientes FE para estos mismos
grupos a altas velocidades de movimiento (mayores a 3.35 radian/seg).
Discrepancias con estudios previos, pueden explicarse parcialmente, usando los
valores de torque corregido por gravedad en el presente estudio y valores no
corregidos por gravedad en estudios previos (5, 8, 23). El cálculo de los
cocientes FE, usando los torques corregidos por gravedad, resulta en una pequeña
disminución en la proporción al aumentar la velocidad de movimiento (8, 9). El
uso de los torques no corregidos por gravedad, resulta en un incremento
sustancial en la proporción, al aumentar la velocidad de movimiento (8, 9). Una
segunda razón para las diferencias entre los cocientes FE reportados aquí con
respecto a estudios previos, es el uso de torque pico a ángulo específico en el
presente estudio vs. torque pico, y respectivo del ángulo al cual ocurrió el
pico, en estudios previos (5, 23). Los cocientes flexión/extensión, tanto
aquellos corregidos por gravedad como los que no, cambiaron significativamente
con el ángulo de la rodilla al que se determinan los torques usados para
calcular los cocientes FE respectivos (8). En general, los cocientes FE a ángulo
específico (si son testeados) disminuyen al incrementar el ángulo de la rodilla
(8).
El entrenamiento de esprint, simultáneamente, incrementa la capacidad de
torque de los extensores de la rodilla y disminuye aquella para los flexores,
aunque no a altas velocidades. Consecuentemente, el entrenamiento para esprint
resulta en una disminución en la proporción FE. La proporción FE reducida en el
grupo de combinación, a bajas velocidades de movimiento, fue un resultado de
esta tendencia a reducir el torque de los extensores de la rodilla, a bajas
velocidades. Aunque esto ha sido discutido (12), las proporciones FE a bajas
velocidades (1.05 radian/seg) de movimiento de 0.50 a 0.70 (6, 11), han sido
propuestas como óptimas para el mantenimiento de la estabilidad de la rodilla.
Las proporciones FE post-entrenamiento de los grupos de esprint y combinado
están por debajo de estas proporciones FE propuestas para la estabilidad de la
rodilla. De todos modos, como se discutió previamente, el uso de la corrección
por gravedad de los valores de torque, y los torques a ángulo específico vs. los
valores de torque pico tiene sustanciales efectos sobre las proporciones FE
calculadas. Esto hace que las comparaciones directas entre estudios sean muy
difíciles. Por ello, aunque las proporciones FE de los grupos de esprint y de
combinación disminuyeron, es difícil establecer que las proporciones FE son más
bajas de los límites propuestos.
Todos los grupos de entrenamiento incrementaron la resistencia de los
músculos de extensión de la rodilla, mientras que sólo el grupo de esprint
incrementó la resistencia en los músculos flexores de la rodilla. Antes del
entrenamiento, todos los grupos tendieron a tener mejor resistencia del flexor
de la rodilla que del extensor. Después del entrenamiento, la resistencia de los
músculos extensores y flexores fue muy similar para todos los grupos. Aunque no
haya habido una diferencia muy significativa con respecto a los otros grupos, el
grupo de esprint tendió a tener una más pobre resistencia del flexor antes del
entrenamiento comparado con los otros grupos. Por eso, es posible que el
mejoramiento de la resistencia del flexor en el grupo de esprint haya sido
debido al pequeño déficit anterior al entrenamiento. Alternativamente, podría
representar una adaptación al entrenamiento.
Está bien documentado que los cambios paralelos en el VO2 máx.
cambian la capacidad de resistencia, en largos períodos en carreras y ciclismo
(17). Sin embargo, el grupo de esprint no mostró cambios en el VO2
máx.., aunque incrementó la resistencia de los músculos de extensión y flexión
de la rodilla. A causa de la corta duración (30 seg) del test usado en el
presente estudio, parece improbable que los cambios en el VO2 máx.
pudieran explicar la resistencia muscular incrementada. Es más probable que
factores tales como cambios en las enzimas musculoesqueléticas, resulten en una
mayor capacidad para la resíntesis de adenosina 5-trifosfato (ATP) (1), a partir
de fuentes inmediatas, o que algunas alteraciones en el reclutamiento de las
unidades motoras estuviesen involucradas en el incremento de la resistencia
muscular. Incrementos de la adenosintrifosfatasa (ATPase), mioquinasa, y de
creatin-fosfatos (CP) han sido reportados luego del entrenamiento en cortos
períodos (8 semanas) de carrera de esprint (26) y tales adaptaciones podrían
ayudar a la resíntesis de ATP. Estos factores también se han sugerido, como
parcialmente responsables, por el aumento de la capacidad de resistencia en
carrera y bicicleta, a la fatiga causada por entrenamiento de resistencia que
dio como resultado un cambio no significativo en el VO2 máx., pero
que incrementó significativamente la fuerza de las piernas (en flexión máxima,
en extensiones de rodilla, en flexiones de rodilla) (18).
SUMARIO
Los resultados del presente estudio indican que el entrenamiento de carrera
de esprint y de resistencia por cortos períodos, en personas no atléticas,
induce a modestos pero significativos cambios en las características mecánicas
in vivo de los grupos musculares extensor y flexor de la rodilla. El
entrenamiento de esprint y resistencia puede ser compatible, en algunos aspectos
en que el estímulo de esprint o de resistencia, incrementa la fuerza del
extensor de la rodilla, mientras el entrenamiento de combinación no lo hace.
Alternativamente, la performance de esprint, resistencia o ambos modos de
entrenamiento, reducen la fatiga de los extensores de la rodilla, en el corto
plazo. Estos resultados sugieren que la fuerza y la resistencia en breves
plazos, están gobernados por factores independientes. La información también
sugiere que el entrenamiento de esprint induce a una diferencia relativamente
mayor de la fuerza entre los flexores y extensores de rodilla, porque el
entrenamiento de esprint y resistencia combinados y el entrenamiento de esprint,
por sí solos, disminuyeron la fuerza de los flexores de rodilla, mientras que el
entrenamiento de resistencia no tuvo efectos. No está claro si esto predispone a
los corredores de esprint a lesiones del grupo muscular flexor de rodilla. Las
diferentes respuestas adaptativas de los flexores y extensores de rodilla al
mismo modelo de entrenamiento sugieren que el entrenamiento de carrera de
resistencia, y especialmente de esprint, impone diferentes demandas a estos
grupos musculares.
REFERENCIAS
1. Anderson MD, Cote RW, Coyle EF, et al (1979). Leg power, muscle strength and peak EMG activity in physically active college men and women. Med Sci Sports Exerc 11: 81-82
2. Caizzo VJ, Perrine JJ, Edgerton VR (1981). Training-induced alterations of the in vivo force-velocity relationship of human muscle. J Appl Physiol: Respirat Environ Exercise Physiol 51: 750-754
3. Callister R, Callister RJ, Fleck SJ, et al (1990). Physiological and performance responses to overtraining in elite judo athletes. Med Sci Sports Exerc 22: 816-824
4. Callister R, Shealy MJ, Fleck SJ, et al (1988). Performance adaptations to sprint, endurance, and both modes of training. J Appl Sport Sci 2: 46-51
5. Colliander EB, Tesch PA (1989). Bilateral eccentric and concentric torque of quadriceps and hamstring muscles in females and males. Eur J Appl Physiol 59: 227-232
6. Coplin TH (1971). Isokinetic exercise: Clinical usage. Athl Training 6: 110-114
7. Falkel JE, Sawka MN, Levine L, et al (1985). Upper to lower body muscular strength and endurance ratios for women and men. Ergonomics 28: 1661-1670
8. Figoni SF, Christ CB, Massey BH (1988). Effects of speed, hip, and knee angle, and gravity on hamstring to quadriceps torque ratios. J Orthop Sports Phys Ther 9: 287-291
9. Fillyaw M, Bevins T, Fernandez L (1986). Importance of correcting isokinetic peak torque for the effect of gravity when calculating knee flexor to extensor muscle ratios. Phys Ther 66: 23-31
10. Gilliam TB, Sady SP, Freedson PS, Villanacci J (1979). Isokinetic torque levels for high school football players. Arch Phys Med Rehab 60: 110-114
11. Grace TG (1985). Muscle in balance and extremity injury: A perplexing relationship. Sports Med 2: 77-82
12. Gregor RJ, Edgerton VR, Perrine JJ, et al (1979). Torque-velocity relationships and muscle fiber composition in elite female athletes. J Appl Physiol: Respirat Environ Exercise Physiol 47: 388-392
13. Hakkinen K, Keskinen KL (1989). Muscle cross-sectional area and voluntary force production characteristics in elite strength-and endurance-trained athletes and sprinters. Eur J Appl Physiol 59: 215-220
14. Hakkinen K, Mero A, Kauhanen H (1989). Specificity of endurance, sprint, and strength training on physical performance capacity in young athletes. J Sports Med 29: 27-35
15. Hickson RC (1980). Interference of strength development by simultaneous training for strength and endurance. Eur J Appl Physiol 45: 255-263
16. Hickson RC, Bomze HA, Holloszy JO (1977). Linear increase in aerobic power induced by a strenuous program of endurance exercise. J Appl Physiol 42: 372-376
17. Hickson RC, Rosenkoetter MA, Brown MM (1980). Strength training effects on aerobic power and short-term endurance. Med Sci Sports Exerc 12: 336-339
18. Maughan RJ, Watson JS, Weir J (1983). Relationships between muscle strength and muscle cross-sectional area in male sprinters and endurance runners. Eur J Appl Physiol 50: 309-318
19. Ono M, Miyashita M, Asami T (1976). Inhibitory effect of long distance running training on the vertical jump and other performances among aged males, in Komi PV (ed): Biomechanics B-V. Baltimore, University Park Press, pp. 94-10
20. Perrine JJ, Edgerton VR (1978). Muscle force-velocity and power-velocity relationships under isokinetic loading. Med Sci Sports Exerc 10: 159-166
21. Pollock ML, Broida J, Kendrick Z (1972). Validity of the palpation technique of heart rate determination and its estimate of training heart rate. Res Q 43: 77-81
22. Rankin JM, Thompson CB (1983). Isokinetic evaluation of quadriceps and hamstring function: Normative data concerning body weight and sport. Athletic Training 18: 110-113
23. Sloan AW, de V Weir JB (1970). Nomograms for prediction of body density and total body fat from skinfold measurements. J Appl Physiol 28: 221-222
24. Thorstensson A, Larsson L, Tesch P, et al (1977). Muscle strength and fiber composition in athletes and sedentary men. Med Sci Sports 9: 26-30
25. Wyatt MP, Edwards AM (1981). Comparison of quadriceps and hamstring torque values during isokinetic exercise. J Orthop Sports Phys Ther 3: 48-56